TEMAS SELECCIONADOS
III. LOS EJERCICIOS DE PREVISIÓN ECONÓMICA
nomía sin referirse a las tenden- cias que se desprenden de su pa- sado más reciente y se proyectan sobre su evolución futura. Tender ese puente entre el pasado y el futuro, que permite diagnosticar el presente, es precisamente lo que se hace con la previsión eco- nómica. Entre las diversas aproxi- maciones con las que se puede abordar la complejidad de dicho ejercicio, aquí se ha optado por exponer los métodos que emplea el Servicio de Estudios del Banco de España.
III. LOS EJERCICIOS DE
mestral) de medio plazo (dos o tres años por delante del año en curso) partiendo de los supuestos externos —que definen el entor- no exterior, fiscal y financiero del ejercicio— y utilizando una serie de modelos macroeconométricos.
La segunda vía parte del conjun- to de información coyuntural que forman los numerosos indicadores de corto plazo disponibles, que son analizados por métodos tan- to cuantitativos como cualitativos para obtener proyecciones del conjunto de variables de la CNTR. Dichas proyecciones, una vez so- metidas a las restricciones de la contabilidad nacional, suministran una previsión trimestral de corto plazo (dos o tres trimestres a par- tir del último dato conocido de la
CNTR).
Como los resultados obtenidos por ambas vías pueden no ser coincidentes en los horizontes temporales más cortos, en los que se superponen, es preciso esta- blecer un proceso de iteración en- tre ambos tipos de resultados que permita integrarlos en un único conjunto de previsiones trimes- trales, con sus correspondientes medias anuales y cuentas de los sectores institucionales, para todo el horizonte de proyección. En el proceso de iteración se realizan di- versos contrastes de coherencia, en los que el juicio de los analistas resulta determinante a la hora de valorar las estimaciones a las que se debe otorgar preeminencia. La base del juicio es un conjunto muy amplio —y, a veces, disperso— de información, pero que no es com- pleto y que combina elementos cuantitativos con otros cualitati- vos, por lo que no es susceptible de someterse a reglas o relacio- nes preestablecidas. Es éste el te- rreno más delicado y sensible del proceso, pues podría dar lugar a un cierto grado de discrecionali- dad que iría en contra del nece- sario rigor analítico. Sin embargo,
el bagaje teórico y empírico, la ex- periencia profesional y la inde- pendencia del analista son facto- res fundamentales de la calidad técnica de los resultados y de la reputación que se alcance con los mismos. Se trata de un elemento de juicio eminentemente técnico que no debe confundirse con el elemento de juicio que corres- ponde a los gestores de las políti- cas económicas a la hora de to- mar decisiones. Este segundo tipo de juicio no debe interferir nunca con la optimización de la infor- mación a la hora de formular pre- visiones.
Las previsiones de síntesis ob- tenidas son posteriormente con- trastadas con las relaciones de comportamiento que incorporan los modelos macroeconométricos y las discrepancias se resuelven a través de iteraciones sucesivas. El esquema 1 trata de recoger de forma sinóptica esta forma de pro- ceder, que a continuación se co- menta más detalladamente.
Para generar las proyecciones econométricas trimestrales a me- dio plazo —la primera vía del es- quema 1— es preciso partir de un conjunto de supuestos para las variables exógenas al ejercicio que cubra el horizonte de previsión.
Los supuestos se refieren princi- palmente al contexto externo — el crecimiento del producto y del comercio mundiales, los precios internacionales, el tipo de cam- bio, los precios del petróleo y de las materias primas, etc.—, a las variables bajo control de las au- toridades fiscales, en las que se concreta la política fiscal diseña- da por el Gobierno, y a algunas variables financieras, como los ti- pos de interés o la evolución pre- vista de los mercados de valores.
Lógicamente, los supuestos ex- ternos deberán estar referidos al horizonte de previsión, normal- mente dos o tres años.
Estos supuestos, que influyen significativamente en las previsio- nes resultantes, pueden proceder de diversas fuentes (de organis- mos internacionales o de la pro- pia institución que realiza las pre- visiones), pero es necesario que incorporen la información en un formato que permita definir las variables exógenas tal y como se introducen en los modelos eco- nométricos que vayan a ser em- pleados. Cabe señalar que, en re- lación con los tipos de interés y el tipo de cambio, los supuestos
—de carácter «técnico»— habi- tualmente adoptados son o bien de mantenimiento en el nivel que tengan al inicio del ejercicio, o bien la evolución que determinen los mercados de futuros de estas va- riables, especialmente difíciles de predecir. Por otra parte, desde la incorporación de España a la UEM, la especificación de un escenario completo para el área del euro re- sulta especialmente importante, dentro del entorno exterior, no sólo por los fuertes lazos comer- ciales que existen con la zona, sino también por la gran influencia que la evolución de la economía del área puede tener sobre otras va- riables muy relevantes para la eco- nomía española.
Cuando las variables exógenas que incorporan los supuestos del ejercicio se introducen en un mo- delo macroeconómico, suministran un escenario a medio plazo para el horizonte establecido, coheren- te con los supuestos de partida y con las relaciones, empíricamente contrastadas y analíticamente fun- damentadas, entre las principales macromagnitudes. En el caso del Banco de España, se dispone de un modelo trimestral (MTBE), que proporciona sendas de evolución trimestral de las principales varia- bles macroeconómicas, definidas en términos desestacionalizados y con un nivel de desagregación, por operaciones y por sectores institu-
cionales, que se corresponde, apro- ximadamente, con el de la CNTRy la CNA(2). Paralelamente, la utili- zación de modelos parciales, que traten con mayor detalle algún subconjunto relevante de la eco- nomía, como el sector exterior, la demanda de consumo, o el mer- cado de trabajo y la formación de precios, permite afinar y mejorar las previsiones originales del MTBE, en cuyo marco no se pueden es- pecificar con toda la precisión de- seable las ecuaciones de compor- tamiento de algunas variables.
La segunda vía de elaboración de las previsiones, que discurre en paralelo con la fijación de su- puestos y la generación del esce- nario de medio plazo, consiste, como se ha señalado, en una pro- yección de los datos de la CNTR
para los trimestres inmediata- mente posteriores al último dato publicado. La proyección se reali- za a partir de la información co- yuntural más reciente, con la que se pretende aproximar el conjun- to de información de base que usan los elaboradores de la CNTR
o un subconjunto amplio de ésta.
Con ella se realizan dos tipos de análisis. Por una parte, para cada macromagnitud se analizan todos los indicadores relevantes que es- tén disponibles, procedentes de una amplia gama de estadísticas, y se enjuician con ayuda de mo- delos univariantes y de técnicas de extracción de señales (3), todo lo cual permite realizar una eva- luación cualitativa de la evolución de las diferentes variables de la
CNTR (véase el cuadro n.º 1 para una relación pormenorizada de
los indicadores que permiten rea- lizar el seguimiento del valor aña- dido en la industria).
Por otra parte, mediante la selección de los indicadores que históricamente muestren mayor correlación con las variables obje- to de proyección, o mediante la elaboración de un indicador de sín- tesis a partir de los más relevantes, se estima un conjunto completo de funciones de transferencia en- tre esos indicadores y las variables de la CNTR, que permite obtener una proyección cuantitativa de esas variables dos o tres trimestres por delante, en términos desestacio- nalizados (el gráfico 1 ilustra, a tí- tulo de ejemplo, la proyección del valor añadido en la industria a par- tir del Índice de producción indus- trial). Dichas proyecciones se in-
El punto de partida El proceso de elaboración: dos vías paralelas La síntesis final
Entorno exterior/
sector público/
variables financieras
(CCFF)
CNA CNTR
Indicadores de coyuntura
Fijación de supuestos
Análisis de información
coyuntural
Generación de una proyección trimestral a corto plazo a través de técnicas de modelización
a corto Generación de un escenario a medio plazo
a partir de los modelos econométricos
trimestrales
PREVISIÓN TRIMESTRALIZADA DE LAS VARIABLES DE CONTABILIDAD NACIONAL A MEDIO
PLAZO
Contrastes de coherencia
Juicio de los analistas ITERACIÓN
ESQUEMA 1
LA ELABORACIÓN DE LAS PREVISIONES MACROECONÓMICAS
CUADRO N.º 1
INDUSTRIA. INDICADORES COYUNTURALES
Tasas de crecimiento interanual (salvo indicación de lo contrario)
2002 2003 2004
II III IV I II III IV I
Producción:
VABindustria - datos brutos (real)... IV-3 2,4 0,6 1,3 0,4 1,2 2,6 2,7 1,1 0,9 0,5 VABindustria - serie corregida (real) ... IV-3 2,4 0,6 1,3 -0,6 0,9 2,3 2,1 1,7 0,6 0,8 VABindustria - ciclotendencia (real) ... IV-3 2,4 0,6 1,3 0,1 0,6 1,2 1,5 1,4 1,1 1,2 IPI. General (reelaborado)... Ene-4 -1,1 0,2 1,6 -2,9 1,0 1,4 2,5 3,8 -0,5 1,3 2,0 -2,9 IPI. General (reelaborado corr. de calendario)... Ene-4 -1,5 0,2 1,5 1,3 -1,0 1,2 0,8 1,5 2,4 0,5 1,8 1,3 IPI. General (reelaborado ciclotendencia) ... Ene-4 -1,1 0,1 1,4 1,2 -0,4 0,5 1,0 1,4 1,8 1,2 1,4 1,2 ECI. Indicador de clima Industrial (s) ... Dic-3 -5,3 -5,8 -1,7 -5,2 -2,6 -5,2 -2,7 -0,8 -2,7 -0,7 ECI. Producción en los últimos tres meses (s) ... Dic-3 -0,3 -0,8 5,4 1,4 3,7 2,3 -4,6 12,3 5,0 9,0 ECI. Tendencia de la producción (s) (aj) ... Dic-3 2,9 2,2 7,7 0,7 6,9 2,8 8,6 9,1 6,0 6,9 ECI. Nivel de existencias de materias primas (s) ... IV-3 4,5 3,5 2,5 4,0 3,0 4,0 4,0 2,0 2,0 2,0 Importaciones bienes de intermedios (reales) ... Dic-3 2,3 6,2 2,7 -0,4 9,7 15,8 12,2 4,1 0,1 -4,4 Factores que han limitado la producción en los últimos meses (porcentaje):
Ninguno... IV-3 35,0 43,8 53,8 44,0 48,0 50,0 42,0 67,0 51,0 55,0 Debilidad de la demanda total... IV-3 49,8 45,7 37,8 47,0 43,0 40,0 52,0 27,0 38,0 34,0 Debilidad de la demanda interior... IV-3 39,0 33,5 26,3 35,0 31,0 28,0 39,0 17,0 27,0 22,0 Insuficiencia de exportaciones ... IV-3 10,8 12,2 11,5 12,0 12,0 12,0 13,0 10,0 11,0 12,0 Insuficiencia del equipo instalado ... IV-3 3,0 2,0 1,5 1,0 2,0 2,0 2,0 1,0 1,0 2,0 Insuficiencia de materias primas ... IV-3 2,2 1,0 1,8 0,0 0,0 3,0 1,0 1,0 1,0 4,0 Insuficiencia de mano de obra ... IV-3 1,8 0,8 0,8 0,0 1,0 1,0 0,0 0,0 1,0 2,0 Dificultades de financiación ... IV-3 0,7 0,2 0,3 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 1,0 0,0 Otros... IV-3 7,5 6,5 4,3 8,0 6,0 4,0 3,0 4,0 7,0 3,0 Capacidad productiva:
ECI. Utilización de la capacidad productiva (porcentaje) ... IV-3 79,2 78,1 79,2 76,8 78,4 80,3 78,9 77,7 79,8 80,4 ECI. Suficiencia de la capacidad productiva (s) ... IV-3 3,0 8,3 5,5 8,0 12,0 8,0 3,0 4,0 8,0 7,0 ECI. Grado de utilización previsto (porcentaje) (aj) ... IV-3 80,2 80,1 81,1 80,5 79,2 81,9 80,0 80,7 81,3 82,5 Importaciones bienes de equipo (reales)... Dic-3 -4,3 -5,7 16,7 -12,6 -3,5 1,3 10,5 22,7 25,8 9,9 Empleo:
EPA. Ocupados... IV-3 3,1 -0,4 -1,0 -0,4 0,6 0,6 1,9 -0,9 -1,8 -3,0 EPA. Asalariados... IV-3 2,8 -0,2 -1,3 -0,1 0,7 1,0 1,6 -1,5 -1,9 -3,4 Afiliados a la Seguridad Social ... Ene-4 1,6 -0,2 -0,5 -0,4 -0,3 -0,0 0,0 -0,1 -0,6 -0,5 -0,7 -0,4 Empleo en los últimos tres meses (s) (aj)... IV-3 -5,4 -6,3 -4,0 -11,5 -5,0 5,0 2,0 -8,0 -7,0 -3,0 Tendencia del empleo (s) (aj)... IV-3 -8,4 -9,5 -3,9 -13,4 -2,2 -7,4 -12,3 3,4 -4,7 -2,1 EPA. Parados ... IV-3 -8,7 15,1 5,8 10,1 16,0 18,3 8,4 11,2 2,5 1,5 Paro registrado ... Feb-4 -3,8 5,1 -0,1 -2,6 6,5 5,1 4,2 1,9 0,5 -1,1 -1,6 -2,6 Demanda:
ECI. Cartera de pedidos total (s) ... Dic-3 -8,7 -11,2 -8,2 -9,7 -8,8 -7,9 -10,4 -6,9 -9,6 -5,9 ECI. Cartera de pedidos exteriores (s) ... Dic-3 -13,2 -16,2 -10,3 -17,0 -17,0 -9,3 -12,6 -11,6 -10,4 -6,3 ECI. Tiempo de producción asegurado por la cartera de pedidos (meses). IV-3 3,0 3,0 3,5 4,0 3,0 3,0 3,0 4,0 3,4 3,5 ECI. Stocksde productos terminados (s) ... Dic-3 10,5 8,5 5,4 7,3 6,4 10,1 6,3 5,6 4,3 5,3 ECI. Tendencia de la cartera de pedidos (s) (aj)... Dic-3 3,0 3,4 7,9 5,0 1,7 9,1 6,3 10,2 7,6 7,5 Comercio exterior:
Exportaciones totales (reales) ... Dic-3 2,0 1,4 6,2 -1,5 6,2 6,4 6,0 11,2 4,5 3,3 Importaciones totales (reales)... Dic-3 4,0 3,8 7,0 -2,5 8,5 10,4 8,4 10,4 7,8 2,0 Precios y costes:
IPRI. General ... Ene-4 1,7 0,7 1,4 0,7 0,4 0,7 1,8 2,8 1,0 1,0 1,0 0,7 Tendencia de los precios (s)... Dic-3 0,5 1,7 1,6 0,4 1,7 6,7 8,0 1,7 -4,7 1,3 Conv. col. Aumento salarial pactado... Ene-4 3,2 2,8 3,1 3,1 2,8 2,8 2,8 3,0 3,1 3,1 3,2 3,1 Remuneración por asalariado - datos brutos ... IV-3 4,0 3,6 4,0 3,7 3,6 4,0 4,2 4,3 3,7 3,8 Productividad - datos brutos ... IV-3 0,4 0,6 2,5 0,6 0,5 1,9 1,6 2,1 2,8 3,3 Coste laboral unitario - datos brutos... IV-3 3,5 2,9 1,4 3,1 3,1 2,1 2,5 2,2 0,8 0,4 Deflactor industria - datos brutos ... IV-3 1,7 2,1 2,0 2,0 3,4 2,7 3,1 1,7 1,7 1,4
Notas:
— Para aquellos trimestres (en el caso de las series mensuales) y años (en el caso de las series trimestrales) de los que no se dispone información en su totalidad, se utiliza la tasa de crecimiento acumulada hasta la información disponible respecto al mismo período del año anterior.
— Exportaciones e importaciones deflactadas por su correspondiente IVU.
— Las series marcadas con (s) corresponden a saldos y (aj) a las series ajustadas de estacionalidad.
INF. 2001 2002 2003 2004 DISP.
terpretan de acuerdo con las va- loraciones cualitativas obtenidas a partir de toda la información co- yuntural, que procede no sólo de los indicadores cuantitativos, sino también de los estados de opinión y de los desarrollos instituciona- les, y se someten a las restriccio- nes propias de las identidades de contabilidad nacional, para, de esta forma, llegar a una previsión trimestral a corto plazo de las va- riables de CNTR. Dicha previsión se materializa, de hecho, en una es- timación del pasado más recien- te, para el que todavía no se dis- pone de dato de CNTR, y en una extrapolación de las tendencias implícitas en esa estimación uno o dos trimestres más hacia ade- lante. Dado el método por el que se han obtenido, la agregación temporal de estas proyecciones trimestrales no está sometida a la coherencia que deben mantener los datos cuando se agregan tem- poralmente para disponer de pre-
visiones de carácter anual. Para al- canzar dicha coherencia, es nece- sario abordar la interacción con las previsiones a medio plazo ob- tenidas con el MTBE.
La interacción entre las dos vías paralelas de elaboración de las previsiones se consigue integran- do las estimaciones de corto pla- zo, obtenidas a través del análisis de la información coyuntural, con las proyecciones anualizadas del modelo trimestral mediante un procedimiento de interpolación.
Éste consiste en adaptar el perfil de las proyecciones de corto pla- zo de manera que sea compatible con las medias anuales del esce- nario de medio plazo del mode- lo. Con ello se obtiene un primer conjunto de previsiones de sínte- sis. Lógicamente, el peso de las proyecciones trimestrales basadas en los indicadores más actualiza- dos es sólo importante en el cor- to plazo, mientras que a partir de
dos o tres trimestres es el propio modelo el que marca la dinámica trimestral. La influencia de la in- formación coyuntural sobre las previsiones anuales, por lo tanto, será relevante, principalmente, en el primer año del horizonte de pre- visión, y será tanto más impor- tante cuanto más cercano esté el cierre de ese ejercicio.
Este conjunto de previsiones de síntesis se somete a una serie de contrastes de coherencia contable y, sobre todo, económica. En el primer caso, se trata de asegurar el cumplimiento de las identida- des contables en cualquier perío- do, así como la corrección de lo procedimientos de agregación temporal. En el segundo caso, se requiere evaluar la evolución im- plícita del ahorro sectorial, y las implicaciones que se derivan para una serie de variables como los márgenes empresariales, la capa- cidad o necesidad de financiación
12,0
8,0
4,0
0,0
-2,0 -4,0 -6,0
VAB 10,0 IPI
1996 1998 2000 2002 2004
1995 1997 1999 2001 2003
2,0 6,0
Porcentaje
GRÁFICO 1
FUNCIÓN DE TRANSFERENCIA ENTRE EL VAB EN LA INDUSTRIA Y EL IPI (Tasas interanuales)
Fuente: Instituto Nacional de Estadística y Banco de España.
de los sectores, los agregados fi- nancieros y crediticios, y la rique- za financiera de los sectores (me- dida por las CCFF), entre otras.
Estos contrastes se realizan a jui- cio del analista, que es el que per- mite complementar e incorporar a las previsiones tendencias recien- tes o influencias futuras que, de alguna forma, se superponen y añaden a las relaciones estimadas en el modelo o a la formulación de los supuestos externos. El pa- pel del analista resulta imprescin- dible para asegurar la coherencia conceptual del patrón de com- portamiento que subyace en las previsiones y es un factor deter- minante de la calidad técnica de éstas. Estos contrastes y juicios dan lugar a cambios del escenario de medio plazo, que, una vez mo- dificado, vuelve a ser interpolado con las proyecciones a corto pla- zo, siguiendo un proceso iterativo, hasta alcanzar un conjunto final de previsiones. La introducción de este escenario modificado en el
MTBEpermite, por otra parte, com- probar, mediante el análisis de los residuos implícitos, en qué medi- da las previsiones de síntesis se alejan de las que directamente im- plicaban los supuestos externos y las relaciones de comportamiento estimadas, constituyendo un ele- mento de contraste adicional.
Hasta aquí se ha descrito el método que se emplea para lle- gar a la especificación de un es- cenario central de previsión a me- dio plazo. No obstante, un análisis de coyuntura debe trascender la mera estimación de una previsión numérica central, y debe, a partir de ese escenario, identificar las fortalezas y las debilidades, los re- tos y, sobre todo, los riesgos que acompañan a ese posible escena- rio de evolución. En este aspecto, la realización de simulaciones con el MTBEayuda a acotar la sensibi- lidad del escenario central a cam- bios en los supuestos externos o
en otras variables, que sean re- presentativas de los riesgos iden- tificados. La evaluación de la si- tuación financiera de los sectores también es otra vía para determi- nar las vulnerabilidades a las que puede estar sujeta la economía en el horizonte analizado.
Todo ello, el escenario central y los riesgos que se definen en tor- no a él, constituyen un inputfun- damental para el diagnóstico de la situación coyuntural y para rea- lizar recomendaciones de políti- ca económica. Las previsiones, por tanto, son mucho más que una mera proyección temporal del cua- dro macroeconómico, siendo la valoración de los riesgos un ele- mento de gran valor para la iden- tificación de problemas y la fun- damentación de decisiones.
IV. PRINCIPALES RASGOS