EL MARCO EUROPEO DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA
III. EXPANSIÓN Y CRISIS (1986-1993)
3. Los obstáculos a la estabilidad
incremento de la población acti- va. Así, mientras que la población activa aumentó en torno a los dos millones y medio de personas, el empleo apenas si creció. Y, lo que reviste aún mayor gravedad, este proceso de relativo estancamien- to del empleo vino acompañado en el sector privado por la des- trucción de cerca de dos millones y medio de puestos de trabajo en el período 1974-1993.
En definitiva, los datos revelan claramente que durante los pri- meros años de estancia de España en la UE, entre 1986 y 1993, la economía española no logró pro- gresar en algunos ámbitos del pro- ceso de convergencia real y retro- cedió en otros. Así, el PIBespañol per cápita no pudo rebasar el «te- cho» del 80 por 100 respecto al PIB
de la UE, y la tasa de paro espa- ñola aumentó con mayor rapidez que la del conjunto de países de la Unión a causa de la entonces muy escasa capacidad de nuestra eco- nomía para generar puestos de trabajo. No obstante, debe rese- ñarse que hubo una mejora de los procesos de convergencia real tras la entrada de España en la Unión Europea, al menos por lo que se refiere al PIBper cápita.
3. Los obstáculos
55
20 50
30 35
25 40
1974
Porcentaje 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 (p)
Entrada en la UE
Entrada en el euro
45
GRÁFICO 6
GASTOS DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Porcentaje del PIB)
Fuente: INE.
8
-2 7
0 1
-1 3
1974
Porcentaje 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Entrada en la UE
Entrada en el euro
5 6
4
2
GRÁFICO 7
DÉFICIT (+) DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Porcentaje del PIB)
Fuente: INE.
del Estado del bienestar tras el ad- venimiento de la democracia y al desarrollo del Estado de las auto- nomías (Fuentes Quintana, 1991).
No obstante, cualesquiera que sean sus orígenes, dado que el mantenimiento de déficit públi- cos elevados no sólo alienta las presiones inflacionistas, sino que también perjudica a la inversión privada a través de altos tipos de interés reales, es evidente que aquéllos constituyeron un obs- táculo importante al logro de la estabilidad y la convergencia, tan- to nominal como real, en nuestro país durante todos estos años.
Por lo que respecta al inade- cuado funcionamiento de nues- tros mercados de bienes y servi- cios y del mercado de trabajo, éste se reflejó en la resistencia a la baja del crecimiento de los precios y los salarios ante situaciones eco-
nómicas adversas y en la rapidez con que su crecimiento se acele- raba en las fases expansivas, lo que confirió un sesgo inflacionis- ta a la economía. Este carácter asimétrico del comportamiento de precios y salarios fue, a su vez, el principal responsable de que la creación de empleo fuese limita- da en las épocas de bonanza y de que, en cambio, la destrucción de empleo fuera particularmente in- tensa durante las recesiones, lo cual incidió desfavorablemente en la tasa de paro.
Considerando, en primer lugar, el mercado de trabajo, su mal fun- cionamiento no sólo se tradujo en la incapacidad para crear, en el conjunto del período considera- do, puestos de trabajo, sino ade- más en las dificultades encontra- das para generar empleos estables en las fases de expansión econó-
mica. Respecto de las razones que explican el deficiente funciona- miento del mercado de trabajo, numerosos estudios (véanse, por ejemplo, Andrés y García, 1992;
Bentolila y Dolado, 1994, y Mari- món, 1996) tienden a coincidir, generalmente, en la existencia de una serie de instituciones y facto- res condicionantes que conferían un sesgo alcista a la evolución sa- larial y que contribuyeron a la per- sistencia de tasas de paro eleva- das (véanse los gráficos 5 y 9).
Entre estos factores, los que pare- cieron desempeñar un papel más destacado fueron la llamada «cuña fiscal» y una legislación que limi- taba la movilidad laboral, la flexi- bilidad de la estructura salarial y la capacidad de las empresas para ajustar sus plantillas.
Junto a los problemas ya men- cionados del mercado de trabajo,
80
0 70
10 30
1974
Porcentaje 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003
Entrada en la UE
Entrada en el euro
50 60
40
20
GRÁFICO 8
DEUDA DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS (Porcentaje del PIB)
Fuente: INE.
30
0 25
10 15
5 20
Porcentaje 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 (p)
Entrada en la UE
Entrada en el euro
España
Unión Europea 30
0 25
10 15
5 20
Porcentaje 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 (p)
Entrada en la UE
Entrada en el España euro
Unión Europea
GRÁFICO 9
REMUNERACIÓN POR ASALARIADO (Porcentaje de variación)
COSTES LABORALES UNITARIOS
Fuente: INEy AMECO.
Nota: En todos los gráficos, la UEse refiere a la UE15.
Fuente: INEy AMECO.
hubo también serios problemas en los mercados de bienes y servicios.
En particular, ciertos ámbitos de los mercados de bienes y, espe- cialmente, de los mercados de ser- vicios se mantuvieron al abrigo de la competencia, ya fuese debido a la naturaleza no comerciable in- ternacionalmente de muchos de estos bienes y servicios, ya fuese como resultado de la pervivencia de regulaciones o intervenciones limitativas de la concurrencia en dichos mercados. La ausencia de un grado suficiente de compe- tencia favoreció que las empresas de estos sectores gozasen de un considerable poder de mercado en la fijación de precios y, por con- siguiente, que tendieran a trasla- dar vía precios cualquier incre- mento de costes, salariales o no salariales, a fin de salvaguardar sus márgenes de beneficio (Raymond Bara, 1992, y Alberola y Tyrväinen, 1999). A su vez, ello hizo que di- chas empresas fuesen más procli- ves a acceder a las exigencias sa- lariales de los trabajadores, incluso en condiciones económicas ad- versas, contribuyendo de este modo a reforzar la inercia infla- cionista.
En resumen, el análisis conte- nido en esta sección ha tratado de mostrar que el origen de las difi- cultades que encontró nuestro país para alcanzar mayores cotas de estabilidad y de convergencia macroeconómicas en el período 1986-1993 residieron en la ins- trumentación de unas políticas ma- croeconómicas insuficientemente equilibradas y en la existencia de notables rigideces e inflexibilida- des en nuestros mercados, cada vez más expuestos a la concu- rrencia exterior. Sin duda, el no ha- ber resuelto a tiempo estos pro- blemas de fondo limitó, durante bastantes años, el aprovecha- miento de los beneficios poten- ciales derivados de la integración de España en la Unión Europea.
IV. LOS AVANCES