3.LAS ENFERMEDADES Y SU TRATAMIENTO 1 LA GOTA
CÓMO TRATAR EL CÁNCER CON MEDICINA ORTOMOLECULAR
Hace ya medio siglo que el c?ncer se trata con ?xito por numerosos m?dicos y otros terapeutas -
especialmente en Estados Unidos- con Medicina Ortomolecular. La base de este tratamiento est? en
desintoxicar el organismo, seguir una alimentaci?n adecuada y complementar la dieta con nutrientes ortomoleculares especificos a fin de crear la condicio- nes ?ptimas favorables que permitan un correcto fun- cionamiento celular elevando simult?neamente el sistema inmune del enfermo. Un m?todo natural no agresivo, eficaz y poco conocido.
Está constatado que gran parte de los casos de c?ncer son consecuencia de un incorrecto comportamiento vital o de las caracteristicas del ambiente en el que se vive. Y, por tanto, que es posible prevenirlos. La evi- dencia de que es asi es amplia pero lo corroboran sobre todo cuatro hechos estadisticos: las diferencias en la incidencia de determinados tipos de c?ncer entre personas de una misma comunidad radicadas en distintos lugares, las diferencias entre los que emi- graron de una comunidad y los que no emigraron, la variación en el tiempo dentro de una comunidad dada y la identificación real de gran n?mero de causas es- pecificas y controlables (de las que vamos a hablar a continuaciñon).
Como ya se ha explicado en articulos anteriores de la revista, un c?ncer se caracteriza por la proliferaci?n descontrolada de una célula o grupo de células - parece que a causa de una mutaci?n gen?tica por causas que pueden ser variadas- y la adquisici?n por éstas de "capacidad invasiva" lo que permite su dise- minaci?n -met?stasis- por todo el organismo. De ahi que el equilibrio entre la división y la muerte celu- lar sea indispensable para que no aparezca el c?ncer, algo de lo que al parecer se encargan los denomina- dos "genes supresores de tumor" codificando unas proteinas que impiden la proliferaci?n descontrolada. Una de ellas es la conocida proteina "P53" que cuando no logra frenar el crecimiento anormal provoca ade- más la ap?ptosis o "suicidio" de la c?lula. Y existen también otros genes llamados "reparadores de ADN" que codifican otras proteinas cuya funci?n es corregir los errores que surgen cuando las c?lulas duplican su ADN antes de la división.
Ya en el número 35 de la revista se mencionaron to- das las causas que pueden dar lugar a un cáncer e invitamos al lector a repasarlas (www.dsalud.com). En todo caso, es oportuno recordar algunas de ellas para entender por qué la Medicina Ortomolecular es ?til en el tratamiento del cáncer. Especialmente porque para prevenirlo es preciso conocer las sustancias y/o los hábitos relacionados con su aparici?n. Obviamente, no mencionamos todos. Piense el lector que la d?cima edici?n de la lista oficial de carcin?genos humanos conocidos se ha hecho pública recientemente y en el nuevo listado aparecen ya 228 sustancias. Veamos s?lo, pues, los principales agentes carcin?genos. -Las radiaciones ionizantes. Penetran en los tejidos y pueden dañar el ADN. Todas ellas (se explicó en el
articulo sobre los peligros de la telefonia m?vil en el no 38 de la revista).
-Los medicamentos.
Algunas de las medicinas que se han estado comercia- lizando durante a?os provocaban cáncer ya que -hoy lo sabemos- interferian en el ADN. La mayor parte fueron retiradas por ello del mercado pero otras se siguen utilizando como es el caso de los estr?genos y los anticonceptivos esteroideos. Los primeros han sido recetados en muchos paises de forma sistemática para tratar los sintomas posmenop?usicos y prevenir la osteoporosis provocando un notable aumento de canceres endometriales. En alg?n momento, llegán- dose a duplicar la incidencia normal.
-Los rayos del sol.
El cancer de piel causado por la exposici?n a los rayos del sol es el m?s frecuente. Los melanomas son los c?nceres potencialmente m?s letales.
-El tabaco.
El hábito de fumar mata a más de 1.000.000 de per- sonas cada a?o por c?ncer de pulmón y otras neopla- sias. Las mutaciones del gen P53 son frecuentes en los cánceres relacionados con el tabaco. Est? probado que determinadas sustancias presentes en los cigarri- llos están directamente relacionadas con el cáncer como son los hidrocarburos arom?ticos policiclicos (HAP) y las nitrosaminas derivadas de la nicotina. Piénsese que sólo en el humo del tabaco se encuen- tran m?s de 4.000 agentes quimicos, muchos de los cuales son carcinogénicos.
-Algunos virus.
El VPH o virus humano del papiloma es uno de ellos y está intimamente relacionado con el cancer de cuello de útero. Se transmite por contacto sexual.
-Las nitrosaminas.
Esta sustancia la podemos encontrar en el tocino frito, las carnes curadas, algunas hortalizas frescas, la cer- veza, la leche seca sin materia grasa, los productos del tabaco, algunos productos de goma, los pesticidas, ciertos cosm?ticos y productos de la industria del me- tal.
Las nitrosaminas se forman a partir de los nitratos a?adidos a algunos alimentos que, bien por las bacte- rias que hay en las carnes que los contienen o por las propias de nuestro organismo, se oxidan convir- ti?ndose en nitritos asi como de las aminas bi?genas generadas a partir de la degradaci?n de las proteinas. Adem?s, hay determinados alimentos a los que se les añaden nitratos como el beicon, el jam?n cocido, el salami, el salchich?n, el chorizo, etc., con el fin de inhibir el crecimiento de la bacteria Clostridium botu- llinum, causante del botulismo.
También hay nitratos en los conservantes E249, E250, E251 y E252.
Los productos nitrogenados generan NH3 por acción de las bacterias lo que aumenta la proliferación celu- lar y altera la sintesis de ADN.
-Los fenoles.
Producidos por el metabolismo de la fenilalanina y la tirosina se relacionan con el cáncer de piel y colon. -Las aflotoxinas.
El más tóxico de esta familia es la aflotoxina B1, sus- tancia tóxica (hongo), mutagénica e intensamente cancerigena. Está presente en algunas semillas. -Los compuestos quimicos agricolas.
Nos referimos a aquellos encaminados tanto a incre- mentar la productividad de las cosechas como a favo- recer su conservaci?n. Muchos son potencialmente cancerigenos. Hablamos de los acaricidas, nematici- das, fungicidas, rodenticidas y herbicidas (compuestos quimicos como DDT, dieldrin, lindano, metoxiclor, malation, aldrin, etc.).
-Las grasas saturadas.
Una alimentación rica en grasas saturadas favorece el desarrollo del cáncer. Está especialmente demostrado en el caso del cáncer de mama. Al parecer, podria deberse a que su consumo eleva las cifras de estróge- nos en sangre según las investigaciones desarrolladas en las universidades de Harvard y Minnesota. Por otra parte, un estudio llevado a cabo por la Fundación Es- tadounidense para la Salud y el Centro Hospitalario St.Lukeis-Roossevelt de Nueva York apunta que una ingesta excesiva de grasas -tanto de origen animal como los aceites vegetales omega 6- adormece el mecanismo de vigilancia tumoral del sistema inmuni- tario.
-La leche de vaca.
Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Bergen (Noruega) con leche de vaca fresca constató que el consumo de 2 vasos diarios implica un riesgo 3,4 ve- ces mayor de padecer linfomas que quienes beben menos de esa cantidad. Y un grupo de investigadores holandeses demostró en 1989 que las personas que toman tres o m?s vasos de leche de vaca diaria tienen dos veces m?s probabilidad de desarrollar c?ncer de pulmón que los que no beben leche.
Cabe a?adir que también investigadores de la Univer- sidad de Harvard encontraron una relación positiva y fuerte entre el cáncer del páncreas y el consumo de leche, huevos y carne.
Entiéndase, en todo caso, que hablamos de la leche de vaca entera, sin tratar industrialmente. Porque tanto lo que hoy se comercializa como leche de vaca asi como sus derivados l?cteos tienen m?s bien poco que ver con la leche de vaca natural. Hablaremos de ello extensamente en un próximo articulo.
-El café torrefacto.
El café torrefacto contiene hidrocarburos tostados liberadores de benzopirenos, productos altamente
cancerigenos. Además contiene metil glioxal, un po- deroso mutágeno en las bacterias. Una simple taza de café recién hecho contiene 0.5 mg de ese compuesto que ha demostrado ser cancerigeno en ratas. De he- cho, la Unión Europea intentó hace año y medio regular esta situación sin conseguirlo debido a las presiones ejercidas.
-El alcohol.
El alcohol también podria actuar como un carcinó- geno, no de forma directa sino a través de su metabo- lito, el acetildehido. Adem?s tiene una reconocida acción inmunodepresora. Por otra parte, un estudio presentado por la Agencia Internacional para la Inves- tigación sobre el Cáncer en Lyon indica que la mezcla de alcohol y tabaco aumenta 43 veces la probabilidad de contraer cáncer de garganta.
-Mecanismos indirectos.
La ingesta exagerada de alimentos también puede influir en la aparición del cáncer. Asi lo demostró ya Tannenbaum en ratones durante la II Guerra Mundial constatando que la aparición de tumores espontáneos de pulmón y mama asi como los de una variedad de tumores producidos experimentalmente con canceri- genos conocidos podia reducirse a la mitad restrin- giendo la ingesta de alimentos sin modificar las pro- porciones de los constituyentes individuales. Esto último seria luego contrastado en reiteradas ocasio- nes.
En el caso de la fibra y su influencia sobre el c?ncer -y otras enfermedades degenerativas del intestino- Bur- kitt ya lo sugirió en sus observaciones: el cáncer era mças común en los paises donde se procesaban los cereales para eliminar la fibra que en aquellos en donde eso no se hacia.
Hay que recordar, finalmente, que los métodos utili- zados para la preparación industrial de alimentos pueden ser potencialmente peligrosos debido a la intervención de carcinógenos como los hidrocarburos aromáticos policiclicos y las aminas aromáticas hete- rociclicas. Y ambas se forman durante la combusti?n del carb?n y la lisis de proteinas durante el asado de la carne con carbón vegetal, en la fritura y en el ahu- mado.
LA NECESARIA PRUDENCIA
Lo expuesto nos insta pues a ser muy prudentes y a seguir unas reglas minimas si queremos disminuir los factores de riesgo del cáncer: Nuestros consejos para lograrlo son
sencillos: -Deje de fumar.
-Evite el exceso de peso.
-Tome entre 20 y 35 gramos de fibra al dia. -Consuma diariamente frutas y vegetales frescos. -Elimine o reduzca al minimo la ingesta de alcohol.
-Evite la exposici?n prolongada al sol. -Reduzca la ingesta de proteinas animales. -No consuma alimentos fritos ni ahumados.
-No consuma m?s de un 10% de grasas saturadas en su comida diaria.
-Reduzca el consumo total de grasas a menos del 30% del aporte cal?rico total.
-Realice diariamente ejercicio fisico seg?n sus caracte- risticas y posibilidades.
-Respete las instrucciones de seguridad en los lugares de trabajo, sobre todo si
en ?l se manipulan sustancias cancerigenas. PRODUCTOS CON ACTIVIDAD ANTICANCERIGENA Además de seguir las recomendaciones anteriores conviene que sepa que hay determinados alimentos y sustancias que tienen un especial interés tanto por su accion preventiva como por su actividad anticanceri- gena. Hablemos de ellos.
-El ajo y la cebolla.
En ambos alimentos se han encontrado multitud de sustancias con reconocida acción
anticancerigena, entre ellas el sulfuro de dialilo o la alinasa, con capacidad para bloquear - por ejemplo- sustancias tan agresivas como las nitrosaminas y la aflotoxina, ambas relacionadas con los c?nceres de estómago, pulm?n e higado.
Uno de los principales investigadores de la acci?n del ajo es el doctor Michael Wargovich ,
experto del Centro del C?ncer M.D. Anderson de Hous- ton. En un experimento administr? a
un grupo de ratones el principio activo del ajo mien- tras a otros s?lo les dio comida. A
continuaci?n aplic? a los ratones de ambos grupos potentes carcin?genos. Pues bien, los ratones que habian ingerido ajo presentaron un 75% menos de incidencia de c?ncer, tanto de colon como de otros tipos.
-El tomate.
El mismo pigmento que proporciona al tomate su color rojo, el licopeno, es la sustancia responsable de su poder anticancerigeno. El licopeno es hasta dos veces m?s potente que el betacaroteno y act?a como destructor del oxigeno libre. Adem?s, está demostra- do que esta misma sustancia reduce el daño causado en el ADN y ayuda a prevenir el cáncer de próstata. (Journal of the Nacional Cancer Institute, 9/12/2001). -El té
Estudios realizados en China, Japón y EEUU confirman que el té bloquea en gran medida el desarrollo de diversos tipos de cáncer en los animales, lo que se debe principalmente a su concentraci?n en catequi- nas, de las que una de ellas es especialmente potente: la epigalocatequina (EGCG).
-La col, el br?col y las coles de Bruselas.
Estas hortalizas contienen una sustancia -el indol-3-
carbinol- que tiene la propiedad de
acelerar el metabolismo de los estr?genos impidiendo asi que pueda ser utilizado por las
c?lulas cancerigenas. Asi lo han demostrado los estu- dios del Instituto de Investigaci?n
Hormonal de Nueva York. -El cartilago de tiburón.
El cartilago de tibur?n posee un compuesto que -al menos, en laboratorio- tiene efectos
anticancerigenos. Exactamente son sus compuestos de glucoproteinas las que tienen un
efecto sobre la angiogénesis.
El crecimiento de un tumor requiere su vasculariza- cion. Sin la cercania de vasos sanguineos
las celulas tumorales no solo no pueden diseminarse sino que mueren por deficiencia de nutrientes y oxi- geno asi como por falta de eliminaci?n de anhidrido carbonico, acido lactico y otras sustancias de desecho. La angiogenesis o formacion de nuevos vasos sangui- neos a partir de otros preexistentes es fundamental en el proceso de carcinogenesis.
-El extracto de aceite de higado de tiburon.
Esta sustancia contiene acidos grasos poliinsaturados asi como vitaminas A, D y E ademas de escualeno y alcoxigliceroles.
La vitamina A tiene un destacado papel preventivo en el cancer y, en particular, frente al cancer bronquial y el de vejiga, adem?s de tener una accion antioxidante global como las vitaminas D y la E.
La vitamina D2 por su parte, es precursora de la tu- mosterona, sustancia utilizada por las celulas asesinas para destruir las celulas cancerosas.
En cuanto al escualeno que contiene es un triterpe- noide precursor de la DHEA (deshidroxiepiandroste- rona), una sustancia que tiene el poder de ralentizar el envejecimiento celular y cuya presencia es indis- pensable en los globulos rojos para combatir las célu- las cancerosas.
Por ultimo -como ya hemos señalado-, contiene alco- xigliceroles, que son derivados lipidicos presentes sobre todo en los tejidos portadores de c?lulas inmu- nitarias. Los alcoxigliceroles han demostrado en ratas un claro efecto inhibidor del crecimiento tumoral blo- queando en ratas diversos tumores experimentales: linfoma LAA, carcinoma mamario C3H, melanoma B12, etc.
-El cido alfa lipoico.
Se trata de un compuesto antioxidante que en su forma libre tiene la capacidad de proteger el material gen?tico del ADN. Adem?s impide la libera- ci?n excesiva de FN-kappa-B, una
sustancia con capacidad para fijarse al ADN en los genes y causar cambios en la
-La vitamina A.
Dado que la vitamina A puede resultar t?xica si se toma en cantidades altas es importante
comprender la diferencia entre ella y los carotenoi- des. El betacaroteno -y los dem?s
carotenoides- son at?xicos. Y en el interior del cuerpo humano son transformados
enzim?ticamente de tal manera que de una mol?cula de betacaroteno surgen dos mol?culas
de vitamina A.
Otra diferencia importante es que la carotinoidemia depende proporcionalmente de la ingesta
mientras que la vitamina A mantiene niveles sangui- neos bastante constantes dado que toda
cantidad "extra" es eliminada de la sangre y almace- nada en el higado.
De los 20 carotenoides que se encuentran en la ali- mentaci?n humana, el betacaroteno es el
mejor protector contra el c?ncer.
La primera demostraci?n de que la vitamina A tenia propiedades protectoras contra el c?ncer
se obtuvo poco despu?s de su descubrimiento en 1913 por Mc Collum y Davis . A
principios de los a?os 20 los trabajos de Mori (1922) y Wolbach (1925) asociaron el d?ficit
de vitamina A con alteraciones cancerigenas en c?lulas de la tr?quea, laringe y bronquios.
Varios estudios realizados entre los a?os 30 y 50 con- firmaron que la vitamina A mantiene el
funcionamiento normal de los tejidos adem?s de con- trolar el crecimiento celular y que las
deficiencias de dicha vitamina producen cambios me- tapl?sicos.
Asi pues, la vitamina A regula de una manera casi hormonal el crecimiento y el desarrollo
celular, da protecci?n antioxidante contra los radicales libres y aumenta la comunicaci?n
intercelular de tal forma que las c?lulas mutantes no pueden provocar que otras c?lulas,
tambi?n mutantes, crezcan (influye en la sintesis de la proteina conocida como conexina).
En 1929 Hirayama public? un estudio realizado en 25.000 japoneses demostrando que el
betacaroteno protege contra los c?nceres de pulm?n, est?mago, colon, pr?stata y c?rvix.
-La vitamina B17.
Tras muchos a?os de estudios, el quimico estadouni- dense Ernest Krebs, Jr. descubri? en
1950 una nueva vitamina que categoriz? como B17 y que tambi?n es llamada laetril y
amigdalina.
Ya en varios documentos de civilizaciones antiguas - como los egipcios en la ?poca de los
faraones y en China m?s de 2.500 a?os antes de Cris- to- se menciona el uso terap?utico de
los derivados de las almendras amargas. Papiros egip- cios de 5.000 a?os de antig?edad
mencionan el uso de Aqui Amygdalorum, para el tra- tamiento de tumores dermatol?gicos. Sin
embargo, el estudio sistematizado de la amigdalina no comenz? hasta la primera mitad del
siglo pasado cuando el famoso quimico Dr. Bohn des- cubri? en 1802 que durante el proceso
de destilaci?n del agua proveniente de almendras amargas se obtenia ?cido hidroci?nico.
La vitamina B17 es un agente quimioterap?utico com- pletamente natural que se encuentra en
m?s de 1.200 plantas, particularmente en las semillas de frutas comunes como el
albaricoque, el durazno, las manzanas y las cerezas. Se trata de un digluc?sido con una
mol?cula de cianuro que es extremadamente bioacce- sible. Esto significa que penetra en la
membrana celular alcanzando f?cilmente un alto nivel de concentraci?n dentro de la c?lula.
Esta mol?cula de cianuro caus? cierta controversia aunque, atendiendo a las afirmaciones
de quienes la utilizan, es inofensiva porque "las c?lulas normales del organismo contienen
un enzima llamada glucosidasa que la neutraliza im- pidiendo la liberaci?n del cianuro. De
esta forma, la vitamina B17 s?lo act?a como glucosa en las c?lulas saludables
produciendo energia. Las c?lulas malignas no contie- nen esta enzima pero tienen otra
llamada rodanasa; al estar ausente la glucosidasa y presente la rodanasa, la vitamina B17
se activa liberando la mol?cula de cianuro dentro de la c?lula maligna causando su
destrucci?n".
El uso del laetril es legal en 24 estados americanos y en otros 17 paises como M?xico,
Alemania, Gran Breta?a, Italia, B?lgica y Filipinas. -La vitamina C. Existen numerosas evidencias de que la vitamina C es esencial para el buen
funcionamiento del sistema inmunitario. En los meca- nismos de ?ste intervienen ciertas
mol?culas -principalmente mol?culas de proteinas- que se encuentran en soluci?n en los
fluidos del cuerpo asi como en determinadas c?lulas y la vitamina C act?a tanto en la sintesis
de muchas de ellas como en la producci?n y en el adecuado funcionamiento. Pues bien, se
sabe desde hace tiempo que la vitamina C inhibe la formaci?n de nitrosaminas
carcinog?nicas formadas por la reacci?n entre los ni- tritos existentes en las carnes
conservadas y las aminas diet?ticas.
Tambi?n la vitamina C, unida a la quercetina y otros polifenoles, pueden combatir el c?ncer.
La aparici?n del c?ncer de es?fago, p?ncreas, colon, recto, cuello de ?tero, vejiga, piel,