Esta columna fue publicada el 17 de octubre de 2008. Molano, a través de un recuento histórico, argumenta sobre la exterminación del pueblo indígena.
En primer lugar, el columnista recurre a una comparación entre la Minga Indígena Nacional, que se desarrollaba en ese momento, y el Memorial de Agravios de 1810. Podemos afirmar que recurre al argumento por la analogía. Los indígenas, en ambas situaciones históricas, requerían la presencia de su gobernante. La diferencia es que en el escenario del 2008, los nativos le sumaron a su petición que la reunión no se convierta en una “encerrona”.
En este mismo argumento, podemos identificar un nexo por coexistencia y de paso un garante implícito en el texto: un concejo comunal no debe convertirse en una “encerrona” para los indígenas, como de hecho ha sucedido. Los ejemplos que propone Molano dejan clara esta situación.
Posteriormente, podemos ver el uso del argumento por el ejemplo. Para sostener que el gobierno no ha cumplido sus compromisos con los indígenas y que ellos siguen
112 siendo asesinados, Molano muestra cuatro casos en los que han muerto aborígenes. También aplica el argumento basado en pesos medidas y probabilidades, porque las cifras que el columnista utiliza buscan impresionar a los lectores:
“En 2005 hubo una (reunión con el gobierno), y de allí salieron nuevas promesas que no se han cumplido. Desde la masacre de 20 indígenas nasas —llamados antes paeces— en la Hacienda El Nilo en 1991, pasando por la del río Naya en 2001, donde asesinaron a un centenar de indígenas, afrodescendientes y colonos; por la de Gualanday, también en 2001, con 13 indígenas muertos; por la de San Pedro, donde cayeron siete indígenas, las autoridades Nasa y el Gobierno han firmado 13 acuerdos y ninguno ha cumplido el Estado a cabalidad”.
Otra premisa que sustenta la tesis de Molano es que la tierra ha sido y seguirá siendo el centro del conflicto. Para lograr la apropiación del terreno se ha recurrido a la reducción criminal y sistemática de los resguardos. Podemos aplicar nuevamente la teoría sobre el razonamiento basado por la analogía. En este caso, hay una semejanza entre el robo de las tierras indígenas y su exterminio que tuvo lugar en la época de la Conquista, en la de la República y en el contexto actual.
Adicionalmente, el argumento por definición también está presente en la columna de Molano. El columnista se refiere a la tierra como “no sólo la capa vegetal, sino también el agua, de la que viven los ingenios y alimenta 217 acueductos veredales”. El
razonamiento basado en pesos, medidas y probabilidades vuelve a utilizarse en el texto. Siguiendo al periodista, los nasas tienen registrados 26.200 ojos de agua y 123 lagunas naturales.
En el mismo párrafo también vemos un ejemplo de cómo se utiliza el argumento de autoridad. Dado que la Constitución es la ley de leyes, el periodista acude a esta autoridad para dejar claro que la tierra también es territorio y que éste es reconocido por la Carta Magna como fundamento de la cultura indígena y jurisdicción de sus autoridades ancestrales. Queda implícito que la Carta Constitucional está por encima de la Ley de Desarrollo Rural.
Luego, podemos identificar un caso de refutación. Molano muestra el argumento que esgrime Uribe: el 25% del país —35 millones de hectáreas— está en manos del 1% de la población indígena. Después, advierte que la idea del Gobierno esconde que se debe
113 restablecer el equilibrio reduciendo los territorios indígenas al 1% de lo que son hoy, es decir a poco más de un millón de hectáreas. Por esta razón el columnista califica el argumento oficial como provocador y peligroso.
Seguidamente vemos el caso de un razonamiento por contradicciones. Se evidencia cuando Molano afirma que un poco más de un millón de hectáreas es la quinta parte de lo que los narcoparamilitares se han apropiado con total impunidad. Mientras tanto, los indígenas siguen exigiendo lo que legalmente les pertenece.
Después, Molano utiliza el razonamiento por antimodelo. Para reducir la tierra de los indígenas, el Ministro de Agricultura los acusa de estar infiltrados por las Farc. Aquí el garante es que esa hipótesis, primero, no está comprobada, y segundo, no es válida para apropiarse del territorio indígena. Por tanto, un alto funcionario no debería acudir a este tipo de afirmaciones ni de procedimientos.
Molano termina afirmando que los líderes indígenas siguen siendo asesinados y sus acuerdos burlados; ellos negociarán, pero no olvidarán ni cesarán su resistencia histórica. Después asegura que Uribe está frente al mayor alzamiento que haya cuestionado sus políticas de seguridad democrática, tierras y aguas. Por esta razón, podemos decir que es un
argumento basado en hechos y evidencias. Primero, por los hechos históricos a los que el columnista hizo referencia; y segundo, por las exigencias que hicieron los nativos durante la minga.
Terminado el análisis de los argumentos, podemos afirmar que esta columna responde a los fundamentos basados en hechos y evidencias porque hace un recuento histórico del exterminio indígena, con fechas y cifras de indígenas asesinados. Además, hace mención de la ley de Desarrollo Rural y de la Constitución del 91.
En cuanto a las falacias, nos atrevemos a afirmar que no hubo espacio para ellas en este texto. Al parecer, Molano fue muy cuidadoso al hacer cualquier afirmación y a la hora de escoger sus argumentos y la manera de presentarlos.
Respecto al tema de las audiencias, el siguiente cuadro ilustra los índices de participación:
A favor En contra No relevante Total
114 A continuación se presenta un comentario que ejemplifica cada una de las categorías en el diagrama descritas. En primer lugar, veamos un caso que se manifestó a favor de la argumentación de Molano, pero que particularmente extraña a los foristas que comulgan con las ideas del gobierno:
Contradictor
Como serà de contundente lo aseverado por el Doctor Molano, que ningùn uribista se ha atrevido hoy, a contradecirlo.
El caso anterior nos sirve para ilustrar la poca participación de los lectores que no estuvieron de acuerdo con el columnista. Sin embargo, pudimos identificar dos casos, de los cuales rescatamos el siguiente:
Jdiaz3
Es muy facil opinar desde un escritorio y criticar el "mal" trato que los gobiernos le han dado a los indigenas. Igual me pasaba a mi hace algunos años, cuanod veai que los indigenas se tomaban la panamericana. empezaba a pensar que el obierno los trataba muy mal y que debia escucharlos y solucionarles sus problemas, que debian devolverles la tierra que se les han robado. sin embargo, gracias a un trabajo que tuve en territorio paez, mas arriba de silvia cauca, en pleno corazon del resguardo indigena, me pude dar cuenta que las cosas no son tan injustas para los indigenas. Y el problema es que con el cuento de que a sus ancestros les robaron las tierras y los maltrataron, los indigenas han acumulado una serie de beneficios que han castrado su progreso.
El problema del comentario anterior es que evidentemente desconoce la cercanía de Molano con las comunidades indígenas del país. Además, Jdiaz3 hace referencia en su comentario a “una serie de beneficios que han castrado su progreso” pero no desarrolla esta idea. Este es un caso de petición de principio.
Para terminar, veamos un comentario, que a pesar de su apego a la realidad colombiana, tuvo que ser clasificado como no relevante, por no acercarse al argumento desarrollado por el columnista:
jorge gonzalez
Uribe el peor presidente de la historia. Los días que vivimos y que vendrán revelaran su verdadera cara, en lo social, político y económico. El malabarista de circo que propuso una guerra contra los sediciosos y la esta perdiendo con los pobres, los campesinos, los empleados públicos, los desmpleados e
115 incluso con los que ayer lo reeligieron: los narco―para―pliticos que retoman
la escena nacional con otros frentes. Este señor dejara el país peor de lo que lo recibió.
A manera de conclusión podemos ver que con respecto a la situación indígena, Alfredo Molano es un periodista bien dateado y con pleno conocimiento de causa.
Además del recurso a la analogía, a las cifras y al ejemplo, podemos decir que en este caso su razonamiento se apega al argumento de transitividad y de sucesión. En primer lugar, porque cada afirmación que el columnista hizo sobre la expropiación de territorio y aniquilamiento indígena conducía a la siguiente. Y en segundo lugar, porque el texto de Molano sirve para apreciar la situación actual e histórica de las comunidades aborígenes.