3 ¿Qué es la Cábala?
14. Moshe Cordovero (1522-1570)
Todo hombre debe considerarse a sí mismo como nada y entender que su anterior no-existencia es mejor que su propia existencia.
Moshe Cordovero
Moisés ben Yaacob Cordovero debe ser considerado uno de los más grandes cabalistas del círculo que se desarrolló en Safed. La Escuela de Safed es conocida por los tres grandes: Cordovero, Luria y Vi- tal. A rabí Isaac Luria se le considera como el hombre que revolucionó todos los aspectos de la Cába- la. Ahora bien, si Luria es un profundo místico vivencial, porque produjo un cambio en la conciencia de sus discípulos y de toda la tradición del misticismo judío, Cordovero será el primer sistematizador de la Cábala como una ciencia autónoma.
Cordovero nació en Safed en el año 1522, descendiente de una familia sefaradí expulsada en el año 1492. A los 16 años (1538) recibió la ordenación rabínica de manos del gran rabino Yaacob Berab (fallecido en el año 1541). A los 20 años (1542) se le apareció una voz celestial que le informó que debía comenzar el estudio de la Cábala. Y así lo hizo. Comenzó sus estudios con el cabalista Salomón Ha Leví Alkabetz (autor del canto litúrgico para la entrada del Shabbat Lejá Dodí). Para el año 1548 ya había terminado de escribir su obra Pardes Rimonim (Jardín de las granadas). En el año 1550 funda su academia de estudios de Cábala en Safed, en la que estudiarán importantes cabalistas, como Isaac Luria, Hayym Vital y Elijah De Vidas, quienes no solamente continuarán su línea de pensamiento, sino que crearán las máximas obras del pensamiento místico del judaísmo hasta hoy.
Las obras fundamentales de Moisés Cordovero son: Or Yakar, un comentario al Zohar en 16 volúmenes; Pardes Rimonim, la primera sistematización de la estructura del Árbol de la Vida y las
conexiones internas entre las diferentes dimensiones del universo y del ser humano; Tomer Débora (Palmera de Débora), donde utiliza el sistema de las sefirot para sus explicaciones morales, y Or Nee- rav, en la que justifica la necesidad de estudio de la Cábala.
Sobre la biografía de Cordovero, dice el rabí Aryeh Kaplan (1934-1983):
El Ramak52 nació en Safed, una ciudad que iba a ser famosa como centro de Cábala. A una edad muy tem-
prana ya se había ganado una reputación de genio extraordinario. Además de sus conocimientos de Cábala, poseía una erudición en Talmud y filosofía del máximo rango, siendo ampliamente respetado en ambos campos. Pero su principal interés era la sistematización de la Cábala, dándole una estructura filosófica, una tarea que ya había sido empezada por Rabí Judá Chayit (1462-1529) y Rabí Meir ibn Gabbay (1480-1547). Se había aceptado al Zohar como el fundamento de la Cábala, pero en su mayoría el sistema aparecía tan complejo y falto de estructura como el de la Biblia o el Talmud. Hizo falta un genio de la estatura de Maimó- nides para descifrar y sistematizar la estructura filosófica de la Biblia y el Talmud, delineando claramente los principios organizativos que subyacen al sistema. El Ramak pretendía hacer para la Cábala lo mismo que el Rambam había hecho para la tradición más convencional.
Igual que Maimónides, el Ramak defendió su sistema contra sus detractores, y en la mayoría de los casos sus palabras fueron dirigidas contra los filósofos que rehusaban aceptar la autoridad de la Cábala. En cierto lugar afirma que los filósofos sólo pueden deducir lo que existe en el dominio metafísico, mientras que los cabalistas lo pueden ver de hecho. Pero además de ser filósofo preeminente del mundo cabalístico, el Ramak estaba también plenamente familiarizado con sus elementos místicos. Era un experto en los diversos siste- mas de la Cábala meditativa y, aunque raramente habla de esas áreas, hay lo suficiente en sus escritos como para indicar una íntima familiaridad. Así, en un lugar cita una larga sección del Or Ha Sejel de Abulafia. En otros sitios menciona al autor y al libro por su nombre, y dice que ése es el sistema más importante respecto de la pronunciación del Nombre Divino.
No siendo un mero teórico, el Ramak estaba activamente implicado en la meditación cabalística a través de un método conocido como Gerushin o “divorcio”. Sabemos muy poco de él, aunque se escribió todo un folleto, llamado Sefer Gerushin (El libro del divorcio), sobre el discernimiento que el Ramak obtuvo con este método. Lo más probable es que la técnica consistiera en meditar en una escritura dada, o quizás en repetirla una y otra vez como un mantra, hasta poder entrar en relación con ella en un alto estado meditativo. Enton- ces se llegaría a una comprensión profunda de su sentido sin tener que analizarla lógicamente.
En este contexto, la palabra “divorcio” probablemente significa divorcio de lo físico, aun cuando también tiene obviamente la connotación de separación y retiro de lugares habitados. En este respecto es muy pare- cida al término hitbodedut, que se refiere tanto a la reclusión física como mental.53
Es Cordovero quien se aparta de la escuela de Gerona cuando establece la diferencia entre la prime- ra dimensión de Keter con el Ein Sof. Recordemos que la escuela gerundense mezclaba la primera sefirá con el Ein Sof, y proponía que era Jojmá la primera dimensión real fuera del Ein Sof. Moisés Cordovero es claro en este punto: Keter y el Ein Sof son dos entidades diferentes, y así lo explica en su obra Or Neerav, cuando dice:
Debe saber [el principiante] que Ein Sof no es Keter como muchos creen, sino que Ein Sof es la causa de
Keter, y Keter el efecto del Ein Sof, que es el principio de los principios. Debe saber también que Ein Sof es la
causa principal de todas las existentes, y que no hay ninguna superior a ella, su primer efecto es Keter y es a partir de Keter que prosigue el encadenamiento de los demás efectos. No recusamos por ello el hecho de que
Keter forme parte de las diez sefirot, como muchos han creído: forma parte de ellas, pero solamente desde
el punto de vista de los emanados mismos; sin embargo, según la modalidad del conjunto de la emanación a partir de las diez [sefirot], Keter no aparece entre los emanados a causa de su grandeza, y estos últimos, en lugar de estar incluidos e él, son entonces incluidos en Daat.
La razón de ello es que los seres superiores dependen de los inferiores y los inferiores de los superiores, 52 Ramak es el acróstico de rabí Moshé Cordovero.
es por eso que el poder de lo inferior se encuentra en lo superior, y el de lo superior en lo inferior. Por el contrario, en lo que concierne a Ein Sof, todos dependen de él y él de ningún modo tiene necesidad de ellos.
Ha de saber también que las sefirot tienen la capacidad de realizar acciones contradictorias, a veces con
din y a veces con rajamim, pero están siempre de acuerdo entre sí sobre sus acciones, ya que ninguna de
ellas puede actuar sin la ayuda de las demás; lográndose el acuerdo de todas gracias a Maljut. Para dar una primera explicación al respecto [diremos que] ello proviene de que cada una de ellas contiene a las otras diez. En verdad, pueden revelarse bajo una forma que las incluye a todas y que puede ser.54
En referencia a Moshé Cordovero, el crítico literario judío estadounidense Harold Bloom (1930), en un trabajo relacionado con la historia del misticismo judío (durante años estudió las concepciones gershonianas de la historia judía), expone:
Ya para el siglo XIII, los cabalistas hablaban de que las sefirot se reflejaban a sí mismas dentro de sí mis- mas, de tal manera que cada una contenía a todas las demás. Se establecieron sistemas complejos de caminos de las sefirot dentro de las sefirot, y la meditación acerca de estos caminos se convirtió en el ejercicio caba- lístico característico, ya fuera de visión, oración o especulación intelectual. Este abrir caminos teosóficos se vuelve, en Cordovero, lo que Ginzberg y otros estudiosos han descrito acertadamente como una teoría de la influencia. Cordovero inventó una nueva categoría: Bejinot, para transmitir los aspectos multiformes dentro de cada una de las sefirot, aspectos que dan cuenta de las ligas entre ellas. Estas son las seis bejinot o fases de las diez sefirot, como las diferenció Cordovero; 1) oculta antes de manifestarse dentro de la sefirá precedente; 2) manifestación efectiva en la sefirá precedente; 3) aparición como sefirá en su propio nombre; 4) aspecto que da poder a la sefirá superior, de modo que hace a la anterior suficientemente fuerte para emanar ulte- riores sefirot; 5) aspecto que da poder a la sefirá misma para emanar a las otras sefirot aún ocultas en ella; 6) aspecto por el cual la sefirá siguiente es, a su vez, emanada a su propio lugar, después de lo cual el ciclo de las seis bejinot comienza de nuevo.
Este ciclo puede parecer desconcertante en un principio, pero es una notable teoría de la influencia, en tanto que se trata de relaciones causales pero revertidas. Para comprenderlo hoy en día es preciso traducirlo a otros términos, que pueden ser psicoanalíticos, retóricos o imaginísticos, ya que las seis bejinot pueden ser interpretadas como mecanismos psicológicos de defensa, tropos retóricos o áreas de imaginería poética. En tanto que las sefirot como atributos de Dios son manifiestamente canales sobrenaturales de influencia (o hablando en términos retóricos, poemas divinos, cada una un texto en sí misma), las bejinot trabajan más como agencias humanas, ya sea psíquicas o lingüísticas. Scholem indica que, en Cordovero, las sefirot “de he- cho se convierten en elementos estructurales de todas las cosas”, pero hacen esto sólo a través de sus aspectos o bejinot. Uno podría desde luego llamar a Cordovero el primer estructuralista, un antecesor no reconocido de muchos teóricos franceses contemporáneos de las ciencias humanas.55
Sobre la personalidad y el pensamiento de Moshe Cordovero, Gershom Scholem escribe:
Cordovero es esencialmente un pensador sistemático; su propósito es dar una nueva interpretación y una descripción sistemática del legado místico de la Cábala más antigua, especialmente del Zohar. Se puede afirmar que este método lo lleva, más que a un nuevo estadio de percepción mística, a nuevas formulacio- nes e ideas. Para describirlo en términos de Evelyn Underhill, Cordovero es más un filósofo místico que un místico, aunque de ninguna manera carece de experiencia mística.
Cordovero es sin duda el teórico más importante del misticismo judío. Fue el primero que intentó descri- bir el proceso dialéctico por el que pasan las sefirot en su evolución, al destacar en forma especial ese aspecto del proceso que, por decirlo de alguna manera, tiene lugar dentro de cada una. También fue él quien intentó interpretar los diversos estadios de emanación como estadios de la inteligencia divina. El problema de la relación de las sustancia del Ein Sof con el organismo, los “instrumentos” (kelim, es decir, vasijas o cuencos), 54 Federico González y Mireia Valls: Presencia viva de la Cábala [Zaragoza: Libros del Innombrable], 2006, pp. 225-226.
55 Harold Bloom, Gershom Scholem, Moshe Idel y otros: Cábala y deconstrucción [Barcelona: Azul], 1999, pp. 212-213.
a través de los cuales opera y actúa, fue un tema al que volvió una y otra vez. El conflicto intrínseco entre las tendencias teístas y panteístas en la teología mística de la Cábala no aparece en ningún otro lugar con más claridad que en su pensamiento, y sus intentos de sintetizar la contradicción no sólo dominaban el lado especulativo de su pensamiento, sino que daban lugar a soluciones experimentales a menudo tan profundas y audaces como problemáticas. Sus ideas sobre el tema se resumen en la fórmula -un siglo antes de Spinoza y de Malebranche- de que Dios es toda la realidad, pero no toda la realidad es Dios. El Ein Sof, según él tam- bién puede llamarse pensamiento (es decir, pensamiento del mundo).56
Gran parte del pensamiento de Isaac Luria, aunque fue realmente original, se debe a Moshé Cordo- vero. La deuda que tiene Luria en relación al sistema de Cordovero es total, y así lo refleja el propio Scholem en sus escritos:
Ya he hablado de la inspiración mística de Luria. Pero no se puede decir que su sistema cayó del cielo. Es verdad que a primera vista éste aparece como algo completamente distinto, tanto en su concepción del mun- do como en sus ideas básicas, de la doctrina primitiva de la escuela de Safed y especialmente del sistema de Cordovero. No obstante, una comparación más cuidadosa permite ver claramente que muchos puntos del sistema de Luria están basados en ideas de Cordovero, aunque fueron elaborados de una forma tan original que llevaron a Luria a conclusiones completamente distintas y novedosas.
Casi no hay diferencias entre Cordovero y Luria en lo que respecta a la aplicación práctica del pensa- miento cabalístico, aunque algunos estudiosos modernos se han tomado el trabajo de demostrar que éste es realmente el punto en el que están en desacuerdo. Nada más alejado de la verdad. Es completamente erróneo decir que Cordovero representa la teoría y Luria la práctica de la Cábala, o que Cordovero es el heredero de la Cábala española mientras que Luria, un judío askenazi, cuyos padres parecen haber llegado a Jerusalén poco antes de su nacimiento, representa la consumación de la tradición del ascetismo judío de la Alemania medieval. La Cábala de Luria es exactamente tan poco “práctica” como la de los demás místicos de Safed.57
Moisés Cordovero dejó muchos discípulos; entre los más importantes debemos contar a Isaac Luria, Jaim Vital, Elijah de Vidas, Abraham ben Mardoqueo Galante y Samuel Gallico. Cordovero moría en Safed en el año 1570.