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Los niveles de verdad

In document Tesis Mario Saban (página 83-85)

El misterio de la Creación

1.9. Los niveles de verdad

121 El dilug es un paso radical, un salto de lo infinito a lo finito. Se produce por el segundo tzimtzum, que es el creador del vacío donde se podrán desarrollar los tres universos posteriores a partir de Atzilut (Briá, Yetzirá y Asiá). Cuando, a partir del universo de Atzilut, el Ein Sof crea el vacío, es entonces que lo “emanado” en el pensamiento del Ein

Sof (Atzilut) puede materializarse de algún modo dentro del vacío.

122 Es decir, si el Ein Sof pretende llenar el vacío con su misma esencia, en ese caso el vacío desaparecería y, por lo tanto, desaparecería el deseo, porque todo se encontraría en un estado de satisfacción absoluta.

123 El mundo de la fragmentación se denomina “mundo de la Bet”. Cuando se crea el vacío, por la retirada del Ein

Sof, el mundo de la Bet se hace visible, porque existe la dualidad entre el Ein Sof y el vacío.

124 El mundo de la unidad o el mundo de la Alef es el Ein Sof antes de la existencia de la no existencia; es decir, antes de la existencia del vacío existía exclusivamente el mundo de la Alef. Con la aparición del vacío, aparece el mundo de Bet, pero simultáneamente continúa existiendo el mundo de la Alef.

125 El ser humano, creado como hermafrodita dentro del mundo de la Bet, no podía existir en un mundo dual siendo una estructura de tipo Alef. Así, Dios dividió al ser humano (Adam) y lo convirtió en hombre y mujer, llevándolo de una estructura de tipo Alef a una estructura de tipo Bet, y así como un fragmento necesita del Ein Sof para completarse en el nivel de Alef, así dos fragmentos (hombre-mujer) se necesitan mutuamente para crear un hijo. El hijo de un hombre y una mujer es el resultado de tipo Alef del sistema dual del mundo de la Bet.

126 Cuando aludimos al mundo de la Alef nos referimos al Ein Sof y sus dos primeras manifestaciones divinas: el

La nuestra es una existencia paradójica porque, por una parte, somos realidad y, por otra, somos un producto de la “imaginación del Ein Sof”. Y esta paradoja será de ahora en adelante el gran problema para visualizar nuestra realidad: en cada nivel existirá una verdad, que no será verdad en un nivel superior, sino que únicamente será real en dicho nivel. Toda verdad es absoluta dentro de un nivel, y es relativa en un nivel superior. En realidad, toda verdad es un nivel transitorio de conocimiento que se desarrolla en la línea de ascenso del Daat (el conocimiento).

Dentro de la eternidad del Ein Sof somos un fragmento temporal; dentro de la realidad temporal somos una existencia real. Este concepto podría llevar a muchos a la locura127. Al ser conscientes de

que somos fragmentos temporales de un mundo derivado de otro mundo real, en realidad debemos comprender que somos fragmentos imaginarios en un mundo imaginario derivado del Ein Sof.

Nosotros mismos somos realidades en la perspectiva del mundo de la Bet, pero frente al Ein Sof, que pertenece al mundo de la Alef, sabemos que no somos realidades; aunque, sin embargo, un nivel de nuestra alma128 sí existe dentro del nivel de la realidad plena y eterna del mundo de la Alef. En el

nivel de la Alef no hay muerte porque no hay tiempo, mientras que en el nivel de Bet todo es temporal y, por lo tanto, transitorio129.

El nivel de la Bet se define por la posibilidad del mal y de la muerte. En la perfección del mundo de la Alef no existe el mal ni el bien, porque no existen las posibilidades morales. Y tampoco existe el tiempo, por lo que el pasado, el presente y el futuro no tienen existencia en el nivel de la Alef; todo es lo mismo, porque todo se vincula con la totalidad en su raíz y porque dentro del nivel de la Alef existe únicamente la eternidad, que es realmente lo único existente. Toda existencia temporal constituye una no-existencia en relación a la eternidad del Ein Sof.

Si eventualmente nosotros controláramos las variables del tiempo y el espacio, comprenderíamos mejor nuestra relación con el mundo de la Alef. El místico intuye el mundo de la Alef porque logra “unificar” las partes fragmentadas del mundo de la Bet. Ahora bien, pese a la máxima cantidad de unificaciones que logremos dentro del mundo de Bet, siempre nos encontraremos dentro de este uni- verso. Debemos ser conscientes de que en el nivel de fragmentación existente en este universo de la Bet, a pesar del máximo esfuerzo de unificación, siempre viviremos en el proceso de unificación constante y, por lo tanto, jamás podremos alcanzar la unificación completa.

El místico judío vive en ambos mundos simultáneamente. Por una parte es consciente de ser un fragmento del mundo de la fragmentación (mundo de la Bet), pero es un fragmento sustancialmente derivado del mundo de la unidad (mundo de la Alef).

Lo que diferencia a la esencia del Ein Sof (Atzmut o mundo de la Alef) de todas sus manifestaciones (el mundo de la Bet) es el movimiento. Lo que tuvo que hacer el Ein Sof es ponerse en movimiento 127 Muchos rabinos han prohibido el estudio de la Cábala porque entendieron (y algunos entienden) que no todos los seres humanos estamos preparados para comprender estas verdades ocultas. Particularmente, defiendo la idea que la Cábala debe estar abierta a todos, porque la locura no se alcanza simplemente por el estudio inadecuado de la Cábala, sino por una situación más perversa: la incapacidad de muchos seres humanos de encontrar un sistema espiritual que permita dar respuestas adecuadas al sentido de su propia existencia. He conocido muchos casos donde el ser humano, al estudiar la Cábala, se encuentra a sí mismo y comprende su posición en este universo. En este sentido pienso que en los próximos siglos la Cábala será una herramienta fundamental para el crecimiento y el desarrollo de la humanidad. Es por ese motivo que, si se estudia de forma adecuada, la Cábala puede encauzar la locura hacia la cordura, mas que generarla.

128 Iejidá, el nivel más alto del alma: la unificación.

129 Existe un gran secreto dentro de la Cábala: ¿qué elementos aparentemente transitorios de esta realidad temporal nos insinúan la potencia de la Eternidad? Los cabalistas sabemos que dentro de esta secuencia temporal y espacial existen energías que van más allá de estas coordenadas, que están operativas dentro de esta realidad, pero se encuentran en un nivel más elevado de la realidad. Debemos ser conscientes de que, a pesar de los condicionamientos temporales y espaciales, existen “destellos de Eternidad” en esta existencia.

para crear algo, y el primer movimiento fue la creación del vacío (el espacio). Algunos cabalistas sos- tienen que el primer movimiento fue un movimiento interior dentro del pensamiento divino, la idea de crear la Creación antes de la no-existencia del vacío.

La causa central de la aparición del mundo de la Bet o de la fragmentación es el movimiento inicial que se produce cuando el Ein Sof se retira de sí mismo. Porque antes de la creación de la no-existencia del vacío (por el simple hecho de ponerse en movimiento el Ein Sof), ingresamos en el mundo de la Bet. En este sentido hacemos referencia al movimiento real de creación de los límites del vacío, no al movimiento interno del pensamiento divino130.

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