3 CAPÍTULO I
EL PROBLEMA
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
La concepción sobre inteligencia emocional ha alcanzado a prácticamente todos los lugares del mundo en diferentes formas, especialmente en programas educativos, inclusive la UNESCO en el año 2002 desplegó una iniciativa mundial enviando a los Ministerios de Educación de 140 países una publicación con los diez principios básicos indispensables hacia la puesta en marcha de programas de aprendizaje social y emocional. La inteligencia emocional es una herramienta excepcional la cual permite vislumbrar la productividad laboral de las personas, el éxito de las organizaciones, los requerimientos del liderazgo y hasta la prevención de los fracasos corporativos.
En ese orden de ideas, Goleman (1998), expresa:
La inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social (p.98)
Por otro lado, la Harvard Business Review (1991) citado por Goleman (1998) ha llegado a considerar la inteligencia emocional como un concepto revolucionario, una noción arrolladora, una de las opiniones más transcendentales de la década en el universo institucional, esclareciendo el
valor subestimado de la misma, inclusive en varias instituciones se han reportados despidos por no poseer una inteligencia emocional. Al efecto, Mayer y otros (2000, p. 109) explicaron que la inteligencia emocional es la capacidad de procesar la información emocional con exactitud y eficacia, incluyéndose la capacidad para percibir, asimilar, comprender y regular las emociones
Otros autores los cuales también definen la inteligencia emocional son Cooper y Sawaf (2006), al respecto expresan:
El concepto de inteligencia emocional está barriendo el mundo, la ciencia está demostrando que es cociente emocional más que al Cociente intelectual o la sola capacidad cerebral lo que están sustentado muchas de las mejores decisiones en los negocios más dinámicos, la eficacia y la calidad de las organizaciones y sus líderes. Las vidas más satisfactorias, el mayor éxito y hasta el mejor desempeño laboral en diferentes niveles (p.37).
De acuerdo a los postulados anteriormente planteados, en educación se observan en los profesores, que los mismos en ocasiones, se dejan dominar por la carga emocional, impidiéndole obtener un óptimo desarrollo personal y laboral para lograr el adecuado funcionamiento de la institución. A medida que los desafíos de la educación han ido aumentando, el desempeño laboral ha incrementado, por cuanto la necesidad de la organización obliga al docente a ubicarse en el mismo eje de la comunicación, de información, formulación de políticas y tomas de decisiones.
En este sentido, es importante en la gestión escolar, que el docente realice dentro de su desempeño actividades administrativas y académicas a cabalidad, pues en estos momentos de cambios sociales y educativos se les exige no solo conocimientos en un área concreta, sino que deberá demostrar competencias particulares para planificar, organizar, dirigir y controlar el ambiente de aprendizaje, ejecutar las acciones y evaluar los resultados, siendo orientador, investigador y facilitador del proceso educativo.
Por su parte, Velasco y Bernal (2002), expresan existen casos de personas intelectualmente superiores, pero con una vida emocional desastrosa; mientras por el contrario, personas las cuales se suponen tienen un coeficiente intelectual bajo, con pocos estudios, gozan de una vida exitosa y ordenada, todo esto pone en evidencia la importancia de las emociones en todos los actos de la vida humana. Desde este punto de vista, es indispensable que los docentes, especialmente los directivos escolares sepan gestionar la educación desde la perspectiva de la inteligencia emocional.
La gestión escolar, desde hace algunas décadas es una labor complicada la cual requiere diversas competencias sobrepasando a las pedagógicas, por ello, la función directiva incluye: la preparación de presupuestos, control de gastos, gestión de asuntos estrictamente administrativos, responsabilidad en el equipamiento y suministro de materiales, supervisión y selección de personal, organización del centro entre otras cosas. Todas estas tareas, en sí mismas han conllevado a la especialización profesional en muchas organizaciones, incluso en las Instituciones Educativas, suelen confluir en la dirección dada la escasez de recursos económicos característica de las escuelas en todos sus niveles.
Dentro de este marco, después de unos años de aprendizaje apresurado los docentes que logran consolidar sus competencias como directores(as) no titubean en pensar en su trabajo a modo de una nueva profesión para la cual no habían estado suficientemente preparados. Por ello, que quién asume un rol directivo sin disponer de suficientes recursos personales e institucionales y vulnerabilidad del conjunto de trabajadores los cuales tienen el derecho a ser bien dirigidos, resulta un gran reto a vencer a modo de apuntar hacia la calidad y la excelencia educativa.
En ese sentido, durante un largo período el ámbito escolar ha sido refractario a determinadas tendencias de las teorías de dirección las cuales
han marcado la evolución de muchas organizaciones del sector productivo, es por ello que palabras como cliente, rentabilidad, mercado, empresa, estrategia, entre otras, han incrustado en el mundo educativo sombras de privatización o mercantilización las cuales resultan muy ajenas a la esencia de la educación.
En ese orden de ideas, los acontecimientos han forzado a considerar la necesidad de modernizar los sistemas organizativos escolares mediante la transferencia y reconstrucción de determinados saberes como la aplicación del marketing de servicios a la escuela, porque en los últimos años son innumerables los centros educativos públicos y privados los cuales se han dedicado a buscar activamente estudiantes con la finalidad de evitar el derrumbe de su Organización.
Al hablar de mejorar la gestión de organización se observa en ocasiones que los cambios y reestructuraciones necesarias no pasan de ser meros retoques, los cuales normalmente afectan a funciones de determinados puestos, con una profundidad limitada y sin hacer partícipes a un gran número de los integrantes de dicha organización para la consecución de las metas trazadas.
Esta apreciación general puede extrapolarse perfectamente a la gestión de los centros educativos, la cual durante muchos años se ha basado en unos parámetros que podrían denominarse como resistentes a las transformaciones. Pero los tiempos han cambiado y siguen cambiando día a día, y hoy resulta impensable que un centro educativo permanezca ajeno a los nuevos modos de gestión sin comprometer gravemente su futuro. Y más cuando las perspectivas demográficas no son nada entusiastas y es previsible una disminución de estudiantes en un futuro más o menos próximo. Todo ello enmarcado en un escenario de crisis lo cual exige de forma aún más perentoria una adecuada toma de decisiones sustentándose en la inteligencia emocional.
Dentro de este contexto, Goleman (1998), considera que las normas que gobiernan el mundo laboral están cambiando. En la actualidad no sólo se nos juzga por más o menos inteligentes que podamos ser ni por nuestra formación o experiencia, sino también por el modo en el cual nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. Se trata de un criterio que se aplica cada vez con mayor frecuencia y que acabará determinando quién será contratado y quién no, quién será despedido y quién conservará su trabajo, quién será relegado al mismo puesto durante años y, por último, quién terminará siendo ascendido.
Considerando esas apreciaciones, se puede decir que estas nuevas normas pueden ayudar a predecir quién va a fracasar y quién, por el contrario, llegará a convertirse en un excelente trabajador. Y poco importa, en este sentido, cuál sea el campo laboral en el cual se mueva la persona porque estas normas determinan también el potencial para acceder a otros posibles trabajos futuros. Pero el hecho es que estas normas tienen muy poco que ver con lo que, en la escuela, dijeron que era importante porque, desde esta nueva perspectiva, las habilidades académicas son prácticamente irrelevantes.
No obstante, este nuevo criterio parte de la base de que ya el individuo dispone de suficiente capacidad intelectual así como de destreza técnica para llevar a cabo su trabajo y, por el contrario, trata de centrar su atención en cualidades personales como es el caso de la iniciativa, la empatía, la adaptabilidad o la capacidad de persuasión, demostrando así habilidades que coadyuvan al desarrollo de su inteligencia emocional.
Y ésta no parece ser una moda pasajera ni la nueva panacea de los directivos del momento porque los datos que confirman esta tendencia se basan en investigaciones realizadas sobre decenas de miles de trabajadores de todo tipo, las cuales evidencian, con suma precisión, los rasgos que caracterizan a los trabajadores sobresalientes y también ponen de manifiesto
las cualidades humanas que más contribuyen a la excelencia en el mundo laboral, especialmente en el campo de la gestión escolar, que no está exenta de ello.
Por otro lado, Rivera y Cavazos (2015), caracterizaron los estilos de liderazgo aplicados por los directivos de Instituciones de educación media superior tecnológica del estado de Tlaxcala, México, en la cual evidenciaron que en dichas instituciones la mayoría de las funciones que realizan los directivos son de carácter administrativo, lo que les impide ejercer un liderazgo y una gestión adecuada de la escuela que dirigen.
Asimismo, Castillo y Greco (2014), investigaron las características de las habilidades cognitivas que componen la inteligencia emocional en relación a una emoción positiva en ella se observó que los escolares pudieron identificar la emoción en el área intrapersonal (percepción) aunque con dificultades en el dominio de identificación cognitiva; consideraron la redireccionalización y priorización del pensamiento en los estados positivos (facilitación); identificaron las causas del estado emocional (comprensión), asociándolas a aspectos de interacción social familiar; y mostraron un uso de estrategias activas y sociales para la situación mencionada (regulación).
Por todo lo expuesto anteriormente, corresponde a los docentes implementar estrategias de trabajo dirigidas al fomento de actividades y actitudes desde la inteligencia emocional las cuales permitan el logro de los objetivos trazados en la Institución Educativa, desarrollando planes de autogestión que permitan subsanar las deficiencias económicas y materiales necesarias para el buen funcionamiento de la organización educativa.
Todo lo anteriormente expuesto, permite el desarrollo de esta investigación sobre la inteligencia emocional y la gestión escolar, por cuanto de la observación realizada por la investigadora en tres Instituciones
Educativas de la zona escogida como objeto de estudio, se encontró similitud de problemática, referida a este fenómeno de análisis en la presente indagación.
Conviene subrayar el poco interés de los docentes en la búsqueda de estrategias para solventar los déficit presupuestario de las instituciones educativas, la escasa comunicación gobierno – escuela– gobierno, liderazgo limitado, poca colaboración interinstitucional, disminución de la eficacia, escasa apertura a la comunidad, carencia de apoyo mutuo, debilidades en la aplicación de la inteligencia emocional, limitada innovación docente, carente sistematización de la autoevaluación, poca gestión del conocimiento, toma de decisiones inapropiadas, entre otros.
Al comparar estas evidencias, la investigadora colige entre las causas que pudieron dar origen a esta situación quizá se encuentran la apatía de los entes gubernamentales hacia las instituciones educativas, poca habilidad gerencial, debilidades en el desarrollo de inteligencia emocional por parte del personal, mengua de liderazgo, autoeficacia débil, poca capacidad de interacción, privación del sentido de pertenencia, todas estas situaciones tendrían consecuencias graves para el normal desarrollo de las actividades escolares, originando un clima organizacional muy hostil, repercutiendo directamente en el proceso enseñanza – aprendizaje y en el normal funcionamiento de la Institución, así como en la credibilidad de la misma.
En relación a la problemática expuesta, desde hace algunos años las Instituciones Educativas del Municipio Lagunillas, han venido presentando una serie de dificultades en cuanto al manejo de las mismas, observándose con gran preocupación un déficit gerencial general e incluso a nivel de aula en ellas, razón por la cual la investigadora propone el diseño de un
programa de inteligencia emocional el cual constará de una serie de actividades.
1.1. Formulación del Problema
En función del planteamiento anterior se puede formular el problema a través de la siguiente interrogante: ¿Cómo será el programa de inteligencia emocional que optimice la gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia? De ella, surgen otra serie de interrogantes las cuales al ser analizadas permiten aclarar el panorama con respecto a la temática señalada y vislumbra una mejor proyección de la situación problemática dentro de las organizaciones escolares.
¿Cómo es el conocimiento de las emociones que poseen los docentes en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia?
¿Cuál es el manejo de las emociones de los docentes en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia?
¿Cuál será la concepción pedagógico-curricular que emplea el docente en su gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia?
¿Cómo son las competencias organizativas que desarrolla el docente en la gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia?
¿Cómo generar un programa de inteligencia emocional que optimice la gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia?
2. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
2.1 Objetivo General
Proponer un programa de inteligencia emocional que optimice la gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia 2.2 Objetivos Específicos
Examinar el conocimiento que poseen los docentes de media general sobre las emociones
Identificar el manejo de las emociones de los docentes en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia
Describir la concepción pedagógico-curricular empleada por el docente en su gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia
Analizar las competencias organizativas desarrolladas por el docente en la gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia.
Generar un programa de inteligencia emocional que optimice la gestión escolar en el nivel Media General del municipio Lagunillas en el estado Zulia
3. JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
Este trabajo de investigación se encamina hacia la participación de los docentes, en especial el gerente educacional, en la gestión escolar, en ese sentido es recomendable la elaboración de un programa de inteligencia
emocional el cual permita identificar habilidades sociales las cuales ayuden en el desarrollo de las competencias que permitan mejorar la gestión escolar, esta última desde hace algunos años ha venido exhibiendo una serie de falencias en cuanto a la administración de las mismas.
Dentro de ese marco, se hace necesario prestar un especial interés a las Instituciones Educativas del municipio Lagunillas, puesto que se ha evidenciado, previa observación de la investigadora, en dichas instituciones ocurren una serie de irregularidades en cuanto a su funcionamiento por inadecuada gestión de los directivos de las mismas, por ello se plantea realizar la presente investigación, con el propósito de proponer un programa de inteligencia emocional para mejorar la gestión escolar.
Desde el punto de vista científico este trabajo tiene importancia, por cuanto ofrece aporte de nuevos conocimientos sobre la generación de un programa de inteligencia emocional el cual provee estrategias para la solución de un problema de forma sistemática, como lo es la habilidad de los docentes en la gestión escolar.
De igual forma, tiene relevancia teórica, porque con base en la inteligencia emocional y la gestión escolar, sus resultados pueden favorecer el desempeño de los docentes, sobre todo los directivos en su labor educativa y administrativa como garantes de las Instituciones donde se desempeñan como gerentes. Así mismo sirve de complemento a las teorías sustentadas en las variables inteligencia emocional y gestión escolar.
Además de realizarse un análisis profundo de la misma a objeto de entender mejor este fenómeno presente en algunos casos en el desarrollo de las actividades escolares.
De igual forma posee relevancia práctica, por cuanto se diseña un programa de inteligencia emocional el cual luego de ser sometido a verificación y validación puede ser utilizado por otros investigadores cuya
indagación presente condiciones semejantes a la de este trabajo. Así también, se da a conocer una serie de estrategias y datos estadísticos los cuales puedan dar respuesta o brindar solución a la situación problemática descrita inicialmente. Mientras la relevancia Metodológica, se vislumbra por cuanto se diseña un instrumento de recolección de datos, el cual una vez validado y confiabilizado se estandariza, por lo cual podrá emplearse en investigaciones con similitud de variables.
Finalmente, es importante desde el punto de vista social, debido a los beneficios que se brindará a los docentes especialmente a los gerentes educativos de las diferentes instituciones educativas del municipio Lagunillas, los cuales constituyen pilares fundamentales y modelos a seguir dentro de las comunidades, por ende, en la sociedad. Así mismo, se presentarán aportes sociales los cuales se insertan en el Plan de la Patria, el cual persigue el pleno desarrollo de nuestras capacidades científico-técnicas, creando las condiciones para el desarrollo de un modelo innovador, transformador y dinámico, orientado hacia el aprovechamiento de las potencialidades y capacidades nacionales.
4 Delimitación de la Investigación
Esta investigación se inserta en la línea operativa Estilos y Tendencias Gerenciales, de la línea potencial Gerencia Educativa perteneciente a la línea matricial Educación y Desarrollo, tomándose las variables Gestión escolar e Inteligencia Emocional, así mismo está inserto en la línea de la Suprema Felicidad contemplada en el Plan Nacional Simón Bolívar, sustentándose en autores como: Goleman (2012), Gairín (2014), Sambrano J (2010), Navarro (2014), Cooper y Sawaf (2006), López y González (2005), Pozner (2000), Velasco (1997), entre otros, así como en el Segundo Plan socialista Nacional Simón Bolívar (PNSB, 2013–2019).
La presente investigación se lleva a cabo en tres (03) instituciones educativas escogidas por su cercanía geográfica, además de poseer características similares en cuanto a organización, funciones y número de personal directivo y docente propicio para el estudio, del municipio Lagunillas del estado Zulia, escogidas al azar, siendo las unidades informantes los miembros del personal docente de esas instituciones, además durante el período de tiempo comprendido entre el mes de septiembre de 2014 y enero de 2017.