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CAPÍTULO IV DISCUSIÓN

G) Cambio

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el calendario. “las coincidencias temporales permiten establecer paralelismos entre dos o más situaciones diferentes y comparar el efecto de esos procesos en espacios heterogéneos,…” (Blanco, 2008, p. 123). Como ejemplo, además del que ya se ha descrito anteriormente referido a las dictaduras de 1992 en Perú y Venezuela, se tiene la domesticación del maíz en Centroamérica y el Perú hace 5000 años.

b) Simultaneidad cualitativa o contemporaneidad socio-cultural Por otro lado, la simultaneidad de hechos o cualitativa es un grado superior de abstracción, supone que un hecho o proceso sucede al mismo tiempo pero dentro del mismo presente histórico, difiere de la simple simultaneidad cronológica al requerir la existencia de la contemporaneidad sociocultural (Torres, 1999). “Por ejemplo (…) el encuentro entre las sociedades precolombinas y los conquistadores españoles o portugueses. (Torres, 1999, p. 26).

Entre estas dos simultaneidades, la cronológica y la cualitativa, la primera es más sencilla, en tanto que la segunda resulta más compleja de aplicar (Blanco, 2008).

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Las personas, la sociedad o las culturas cambian, pero siempre existe un hilo de continuidad que permite enlazar y relacionar los hechos, los personajes, vale decir que hay aspectos de cambio, de crecimiento o de transformación; pero también hay elementos que permanecen (Pagés y Santisteban, 2010).

En este sentido, la comprensión de cambio y continuidad constituyen aspectos fundamentales para la construcción de una conciencia histórica (Pagés, 2010), por lo que es necesario que los programas curriculares apunten a desarrollar en los estudiantes la formación de la temporalidad, que incluya estos dos aspectos; más aún hoy que la sociedad está experimentando un cambio acelerado de varios aspectos de la vida, llámese económicos, sociales, políticos, ambientales, culturales y sobre todo tecnológicos; por lo que se justifica abordar estos aspectos del tiempo histórico en los programas curriculares, que lleve a la comprensión histórica en los estudiantes de educación secundaria.

Al respecto, Smits (1997), citado por Pagés (2010) menciona lo siguiente:

Your pupils today live in a world of constant and rapid change, and the historical perspective helps them to place such changes into a wider context and to begin to understand the complex and interrelated nature of the causes of change. At the same time there are aspects of life that do not change” (p. 3).

Estamos de acuerdo con el autor, ya que hoy día los estudiantes viven en un mundo de cambios que se dan de manera constante y rápida, y es la historia a través de la comprensión del tiempo histórico la que le ayudará a ubicar dichos cambios en un contexto más amplio y así comprender la naturaleza compleja e interrelacionada de las causas del cambio, al mismo tiempo de aquellos aspectos de la vida que no cambian. Aquí se manifiesta la relación entre cambio y continuidad.

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Desde la óptica del aprendizaje, Torres (1999) afirma que los cambios son más perceptibles, más sencillos para su aprendizaje, mientras que las permanencias suponen un mayor nivel de consciencia y abstracción para su comprensión. Por ejemplo, “la comparación de los mapas de Europa de 1609 y 1648 suponen la necesidad de clarificar el estado previo a la Guerra de los Treinta Años y trabajar el proceso de cambio que lleva y explica el estado posterior, en el que se denotan continuidades y cambios” (Torres, 1999, p. 25).

Para comprender el concepto de cambio, según Pagés y Santisteban (1999), se debe analizar su significado desde tres ópticas:

a) Valoración de las cualidades del cambio

Los conceptos que delimitan el ángulo de observación de los cambios históricos son la corta duración y la larga duración, en tanto que la estructura y la coyuntura corresponden a la repercusión social de los cambios, y, finalmente, los ciclos y las crisis permiten explicar los procesos históricos con elementos interrelacionados en el tiempo.

b) Concreción de la valoración de los cambios

Para ello el historiador tiene tres posibilidades: A partir de criterios de ritmo – aceleración, los cambios pueden ser concretados en conceptos como evolución o revolución. Si toma en consideración criterios de cuantificación e incidencia, es decir la repercusión de los cambios (por ejemplo en la economía, en la población, etc.), éstos pueden concretarse en conceptos como crecimiento o desarrollo. Por último, si la valoración de los cambios se realiza a partir de criterios sobre la madurez del proceso, se pueden hacer uso de conceptos como transición y transformación.

Respecto a los ritmos, Domínguez, M.C. (2004) sostiene que éstos se refieren a:

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La velocidad entre dos o más cambios. Si los cambios van apareciendo de manera rápida, uno detrás de otro, hablamos de aceleración. Por el contrario, si los cambios se dan muy de tarde en tarde o de una manera casi imperceptible, hablamos de estancamiento. Si una situación histórica pasa a vivir circunstancias en las que los niveles políticos, culturales o económicos cambian en sentido negativo, hablamos de retroceso (p. 252).

c) Valoración del proceso, según los parámetros de orden/desorden Puede ser positiva o negativa. Si el proceso sigue una tendencia positiva, hacia un mejor orden social, el proceso histórico se califica de progreso o modernidad. Si, por el contrario, ha sido un proceso con tendencia negativa, cuyo significado es un gran desorden histórico y social, se utiliza el concepto de decadencia.

Tipos de cambios

Pagés y Santisteban (2010) afirman que para abordar la categoría de cambio se debe hablar de ritmo e intensidad, ya que se aceleran o se hacen más lentos. En este sentido se puede hablar de criterios cualitativos y también cuantitativos. El primer caso está referido a la aceleración, que corresponden a la evolución o la revolución; el segundo comprende la cuantificación, donde se hallan el crecimiento o el desarrollo. Pero también se puede abordar desde la madurez del proceso de cambio, para lo cual se habla de la valoración, que corresponde a la transición o la transformación. Si se aborda el cambio desde la óptica positiva o negativa, entonces se relaciona con los procesos, que involucra el progreso (modernidad) o la decadencia (el subrayado es nuestro). Estos conceptos relacionados entre sí, se utilizan para la interpretación de la sociedad en cada etapa de su desarrollo.

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El cambio se manifiesta en una evolución o una revolución. El concepto de evolución está referido a cambios graduales; según Definición ABC (2008) constituye todo proceso de cambio, y respecto a los fenómenos sociales implica la alteración de las condiciones existentes hacia un estadío superior muchos más complejo, específicamente en relación al hombre, se refiere al proceso de desarrollo de las características que han permitido que hoy por hoy el hombre sea hombre, precisamente la evolución permitió al australopitecus llegar al Homo sapiens sapiens.

Se entiende por revolución un cambio radical profundo y permanente, en relación al orden establecido, donde se manifiestan intereses antagónicos y generalmente es llevado a cabo por un grupo social que toma el poder por la fuerza con el apoyo de una gran parte de la población (Definición ABC, 2008). Puede darse de manera simultánea en el plano económico, social, político, cultural, religioso, produciendo consecuencias trascendentales que marcaran profundamente el tipo de sociedad hasta entonces conocido.

Ejemplos de revolución constituyen la revolución francesa de 1789, que por su magnitud ha sido considerada como punto de partida de la llamada edad contemporánea, la revolución rusa de 1917, la revolución china, etc. También tenemos la revolución industrial que trajo consigo nuevas técnicas, nuevas fuentes de energía, nuevas maquinarias, medios de transporte, entre otros.

Tampoco podemos dejar de mencionar la llamada revolución tecnológica que ha cambiado radicalmente la vida de las personas y de la sociedad en general.

Por otra parte, la aceleración del tiempo, que caracteriza a la sociedad actual, es una consecuencia de la rapidez y de la velocidad con que se producen los cambios en numerosos órdenes de la vida social, y en especial, en el campo de la tecnología y de la información.

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La aceleración del tiempo que constituye una característica de la sociedad, se debe a la rapidez y la velocidad con la que se producen los cambios en varios aspectos, y en especial en el campo de la tecnología y de la información (Pagés, 1998, 1999).

Otros ejemplos lo constituyen la revolución agropecuaria que dio origen al neolítico y con él a las ciudades, a la riqueza, la comercio, al Estado, a la religión.

Cuantificación e incidencia

El cambio se manifiesta en crecimiento o desarrollo. El crecimiento es una variable cuantitativa, que aumenta o disminuye, y está íntimamente ligada a la economía, aunque también está asociada a la categoría de población. Por ejemplo, crecimiento económico traducido en el PBI o el crecimiento de la población (tasa de natalidad y mortalidad). Al respecto, si el PBI crece a un ritmo superior a la tasa de crecimiento de la población, entonces se podría decir que el nivel de vida aumenta, contrariamente, el nivel de vida de la población disminuye.

Mientras que el desarrollo constituye una categoría cualitativa, que está relacionada al término crecimiento, que es un elemento que permite la existencia del desarrollo, es una condición necesaria pero no suficiente.

Rist (2002) señala que el desarrollo según el informe de la Comisión del Sur:

Es un proceso que permite al hombre desarrollar su personalidad, lograr confianza en sí mismos y conseguir una existencia digna y armoniosa. Es un proceso que libera a las poblaciones del miedo, de la pobreza y de la explotación y que hace retroceder la opresión política, económica y social. Es mediante el desarrollo como la independencia política adquiere su auténtico sentido (p. 20).

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Por lo tanto desarrollo se relaciona directamente con los términos económico, social, cultural, político; es decir, estamos hablando del desarrollo humano. Al respecto el mismo autor citando el informe mundial sobre el desarrollo humano (1991) señala:

El principal objetivo del desarrollo humano (…) es ampliar la gama de posibilidades ofrecidas a la población, que permitan hacer más democrático y participativo al desarrollo. Estas opciones deben incluir la posibilidad de acceder a ingresos y al empleo, a la educación y a cuidados sanitarios, y a un medio ambiente limpio carente de riesgos. El individuo debe igualmente tener la posibilidad de participar plenamente en las decisiones de la comunidad y disfrutar de las libertades humanas, económicas y políticas (p. 20).

Finalmente se puede mencionar que el crecimiento económico no es un fin en sí mismo, sino un medio para conseguir el desarrollo humano, que permitirá aumentar el bienestar de la población, por decirlo de alguna manera, un país puede estar atravesando por un crecimiento económico que se expresa en el aumento del PBI, pero no necesariamente se esté desarrollando, es decir haya una mejor calidad de vida de la población.

Madurez de proceso

El cambio se evidencia en una transición o una transformación.

La palabra transición proviene del término latino transitio, que significa

“traspaso”, “cambio”. Este término nos da a entender acerca de algo que cambia o se altera en su esencia de manera progresiva y no violenta. Aplicada a los hechos sociales o históricos significan importantes cambios en la vida de la personas y que en la mayoría de los casos, pueden llevar mucho tiempo (Definición ABC, 2008).

Como ejemplo tenemos cuando el hombre descubre la agricultura transita o transiciona de la vida nómade a la vida sedentaria que mejoró su validad de vida. También tenemos los

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cambios políticos (transición de la monarquía a la democracia), sociales (transición de la economía esclavista a la feudal y de esta a la capitalista), culturales (transición del pensamiento mitológico al filosófico). También se podría hablar del tránsito del periodo horizonte medio o Imperio Wari al periodo intermedio tardío o Estados Regionales, en el caso de la Historia del Perú.

Por otra parte, el concepto transformación extendida al plano social está referido a los cambios que experimentan los colectivos sociales como consecuencia de factores económicos, sociales, políticos y culturales, las cuales ejercen una enorme presión transformando así la sociedad (Definición ABC, 2008).

Por ejemplo tenemos la famosa transformación del hombre de una especie inferior (homo erectus) a una superior (homo sapiens).

Otro, la transformación de la economía de subsistencia basada en la recolección, la caza y la pesca, a una economía esclavista de producción.

Además Rebollo (2012) señala que la transformación social constituye un cambio que incide sobre las condiciones de vida de la gente (hábitat, vivienda, empleo, servicios, seguridad, etc.), y que pasa por una modificación de las relaciones de poder entre grupos sociales a través de la educación, de la organización comunitaria y la participación ciudadana.

Por ejemplo Rebollo (2012) indica que la transformación urbana se refiere a procesos sociales de transformación que tienen que ver con la manera en que se dibuja y construye el espacio urbano, con la forma en que viven en él los distintos grupos sociales, y con las relaciones de poder y dominación.

… tiene pues múltiples dimensiones (…). Las más visibles nos hablan de aeropuertos, polígonos industriales y zonas comerciales, hoteles y palacios de ferias y congresos, de circunvalaciones, parques centrales o de centros de

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investigación y tecnología. Las capas más finas y ocultas nos remiten al microurbanismo, a la vida comunitaria, a la accesibilidad y a las periferias (Rebollo, 2012, p. 164).

Orden/desorden

El cambio se evidencia en progreso o decadencia. Definición ABC (2008) afirma que el término progreso se utiliza como sinónimo de avance y mejoría. En relación a la humanidad el disponer de técnicas y herramientas sofisticadas, en sentido estricto implica progreso, ya que la tecnología aporta enormes beneficios al hombre.

Pero el progreso va más allá, también está referido en el plano social al progreso de la ideas políticas que se orientan al avance de la sociedad y son contarios al conservadurismo, incorpora la renovación permanente (derechos civiles y sociales, ecologismo, participación ciudadana, entre otros).

Según la idea de progreso sostiene que la humanidad ha avanzado en el pasado –a partir de una situación inicial de primitivismo, barbarie o incluso nulidad- y que sigue y seguirá avanzando en el futuro. El paso de lo inferior a lo superior es entendido como un hecho tan real y cierto como cualquier ley de la naturaleza. (Valcárcel, 2006).

Por otro lado la decadencia, muestra una realidad en declive dando paso a una nueva etapa a nivel social, sin embargo esta no es inmediata en la mayoría de las ocasiones, sino gradual y paulatina (Definición ABC, 2008). Como la historia es cíclica, entonces muestra procesos de cambios constantes como la decadencia de los grandes imperios, por ejemplo el imperio persa, el imperio romano, entre otros.