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Comprensión de tiempo histórico

CAPÍTULO IV DISCUSIÓN

H) Continuidad

1.2.4. Comprensión de tiempo histórico

La comprensión es un proceso de creación mental, mediante el cual, partiendo de ciertos datos aportados por un emisor, el receptor crea una imagen del mensaje que se le quiere transmitir. Para ello es necesario dar un significado a los datos que recibimos. El término

"datos" se refiere a cualquier información que pueda ser utilizada para llegar a comprender un mensaje. Los datos pueden ser de diferente tipo: palabras, conceptos, relaciones, implicaciones, formatos, estructuras.

Específicamente, la comprensión (del alemán Versthem) es “un término amplio que se refiere tanto a una actividad intelectual como a un método, utilizado en Ciencias Sociales, Historia y Filosofía. Sirve para conocer el significado de las acciones, para establecer analogías entre experiencias propias y sucesos externos… se refiere, por tanto, a una operación intelectual compleja” (López, 1993; en Galindo, 1997, p.108).

Por su parte Tuñón de Lara (1991) afirma que la explicación en historia es una característica inherente a disciplina histórica.

La historia no es sólo una tentativa de reproducción del

‘pasado’ –contar, de manera más o menos agradable, los hechos que se han sucedido en el pasado-, sino comprender (el subrayado es nuestro) lo que ha pasado, para tratar de explicárselo y explicarlo a los demás. La explicación histórica es causal e intencional (p. 345).

El Grupo Valladolid (1994) plantea que la comprensión de la Historia está referida al pensamiento histórico que se caracteriza por

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un conjunto de elementos como: Imagen de la historia, concepción de la historia, explicación causal e intencional, entre otros.

La imagen de la historia se sintetiza en: a) Visión de la Historia cuyo objeto es la explicación e interpretación del pasado, el análisis de los proceso históricos atendiendo al conflicto y al cambio; b) La Historia como disciplina proporciona un bagaje conceptual y metodológico propio. Los elementos que integran el conocimiento histórico son:

hechos o acontecimientos históricos, conceptos históricos (espacio - temporales, explicativos, empatía y analogía, método del historiador.

Según Blanco (2008) la comprensión del tiempo histórico es una actividad fundamental que se debe desarrollar en las aulas y que los textos de historia deben proponer desde la óptica teórica y práctica.

Esta es una operación intelectual compleja que consiste en conocer el significado de categorías temporales de cronología, cambio, continuidad, sucesión, duración, causalidad, entre otras, para establecer analogías entre experiencias propias y sucesos externos.

Además el autor afirma que la comprensión del tiempo histórico no se reduce al simple conocimiento mecánico, requiere más que una simple reproducción de información, es la habilidad de pensar y actuar flexiblemente con lo que uno conoce.

Para Pagés (2009) comprender el tiempo (histórico) es identificar los cambios y las continuidades de la evolución de las sociedades, ordenarlos y clasificarlos, en otras palabras, darles un sentido en relación con un antes, un después y un durante y ubicarlos dentro de un conjunto de periodos y procesos, que explican sus orígenes, raíces, causas y posibles consecuencias y permiten calcular su duración.

Además agrega, es un tiempo más complejo que las historias nacionales escolares, organizadas en base a la cronología y la periodización. El tiempo histórico incluye el tiempo de la cronología, de la media, del orden; pero cualitativamente va más allá, agrupa

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también los cambios y las continuidades con diferentes ritmos y duraciones.

De ello se desprende que el tiempo histórico como un concepto complejo requiere de un tratamiento didáctico que responda a esa complejidad, abordándola en la multiplicidad de sus conceptos, lo que implica ciertas dificultades que ya han advertido en sus momento autores renombrados como Pagés, Santisteban, Carretero, entre otros.

Al respecto, Lassance de Oliveira (2002) manifiesta lo siguiente:

Atentos às dificuldades que envolvem a reflexão acerca do conceito de tempo histórico, alguns intelectuais, entre eles Joan Pagés (1997) e Mario Carretero (1997), vem alertando para a necessidade de definir com maior precisão o que se entende por tempo histórico no currículo escolar e na prática, dado que esse conceito, apesar de se constituir em um dos conceitos prioritários da disciplina histórica, permanece, de certa forma, pouco preciso (p. 24).

Estas expresiones no hacen sino confirmar lo señalado en el párrafo precedente a la cita, hay la necesidad de precisar lo que se entiende por tiempo histórico en el currículo y la práctica escolar, ya que a pesar de ser uno de los conceptos prioritarios de la historia, diría yo fundamental, aún sigue siendo imprecisa; y aún todavía se le sigue identificado exclusivamente con la cronología a pesar del desarrollo del conocimiento histórico en el momento actual.

Por lo que el mismo autor advierte lo siguiente:

Joan Pagés (1997, p. 191), alerta para o fato de que a indefinição do conceito de tempo pelos historiadores tem contribuído para que, mesmo diante do progressivo desenvolvimento do conhecimento histórico, esse conceito permaneça – no que diz respeito em particular ao ensino de

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História no ensino fundamental e médio – identificado quase que exclusivamente com a cronologia (Lassance de Oliveira, 2002, p. 26).

Por otra parte, Carretero (1997, p. 26) señala que desde una óptica piagetiana, la comprensión del tiempo histórico supone las siguientes habilidades:

 Ser capaz de ordenar cronológicamente acontecimientos que han ocurrido en diferentes momentos del transcurso temporal.

 Ser capaz de clasificar acontecimientos que, aunque hayan ocurrido en momentos cronológicamente distintos, son similares desde el punto de vista del desarrollo histórico.

 Ser capaz de establecer relaciones causales entre acontecimientos históricos ocurridos en momentos distintos de la historia, tanto en tiempos cortos como en tiempos largos.

En la misma línea, Carretero (1997, p. 104), afirma que la historia tiene como finalidad la comprensión del devenir histórico de la humanidad:

Comprender la historia significa poder establecer relaciones de influencia, tanto de unos hechos con otros a lo largo del tiempo (…) implica hacer análisis tanto sincrónicos (interrelaciones de las variables sociales en un mismo momento) como diacrónicos (interrelación de los fenómenos sociales a lo largo del tiempo).

Finalmente Díaz Barriga (1998) señala que la comprensión del tiempo histórico involucra nociones de cambio, continuidad y duración de los hechos o acciones que se estudia en la historia. Por lo tanto es una categoría compleja, frente a la cual los adolescentes tienen dificultades, por ejemplo para hacer una estimación precisa del lapso existente entre dos periodos históricos, o para determinar qué tan recientes son algunos de los hechos históricos, como es el caso de la

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medición cronológica mediante las expresiones “antes de cristo” y

“después de Cristo”.