UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ FACULTAD DE SOCIOLOGÍA
TESIS
PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE LICENCIADA EN SOCIOLOGÍA PRESENTADO POR:
Bach. Yanet Milena Clemente Monago Bach. Marisa Cusiche Bermudo
HUANCAYO – PERÚ 2021
REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE LA VIOLENCIA EN CONTRA DE LA MUJER EN EL PERSONAL POLICIAL DE PROTECCIÓN DE LA FAMILIA Y PERSONAS VULNERABLES DE
LA POLICÍA NACIONAL EN EL DISTRITO DE HUANCAYO 2020
ASESOR
DR. GUSTAVO ALBERTO REYNA ARAUCO
DEDICATORIA
A Diós por las incontables ocasiones en las que nos mostro su presencia y bendiciones;
a nuestros padres, hermanos por su apoyo y a SOFI por ser el motor que impulsa el accionar de mamá.
INDICE DE CONTENIDO
Págs
... 1
ASESOR ... 2
DEDICATORIA ... 3
RESUMEN ... 8
ABSTRACT ... 9
INTRODUCCIÓN ... 10
CAPÍTULO I: ... 13
PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN ... 13
1.1. Planteamiento de investigación ... 13
1.1.1. Problema general ... 19
1.1.2. Problemas específicos ... 19
1.2. Objetivo general ... 19
1.2.1. Objetivos específicos ... 19
1.3. Hipótesis ... 20
1.3.1. Hipótesis general ... 20
1.3.2. Hipótesis Específicas ... 20
1.4. Justificación ... 21
1.4.1. Teórica: ... 21
1.4.2. Práctica: ... 22
1.4.3. Metodológica: ... 22
CAPÍTULO II: ... 23
MARCO TEÓRICO ... 23
2.1. Antecedentes de la investigación. ... 23
2.1.1. Antecedentes Internacionales ... 23
2.1.2 Antecedentes Nacionales ... 25
2.1.3 Bases Teóricas ... 27
2.1.3.1 Distintos enfoques de las representaciones sociales de la violencia. ... 27
2.1.3.2 Enfoque de la familia en la actualidad... 29
2.1.3.3 Violencia doméstica o intrafamiliar ... 31
2.1.3.4 La violencia en contra la mujer ... 32
2.1.3.5 Características de las personas que son víctimas y de los agresores ... 33
2.1.3.6 Punto de vista del policía acerca de la persona víctima ... 35
2.1.3.7 Enfoques policiales de las causas de la violencia familiar ... 36
2.1.3.8 De qué manera interviene la Policía Nacional de Perú en los casos de delito de violencia en contra de la mujer en la pareja. ... 36
2.1.3.9 Denuncia de la violencia en contra de la mujer en la Policía Nacional de Perú ... 38
2.1.3.10 Opinión de la Policía Nacional de Perú ante la violencia en contra de la mujer. .. 39
2.1.3.11 La policía y su importancia para prevenir y sancionar la violencia en contra de la mujer ... 41
2.1.4 Marco Conceptual... 42
CAPITULO III ... 46
METODOLOGIA DE LA INVESTIGACIÓN ... 46
3.1. Método de investigación ... 46
3.1.1. Método general ... 46
3.1.2. Método específico ... 47
3.2. Enfoque metodológico ... 47
3.3. Nivel ... 48
3.4. Diseño ... 49
3.5 Población y muestra ... 49
3.6 Técnicas e instrumentos de investigación ... 50
3.6.1 Técnicas ... 50
3.6.2 Instrumentos ... 50
3.7. Unidades de análisis ... 51
CAPITULO IV ... 52
PRESENTACIÓN Y ANALISIS DE RESULTADO ... 52
4.1. Generalidades ... 52
4.1.1. Funciones de la policía nacional del área de protección de la familia y personas vulnerables de la Policía Nacional de Perú en el distrito de Huancayo 2020. ... 52
4.2. Cursos y capacitaciones sobre violencia contra la mujer y de género en formación profesional y durante el ejercicio de atención de la policía de protección de la familia y personas vulnerables. ... 55
4.2.1. En el currículo de formación ... 55
4.2.2. En el proceso de designación al área de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional ... 56
4.2.3. Durante la intervención o atención policial ... 57
4.2.4. Consideraciones acerca de la formación recibida ... 58
4.3. Representaciones sociales sobre la violencia contra la mujer de la policía de protección de la familia y personas vulnerables. ... 59
4.3.1. Definiciones sobre la violencia contra la mujer. ... 59
4.3.2. Conceptos sobre las causas de la violencia contra la mujer ... 61
4.3.3. Consideraciones sobre la violencia contra la mujer y de género ... 62
4.3.4. Opiniones sobre la presencia de la violencia contra la mujer en la ciudad de Huancayo ... 63
4. 4. El Proceso de intervención policial en casos de violencia contra la mujer. ... 64
4.4.1. Casos de violencia familiar que se reportan semanalmentey protocolo de intervención en el área de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional. ... 64
4.4.2. Principales funciones y control de cumplimiento del protocolo de intervención... 65
4.4.3. Personal policial especializado y género que debe abordar el problema de la violencia contras la mujer ... 66
4.4.4. Reacciones emocionales que produce el personal del área de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional las mujeres agredidas ... 67
4.5. Representaciones sociales sobre las actitudes de las mujeres que sufren violencia. .... 68
4.5.1. Actitudes frente de las mujeres agredidas frente a la violencia y razones de no denuncia e intención de retiro de la denuncia ... 68
4.6. Tipos de violencia contra la mujer que más se reportan, princípiales victimas e instituciones que deben de abordarla. ... 70
4.6.1. Tipos de violencia que más se reportan ... 70
4.6.2. Principales víctimas e instituciones que deben de abordarla ... 71
4.6.3. Principales consecuencias de la violencia contra la mujer ... 72
CAPITULO V ... 74
DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS ... 74
5.1. Discusión de los resultados ... 74
5.1.1. Capacitación y profesionalización de los policías sobre la violencia contra la mujer ... 74
5.1.2 Causas, tipos de violencia, de víctimas, de no denuncias, retiros y abandono de denuncias, consecuencias de la violencia contra la mujer y corresponsabilidad de otras instituciones del Estado. ... 77
CONCLUSIONES ... 81
RECOMENDACIONES ... 84
Referencia Bibliográfica ... 85
Anexos ... 90
RESUMEN
Las representaciones sociales que los policías tienen con respecto a la violencia en contra de la mujer, priman símbolos, nociones y código de los contextos y espacios de socialización, que hacen que este delito tenga presencia en la sociedad. El maltrato es aceptado de forma sumisa por la mujer, al observar que la sociedad, en la mayoría de las ocasiones, se muestra tolerante ante esta situación. Cuando la mujer se decide a formular la denuncia, ha vivido muchos episodios de violencia, siendo la más evidente la física, aunque la sexual, la psicológica y la económica también suelen estar presentes. Para los policías el delito de violencia de la mujer ser explicado con mayor seriedad académica, porque de la orientación, capacitación e inducción referente a este problema de salud pública, habrá una mejor atención y respuesta de parte de los policías. Es relevante resaltar que los policías solicitan una mayor colaboración y cooperación de otras instituciones del estado, corresponsables ante este delito, que el Estado proporcione más recursos financieros, logísticos y humanos, además de organizar más cursos y talleres de capacitación en este tema complejo, delicado y estructural que es el delito de violencia en contra de la mujer.
Palabras claves: Capacitación y profesionalización, denuncias, problema estructural, instituciones y cooperación.
ABSTRACT
The social representations that the police have regarding violence against women, prevail symbols, notions and codes of the contexts and spaces of socialization, which make this crime have a presence in society. Abuse is submissively accepted by women, observing that society, in most cases, is tolerant of this situation. When the woman decides to make the complaint, she has experienced many episodes of violence, the most obvious being physical, although sexual, psychological and economic are also usually present. For the police, the crime of violence against women should be explained with greater academic seriousness, because of the orientation, training and induction regarding this public health problem, there will be better attention and response from the police. It is relevant to highlight that the police request greater collaboration and cooperation from other state institutions, co-responsible for this crime, that the State provide more financial, logistical and human resources, in addition to organizing more training courses and workshops on this complex, delicate issue and structural, which is the crime of violence against women.
Key words: Training and professionalization, complaints, structural problem, institutions and cooperation.
INTRODUCCIÓN
Las representaciones sociales, que tienen los policías, acerca de la violencia en contra de la mujer están correctamente entendidas, en la elaboración de este trabajo de investigación se constató que los policías conocen sus falencias y debilidades, relacionadas a este complejo y difícil delito. No es sólo la intervención de los policías, la que podría generar soluciones efectivas, porque alrededor de estas agresiones existen símbolos y códigos sociales, que inciden directamente para que se sucedan con mucha presencia en la sociedad estos maltratos.
Aspectos como las sociedades patriarcales y el machismo, con todos los símbolos que ellos contienen, son factores que estimulan y permiten la violencia en contra de la mujer.
En este trabajo se explica, de manera científica y detallada, como esos dos elementos son dos de los mayores que impulsos que tiene el hombre, para actuar de forma violenta en contra de la mujer, porque al sentir que su comportamiento es aceptado y tolerado, tanto por los contextos y entornos sociales, como por la actitud pasiva y sumisa de la mujer, se comportan reiterativamente con esa violencia. (Villarroel, 2007) sostiene que:
Lo social interviene de diferentes maneras; entre otras, mediante el contexto concreto en que actúan personas y grupos; por intermedio de los esquemas comunicacionales y cognoscitivos proporcionados por la cultura, así como de los sistemas de valores e ideologías relacionados con determinadas posiciones sociales (Villarroel, 2007, pág. 440).
Sí para la mujer, los maltratos recibidos por su esposo y pareja son naturales y para el hombre la sociedad acepta como normal su agresividad en contra de la mujer, se tiene como resultado un alto porcentaje de violencia en contra de la mujer en la sociedad. Los
policías, con el tiempo y con la experiencia, van analizando y diferenciando cada uno de esos casos, pero su participación, tal como se confirma en las entrevistas realizadas para elaborar este estudio, es a veces limitada.
En la realización de este estudio, se pudo obtener información importante, de trabajos previos, estas fuentes, facilitaron la comprensión del fenómeno de la violencia asociada a la mujer. En este sentido la violencia no se limita solamente a la física, porque tal como se explica en Capítulo II de Marco Teórico, en relación a este delito existen, además de la física, la violencia sexual, la violencia psicológica y la violencia económica de mucho impacto negativo hacia la mujer y hacia todo el núcleo familiar. (Keane, 2000) citado por Martínez, 2016) define a la violencia física, de una forma específica, en los siguientes términos:
Como aquella interferencia física que ejerce un individuo o un grupo en el cuerpo de un tercero, sin su consentimiento, cuyas consecuencias pueden ir desde una conmoción, una contusión o un rasguño, una inflamación o un dolor de cabeza, a un hueso roto, un ataque al corazón, la pérdida de un miembro e incluso la muerte.
(Martíne, 2016, pág. 13).
Independiente de que la violencia física es la que deja rasgos evidentes, los cuales son muy importantes para los policías, a la hora de canalizar las denuncias, los demás tipos de violencias, definidos y explicados en este trabajo, dejan secuelas y consecuencias bastantes negativas en la mujer y en la familia del. Los policías, en esos casos ameritan capacitación y una estrecha y profesional cooperación, con las demás instituciones del Estado, opinión muy repetida y recalcada en la entrevistas aplicadas, y que esta investigación demuestra.
En el desarrollo de este trabajo, desde sus objetivos e hipótesis, hasta las recomendaciones, se analiza y se describe científicamente el significado complejo de lo que es la violencia en contra de la mujer, llegando a explicar, en profundidad, que este
delito es un problema de salud pública, por las causas y consecuencias estructurales que hay referente al mismo. (Ruíz, 2008) afirma:
Así pues, un eje clave que justifica la violencia contra la mujer es la construcción del género al fomentar las desigualdades entre hombres y mujeres, y creer que el hombre es superior a la mujer. De manera que cuando se habla de violencia contra la mujer hay que tener en cuenta la construcción cultural por el cual hombres y mujeres se ven sometidos a desempeñar unos roles concretos. La asunción de estos roles permite un tipo u otro de socialización. Y por eso nos encontramos con el ideal femenino que caracteriza a las mujeres como emotivas, sensibles y dependientes, y a los hombres como autónomos, fuertes y racionales (Ruíz, 2008, pág. 07).
Además de todas las deficiencias encontradas en la capacitación y profesionalización de los policías, información confirmada en las entrevistas implementadas, los policías tienen que enfrentarse, a todos esos símbolos y nociones sociales que giran alrededor de la violencia en contra de la mujer, los cuales se explican en este estudio. En los antecedentes consultados para esta investigación se observa, que muchos trabajos asocian la inacción de los policías ante este delito, porque ellos se fundamentan en prejuicios como la emotividad de las mujeres, la dependencia económica, las características de autonomía del hombre y la eterna discusión entre el sexo débil y el sexo fuerte. Sin embargo el policía, y así se demuestra en las respuestas recibidas para esta investigación, no eluden su responsabilidad, la cual está contemplada en la definición de sus funciones (Chipana, 2018):
La función policial se enmarca dentro del poder que la policía del Estado cumple en su condición de fuerza pública, para velar por la protección, seguridad y el libre ejercicio de los derechos fundamentales de las personas, el normal desarrollo de las actividades de la población y prestar apoyo a las demás instituciones del Estado, en el ámbito de sus competencias y funciones (Chipana, 2018, pág. 26).
Este trabajo de investigación pretende explicar, con argumentos científicos, el complejo y estructural delito de la violencia en contra de la mujer, sus representaciones sociales y de cómo los policías afrontan tan difícil delito.
CAPÍTULO I:
PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
1.1.Planteamiento de investigación
El delito de la violencia en contra de la mujer, ha estado presente, en todas las etapas de la historia del hombre, amparado en componentes tales como: las tradiciones, la cultura, la religión, los símbolos, el habitus, entre otros, los cuales de una manera abierta o soterrada han permitido y justificado esta agresión. El hombre, aprovechando su mayor fortaleza física, y por qué no, esa aprobación, dentro de la sociedad y esa aceptación- sumisión por parte de la mujer, se ha impuesto mediante la violencia en las relaciones de pareja y en la familia. En tal sentido (Fernández, 2011) ratifica lo siguiente:
A lo largo de la historia de la humanidad siempre ha existido violencia contra las mujeres, resultante de un notorio desequilibrio de poder entre hombres y mujeres y como forma de imponer la subordinación de las mujeres. En diversa medida, las normas culturales y sexuales patriarcales, las divisiones discriminatorias del poder y del trabajo y la dependencia económica de las mujeres siguen existiendo en la sociedad actual (Fernandes, 2011, pág. 04).
Desde esa óptica la vida de la mujer no se ha presentado fácil, ya que han sido muchos siglos de humillación, de violencia, de desigualdad en donde el rol de la mujer sólo se ajustaba al de ama de casa, de madre y de atender al hombre. Para la mujer, tanto el derecho como las leyes estaban vedados, es a partir del siglo veinte donde mediante manifestaciones, protestas y el surgimiento de movimientos feministas la mujer ha hecho
sentir su voz, enmarcada en reivindicaciones por los derechos y la igualdad. Ese movimiento feminista, que nace a partir de la segunda mitad del siglo veinte, hace visible la posición de la mujer ante una sociedad que toleraba cierto confinamiento. (Montero, 2006) señala que las representaciones sociales de “el movimiento feminista surge ante la necesidad de actuar sobre un arraigado conflicto, que atraviesa a la sociedad, determinado por el hecho de nacer mujer o varón (Montero, 2006, págs. 167-180).
Ante esas demandas, motivadas por una segregación, donde la sociedad y la familia eran partícipes, la mujer ha ido insurgiendo para conquistar cada vez más espacios, en lo educativo, en lo profesional, en lo político, en lo gerencial y asumiendo posturas de independencia en lo económico y en lo afectivo. Aunado a ello, han aparecido cada vez más organizaciones e instituciones mundiales, que se involucran en el diseño de legislaciones y empiezan a crear políticas en defensa de la mujer. Al respecto (Hernández, 2014) presenta:
Asamblea General de las Naciones Unidas, en su 48período de sesiones, celebrado en diciembre de 1993, aprobó la resolución 104 que proclamó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Se alude a los derechos de las mujeres en condiciones de igualdad con el hombre, y se insta a los estados a considerar la violencia y aplicar una política encaminada a eliminarla (ONU:
Resolución 48-104) (Hernández P. I., 2014, pág. 82).
Es ineludible que se luche y se logre erradicar la violencia en contra de la mujer, porque ese delito impacta de manera directa en la familia, ya que todos los integrantes se ven conmovidos ante esa agresión. Es por ello que todas las instituciones del Estado, incluyendo a las policías, deben unir esfuerzos para minimizar y controlar la violencia en contra de la mujer. (Fernández, 2011) afirma que es “en el seno de la familia que la violencia se revela con mayor intensidad, agravada por el secretismo que la envuelve.
Algunos autores incluso se han referido al hogar como uno de los sitios más peligrosos de las sociedades contemporáneas” (Fernandes, 2011, pág. 04).
En los países de América Latina la realidad, en cuanto a la violencia en contra de la mujer, no es distinta al resto del mundo, se observan repetidos episodios de agresiones hacia la mujer, siendo el hogar uno de los lugares donde más se suceden estos hechos. Al ser un problema social estructural, es importante estudiar diversos factores que influyen e intervienen en este flagelo, como la ubicación geográfica, condición socio-económica, nivel de educación porque cada una de esas variables tiene una incidencia directa en este flagelo. Por ello los Estados sudamericanos están articulando estrategias, con la finalidad de afrontar, a través de todas las instituciones, el delito de violencia en contra de la mujer.
(Ambrosio, 2009) señala:
La Convención Interamericana Para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer. Organizada en Belém do Pará, Brasil el año 1994, reconoce que la violencia de genero perpetrada por parte del Estado o personas particulares constituye una grave violación de derechos humanos y en consecuencia los Estados tienen responsabilidad de castigarla, prevenirla y erradicarla (Ambrosio, 2009, pág. 33).
En esa convención se obvia una de las más reiteradas frases, en especial pronunciadas por los funcionarios policiales, de que la violencia en contra de la mujer, dentro de la familia, es “un asunto privado y concierne a la pareja”, cuando la realidad es que es un problema que altera y perjudica todos los estamentos de la sociedad. (Ambrosio, 2009) citando lo que se redactó en La Convención Interamericana Para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer agrega que se:
Rechaza en forma expresa que la violencia contra la mujer sea un asunto privado.
Constituye en la región un sólido instrumento contra la violencia de género por cuanto prevé mecanismos regionales de protección, comparables a la Convención Americana de Derechos Humanos. Exige a los Estados ratificantes que, en sus reportes nacionales, señalen sobre las medidas adoptadas para prevenir y erradicar la violencia y para brindar asistencia a las víctimas (Ambrosio, 2009, pág. 33).
Quizás se tenga la percepción de que todos esos pasos, en materia legal, social, económica y de asistencia psicológica, que los Estados están dando, referentes a prevenir y minimizar los delitos de violencia en contra de la mujer, son lentos, es de resaltar que esa infracción no es nueva, que las mujeres son reacias a la denuncia, que hay tradiciones que toleran y aceptan esa violencia, en fin, se requiere hacer mucho, en especial en la educación y profesionalización de todos encargados de contribuir en contra de ese delito, en especial de los funcionarios policiales. (Fernández, 2011) lo enfatiza:
La policía es uno de los símbolos más visibles de la intervención del Estado en el ámbito de la violencia en la pareja. Muchas veces es la primera institución donde las víctimas de violencia de género se dirigen y es frecuentemente llamada para actuar en conflictos familiares (Fernandes, 2011, pág. 64).
Perú no escapa de esas situaciones de violencia en contra de la mujer, donde la sociedad patriarcal y el machismo, han sido los principales artífices de situaciones de sumisión y de dominancia en las relaciones de pareja, originando en la mayoría de los casos agresiones en la familia. (Trucios, 2014) afirma:
En la actualidad el Perú vive una alta incidencia de casos de violencia familiar en los hogares, violencia intrafamiliar que lejos de disminuir ha ido aumentando; en la medida que las victimas pasan a una situación de denuncia y toman conciencia de que una situación de violencia perjudica la estabilidad emocional de la familia y de los hijos; por ello a lo largo de los años desde el estado se ha ido diseñando diversas estrategias de intervención para reducirla (Trucios, 2014, pág. 02).
Para que las víctimas sean capaces de formular una denuncia, en contra del conyugue, las situaciones de agresión han debido ser reiteradas y con una escalada de violencia. Ante este hecho, la tensión en la familia es grave, los traumas que se van generando en los integrantes dejará secuelas difíciles de revertir. El hombre, en la relación de pareja, utiliza la violencia como una herramienta de dominación, ya que esto le permite demostrar su
autoridad en la familia. (Bourdieu, 1995) citado por (Calderone, 2004) señala al respecto de las representaciones sociales de la violencia simbólica:
La forma paradigmática de la violencia simbólica es, para el autor, el fenómeno de la dominación masculina, que, lejos de ser sólo una violencia ejercida por hombres sobre mujeres, es un complejo proceso de dominación que afecta a los agentes sin distinción de géneros. Pero pueden encontrarse formas y fenómenos de violencia y dominación simbólicas en los más diversos acontecimientos sociales y culturales: en la esfera del lenguaje, en el ámbito educativo, en las múltiples clasificaciones sociales, etc (Calderone, 2004, pág. 01).
Los funcionarios policiales deben tener una preparación constante, minuciosa y profesional en el tema de la violencia en contra de la mujer, ya que cada aspecto inherente a las agresiones tiene sus causas en elementos estructurales. Si el funcionario logra establecer objetivamente las causas, podrá ayudar y asesorar a la víctima y al victimario.
De acuerdo a las legislaciones del Perú, la Policía Nacional del Perú, tiene la competencia para actuar en relación a la violencia en contra de la mujer, (Ambrosio, 2009) los expone así:
La intervención de la Policía Nacional del Perú, se encuentra amparada en la Ley 26260 Ley de protección frente a la violencia familiar, el mismo que tiene dentro de sus principales roles la investigación de los hechos de violencia familiar (Ambrosio, 2009, pág. 43).
En todos esos elementos estructurales de la violencia, los policías deben retirar el prejuicio (en esta investigación abordado) como por ejemplo que la mujer está actuando de manera perversa como venganza, es para ello, que en la elaboración de este trabajo se toman en cuenta teorías de las representaciones sociales acerca de la violencia, ya que realmente es compleja esta situación social, que es casi un flagelo. Al respecto (Ariza, 2013) citando a (Jodelet, 1988) explica lo siguiente:
Las representaciones sociales influyen en las acciones y respuestas a dicha violencia, tanto a nivel individual como social. Precisamente Jodelet (1988) señaló
que las representaciones sociales tienen entre sus funciones servir: de conocimiento o saber, de identidad social, de guía para el comportamiento y de justificación del mismo (Ariza S. G., 2013, págs. 134-158).
Paralelo a la preparación académica que deben recibir los policías, es necesario contar con datos estadísticos precisos de los lugares, segmentos y las edades donde se repiten la mayor cantidad de delitos de violencia en contra de la mujer. No es suficiente con el conocimiento, los funcionarios policiales deben contar con mucho respaldo de otras instituciones del Estado, para de esta forma abordar de manera multidisciplinaria esos casos. En tal sentido, se observó que en los documentos estudiados y en las respuestas de los policías entrevistados, resalta la falencia en temas como el tipo de delito que ha sufrido la víctima, así como obviar a otras víctimas, en especial, a los hijos. (Ambrosio, 2009) recalca que “encontramos todos los pasos y procesos que debe seguir un caso de violencia familiar y sexual, cabe señalar que el policía está obligado a brindar las garantías a la víctima, que muchas veces no se ve (Ambrosio, 2009, pág. 43).
Esa víctima que no se ve, ese hijo, es uno de los individuos más afectado, en el que quedan los más terribles traumas, por eso de la percepción y de la preparación de funcionario policial, el delito de la violencia en contra de la mujer se debe enfrentar desde todos los ángulos, con seriedad y con responsabilidad. Se debe evitar esa sensación de que los actos violentos son inseparables de la sociedad, y pensar más en mecanismos de prevención. (Santa Cruz &
Quintana, 2015) detallan que:
Los policías se expresan sobre la naturalización de la violencia con desesperanza aprendida; creen que la violencia es parte natural y esencial de su realidad social.
También expresan, sin embargo, que la violencia puede ser prevenida y que la mejor prevención es aquella que ocurre en el hogar (Santa Cruz & Quintana, 2015, pág. 20).
De acuerdo a todo lo señalado es pertinente que esta investigación se formule algunas preguntas, acompañadas de distintas variables importantes: ¿Qué son las representaciones sociales de la violencia en contra de la mujer en la Policía Nacional de Perú?
Esta investigación ha sido elaborada bajo los criterios y la rigurosidad científica, teniendo como objeto dar respuestas al tema de la violencia en contra de la mujer en la Policía Nacional de Perú.
1.1.1. Problema general
¿Cuáles son las representaciones sociales que sobre la violencia en contra de la mujer tienen el personal policial de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional en el distrito de Huancayo 2020?
1.1.2. Problemas específicos
¿Cuáles son representaciones sociales de la capacitación y profesionalización de los policías sobre la violencia contra la mujer que tiene en su actuación el personal policial de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional en el distrito de Huancayo 2020?
¿Cuáles son las representaciones sociales que tiene el personal de la policial de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional en el distrito de Huancayo sobre las causas, tipos de violencia, de víctimas, de no denuncias, retiros y abandono de denuncias y consecuencias de la violencia contra la mujer?
1.2. Objetivo general
Describir y analizar las representaciones sociales que sobre la violencia en contra de la mujer que tiene el personal policial de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional en el distrito de Huancayo 2020.
1.2.1. Objetivos específicos
-Analizar la incidencia que tienen la capacitación y profesionalización de los policías, sobre la violencia contra la mujer y su impacto en la actuación del personal policial de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional en el distrito de Huancayo.
-Describir las representaciones sociales que tiene el personal de la policía de protección de la familia y personas vulnerables de la policía nacional en el distrito de Huancayo sobre las causas, tipos de violencia, de víctimas, de no denuncias, retiros y abandono de denuncias y corresponsabilidad de otras instituciones del Estado.
1.3. Hipótesis
1.3.1. Hipótesis general
Los principales factores de las representaciones sociales asociados a la violencia en contra de la mujer en el personal de la policía de protección de la familia y personas vulnerables de la Policía Nacional en el distrito de Huancayo son: familiares y sociales, de leyes, normas y sanciones, académicos, de atención a las víctimas, competencias y corresponsabilidad con otras instituciones del Estado.
1.3.2. Hipótesis Específicas
-Los factores asociados a las representaciones sociales son: familiares, la sociedad patriarcal, el machismo, la tolerancia y hábito social, asignaturas en la academia policial, precisión de las leyes y las sanciones.
-Los elementos más relevantes de las representaciones sociales para la violencia en contra de la mujer son: tipos de violencia en contra de la mujer y sus definiciones correctas, experiencia profesional de los policías, falta cooperación de las demás instituciones de Estado corresponsables ante este delito.
1.4. Justificación 1.4.1. Teórica:
Este trabajo de investigación pretende ser un aporte, en el complejo tema de las representaciones sociales de la violencia en contra de la mujer, en el personal de la policía de protección de la familia y personas vulnerables de la Policía Nacional en el distrito de Huancayo, la necesidad de su preparación profesional, cómo son las actuaciones policiales, la importancia de una coordinada intervención de otras instituciones del Estado. La violencia en contra de la mujer es en sí mismo un gran problema de salud pública, porque esa agresión tiene un impacto negativo en toda la sociedad, que no sólo se queda en el núcleo familiar, ya que trasciende a todos los demás contextos sociales. Para (Chipana, 2018) define la violencia en contra de la mujer e los siguientes términos:
No es sólo un sinónimo de agresión física sobre la pareja, es un patrón de conductas violentas y coercitivas que incluye los actos de violencia física contra la pareja pero también el maltrato y abuso psicológico, las agresiones sexuales, el aislamiento y control social, el acoso sistemático y amenazante, la intimidación, la humillación, la extorsión económica y las amenazas más diversas. Todas estas actividades, que se pueden extender en el tiempo de forma crónica, tienen como finalidad someter a la víctima al poder y control del agresor (Chipana, 2018, pág.
07).
Es en las sociedades patriarcales y de predominio machista donde se ve una dominación casi absoluta del hombre hacia la mujer para esa dominación no escatiman la violencia y las agresiones físicas, ejercer mecanismo de maltratos psicológicos, amenazas, humillaciones, confinamiento y dominación por dependencia económica. Ante la violencia física, que es la más evidente, la mujer, luego de reiterados episodios se llena de valor y formula una denuncia en contra del hombre que la está maltratando, es cuando la policía debe asumir esta difícil responsabilidad, que también es de su competencia tal como (Chipana, 2018) señala cuales son las funciones de la policía:
La Policía Nacional del Perú, independientemente de la especialidad, está obligada a recibir, registrar y tramitar de inmediato las denuncias verbales o escritas de actos de violencia que presente la víctima o cualquier otra persona que actúe en su favor sin necesidad de estar investida de representación legal (Chipana, 2018, pág. 28).
En esta investigación, se analizan y resaltan, todos esos aspectos vinculados entre la capacitación de los policías y su actuación ante la violencia en contra de la mujer, teniendo la intención que sirva de consulta para conocer y de alguna manera entender el complejo problema de la violencia en contra de la mujer.
1.4.2. Práctica:
La investigación obtendrá información valiosa, que podrá ser utilizada, por las diversas instituciones, encargadas de responder ante el problema social que es la violencia en contra de la mujer. Si bien los instrumento de recolección de datos están dirigidos para los policías, sus respuestas serán aportes, fundamentados en el conocimiento de causa y en la experiencia, lo que facilitará diseñar estrategias acertadas y concretas, que minimicen y controlen el delito de la violencia en contra de la mujer.
1.4.3. Metodológica:
Es una investigación cualitativa, con enfoque cualitativo, que empleará una entrevista a los policías, para tener una claridad objetiva del trabajo que ellos hacen. Se empleó el nivel descriptivo, ya que se analizaron las actuaciones policiales ante el fenómeno de la violencia. En cuanto al método específico es el fenomenológico, motivado a que este estudio se asentó en el conocimiento, experiencia y en la importancia que le dan los funcionarios policiales a la violencia en contra de la mujer, tomando también como soporte el diseño narrativo, ya que los relatos de los policías son fundamentales.
CAPÍTULO II:
MARCO TEÓRICO
El capítulo que se presenta a continuación incluye los antecedentes internacionales y los nacionales, además del marco teórico y el marco conceptual del tema de la violencia en contra de la mujer en los funcionarios policiales.
2.1. Antecedentes de la investigación.
2.1.1. Antecedentes Internacionales
(Lila & Gracia, 2011) “Actitudes y respuestas de la policía ante situaciones de violencia de género en las relaciones de pareja”. Tesis Universidad de Valencia. España. Las conclusiones de este trabajo son las siguientes:
- La opinión de los funcionarios policiales son muy importantes, las mismas son tomadas en cuenta a la hora de afrontar una situación de violencia en la familia, con la finalidad de dar las respuestas más acertadas ante denuncias de violencia.
-Desafortunadamente en los documentos revisados se ha notado que, en muchas ocasiones, los policías se muestran indiferentes, apáticos e incrédulos ante las denuncias de una mujer, por motivos de violencia, por parte de su pareja y esposo.
-Los policías no retienen a los sujetos denunciados, por asumir, casi que internalizar, que esos actos de violencia son de exclusiva incumbencia familiar.
-Se observó que los policías tienen una opinión de la violencia como un acto simbólico, apoyándose en la tolerancia social que existe relacionada a la violencia en contra de la mujer.
(Baró, 2014) “Formación de personal policial en relación a la violencia doméstica”.
Tesis. Universidad Abierta Interamericana. Buenos Aires. En este trabajo se encontró información valiosa acerca de la formación de los policías referente a la violencia en la familia:
-En el pensum de estudio para estudiar la carrera de policía no se contó con una asignatura específica para abordar la violencia en la familia. Consideran que no reciben una formación académica adecuada en relación a este delito.
-En la pregunta acerca de qué el policía entiende por violencia doméstica, la mayoría respondió que es una agresión cometida por un integrante de la familia en contra de otro familiar.
-Los policías a los que se les hizo la entrevista tienen perfectamente claro cuando es violencia doméstica y cuando es en contra de la mujer.
-Un hallazgo significativo es que los policías no cuentan con un formulario formal para la actuación ante la violencia doméstica, haciendo más difícil enfrentar este delito mediante una actuación ajustada al derecho de las víctimas y victimarios.
(Guajardo, 2015) “Violencias contra las mujeres. Desafíos y aprendizajes en la cooperación sur-sur en América Latina y el Caribe”. En esta investigación se llega a conclusiones relevantes, concerniente al rol de las policías para evitar y minimizar la violencia en la mujer:
-Es importante invertir en el recurso humano, en este caso en la preparación académica de los policías para que atiendan de la forma más correcta los casos de violencia en la mujer.
-La falta de información sistematizada de los delitos de violencia en contra de la mujer, debilitan las actuaciones que los policías pueden realizar para contrarrestar este delito.
-Se requiere un equipo multidisciplinario para abordar el delito de la violencia en contra de la mujer, que esté integrado, entre otros, por el poder judicial, las policías nacionales y regionales y la asesoría de ONU-mujer en la región.
-Incluir la violencia en contra de la mujer en el contenido curricular de las carreras de policía, para que el funcionario que se está educando salga con una preparación clara al respecto.
2.1.2 Antecedentes Nacionales
(Chipana, 2018) “Factores que determinan la actuación policial en la intervención en casos de violencia de pareja contra la mujer en las comisarías del Distrito de Paucarpata Arequipa – 2017”. Tesis. Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Perú. Este trabajo produjo las siguientes conclusiones:
-Las actuaciones de los funcionarios policiales están sujetas a prejuicios, basados en el sexo débil que representa la mujer.
-Los agentes policiales, cuando les toca enfrentar situación de violencia en contra de la mujer, asumen como premisas la dependencia económica de la mujer, aducen inseguridad sentimental.
-Los funcionarios policiales no le dan mucha importancia a las denuncias formuladas por las mujeres en relación a la violencia, lo que incide, notablemente en la percepción de impunidad de este tipo de delito.
-Al no haber una sistematización de las denuncias de violencia en contra de la mujer en las comisarías, es imposible hacer una constatación veraz del impacto de este delito en la sociedad.
(Torres, 2016)“Percepciones de mujeres víctimas de violencia frente a la justicia ordinaria y comunal”. Tesis. Universidad San Martín de Porres. Lima. De las conclusiones más relevantes encontradas en esta investigación están las siguientes.
-Las mujeres siente un grado elevado de confianza en las actuaciones de la Policía Nacional, se sienten escuchadas y orientadas por los funcionarios que las atienden.
-El mayor nivel de desconfianza que se presenta en las mujeres, sucede al formular las denuncias en la policía y la tardanza de esta institución en consignar las pruebas en el ministerio público.
-Las mujeres entrevistadas sienten la confianza, que una vez formulada la denuncia en la Policía Nacional, el hombre que las agredió será detenido.
-Otra de las entrevistadas dijo sentir burla por parte de los policías y los acusó de corruptos, que se pondrían de parte del agresor.
(Ambrosio, 2009) “Percepción de las usuarias víctimas de violencia familiar, en relación a la calidad de atención de los operadores policiales y de justicia en la Provincia de Huancavelica” Tesis. Pontificia Universidad Católica de Perú. Lima. La información encontrada en esta investigación es muy valiosa:
-Sugerir ante diversas instancias nacionales el cambio del personal policial, que atiende en las diferentes comisarías los casos de denuncias de violencia en contra de la mujer, por un personal más profesional y capacitado.
-De no poder cambiar a ese personal, es necesario que los que los funcionarios que se van a quedar para atender ese delito, realicen cursos y talleres de capacitación, para prepararlos correctamente en el tema de la violencia en contra de la mujer.
-Crear, consultando a todos los funcionarios involucrados, de un manual que permita ordenar, adecuar y hacer más efectiva la asistencia a las mujeres víctimas de la violencia.
-Realizar todas las diligencias pertinentes, para promover la construcción de una “casa refugio”, que ayude a proteger a las víctimas.
2.1.3 Bases Teóricas
2.1.3.1 Distintos enfoques de las representaciones sociales de la violencia.
Para los estudiosos y teóricos de la violencia existen diversos puntos de vistas que la motivan, pero uno de los principales estímulos, para la conducta llena de agresividad por parte de un individuo, está en el entorno social que lo rodea. Son todos esos símbolos, códigos, cultura y demás elementos, que tienden a modelar una conducta de violencia, que se inicia en la niñez y se va acrecentando en la medida que el individuo se va desenvolviendo, en más espacios de socialización. Al respecto (Trucios, 2014), citando a Bandura (2007) afirma:
Estas representaciones son construidas a partir de las asociaciones estímulo- respuesta y ellas son las que en definitiva determinan el aprendizaje. Por tanto asumen que el contenido del aprendizaje sobre agresividad es también cognitivo, es así que un individuo presta atención a los refuerzos que genera una conducta, ya sea propia o de un modelo, luego codifica internamente la conducta modelada, posteriormente la reproduce, y al recibir refuerzo de esta, la incorpora como aprendizaje (Trucios, 2014, pág. 29).
El individuo va internalizando todos esos factores cargados de violencias, al asumirlos como “naturales”, no posee la perspectiva para diferenciar qué acciones son malas y perjudiciales para las personas que lo rodean y cuáles no. (Domenach, 1981) quien es citado por (Martínez, 2016) define a la violencia en los siguientes términos “al uso de una fuerza abierta o escondida, con el fin de obtener de un individuo o un grupo eso que ellos no quieren consentir libremente” (Martínez P. A., La violencia. Conceptualización y elementos para su estudio, 2016, págs. 7-31).
Desde los estudios de (Bourdieu, 1999), referentes a la “violencia simbólica”, a permitido que los sociólogos y psicólogos logren obtener una mayor comprensión de la violencia, incluyendo aspectos como la sumisión y las relaciones de poder en una relación, que, a pesar de que contienen situaciones de agresividad de una pareja hacia la otra, es aceptado ese comportamiento, basado en tradiciones, tales como las sociedades patriarcales y el machismo. (Bourdieu, 1999) en el trabajo de investigación de (Fernández, 2005) señala al respecto que “la violencia simbólica «esa violencia que arranca sumisiones que ni siquiera se perciben como tales apoyándose en unas «expectativas colectivas», en unas creencias socialmente inculcadas», transforma las relaciones de dominación y de sumisión en relaciones afectivas, el poder en carisma” (Fernández M. , 2005, págs. 7-31).
Las familias tradicionales, donde las “normas” patriarcales son las que predominan, devienen en un dominio del hombre en la mujer, originando, en la mayoría de los casos violencia, asumida, aceptada y reconocida por la pareja. (Trucios, 2014) quien cita a (Fries, 1999) expone lo siguiente “las ideologías patriarcales no solo afectan a las mujeres al ubicarlas en un plano de inferioridad en la mayoría de los ámbitos de la vida” (Trucios, 2014, págs. 29-30). Aunado a ello, esa relación regida por el patriarcado, afecta a todos
los integrantes considerados más débiles de la familia, no sólo a la madre, sino también a los hijos.
(Ambrosio, 2009) en su trabajo de investigación proporciona otra definición de la violencia, citando a (Michaud, 2011) la cual señala como “una acción directa o indirecta, concentrada o distribuida, destinada a hacer mal a una persona o a destruir ya sea su integridad física o psíquica, sus posesiones o sus participaciones simbólicas” (Ambrosio, 2009, pág. 21). Para que se susciten todos los episodios de violencia en una familia, indefectiblemente tienen que coexistir una persona que actúa de manera agresiva y otra que lo permite y tolere, cuando se da en la institución más importante de la sociedad que es la familia, las repercusiones y secuelas son muy nefastas.
2.1.3.2 Enfoque de la familia en la actualidad
La familia, como se conocía tradicionalmente ha ido perdiendo su composición básica, de ser un hombre (el padre), una mujer (la madre) y unos hijos, los integrantes fundamentales del concepto de familia. Es una evolución que ha obligado a las familias a reinventarse ante las circunstancias. Los sociólogos han estado observando y analizando mutaciones de la composición familiar, entre ellas, las principales están la de monoparentales, padres ausentes por razones de trabajo, hogares donde conviven otros familiares como tíos, abuelos, primos y sobrinos, parejas del mismo sexo que se unen en matrimonio y se les permite adoptar hijos, entre otras, que indiscutiblemente han proporcionado un rol más heterogéneo de la familia. En tal sentido (Fernandez, 2011) basándose en los estudios del sociólogo (Giddens, 2001) asevera lo siguiente:
El concepto que se tiene de la familia en la actualidad tiene poco que ver con lo que se entendía por familia algunos años atrás. Las familias sufren cambios constantes a un ritmo vertiginoso que afectan radicalmente al tipo de relación que se establece en su interior. La gran diversidad de agregados familiares se ha transformado en una de las características más distintiva de la época actual. Se
puede decir que el mundo familiar es hoy muy diferente de lo que era hace cincuenta años porque, a pesar de que las instituciones del matrimonio y de la familia todavía existen y son importantes en nuestras vidas, su carácter mudó radicalmente (Fernandes, 2011, págs. 13-14).
Sin embrago, es relevante señalar, que la familia y el matrimonio no han perdido su importancia en la sociedad, que esos cambios evidentes de la familia están siendo acompañados por un rol y nuevas funciones de la mujer, donde ya no sólo es ama de casa, madre y pareja, sino que la mujer también estudia y logra niveles académicos y profesionales, trabaja y se inserta en el mundo laboral, posterga la maternidad, es más independiente, tanto emocional como económicamente. Es lógico, que cuando uno de los integrantes principales de la familia, modifica su desempeño dentro de ese primer núcleo de socialización, la sociedad tiene que verse impactada. (Fernández 2011) lo explica de la manera siguiente:
Fue sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX cuando empezaron a ocurrir los principales cambios en la familia tradicional patriarcal, asistiendo-se a un progresivo debilitamiento de muchos de los valores que hasta entonces habían orientado la inmensa mayoría de esas familias, llegando algunos autores incluso a referirse a una crisis de la familia patriarcal, caracterizada por un debilitamiento de un modelo de familia basado en el ejercicio de la autoridad por parte del hombre adulto, cabeza de familia (Fernandes, 2011, págs. 15-16).
La mujer, por necesidad, por los derechos de igualdad, por autoestima, por independencia, o por todos esos elementos juntos, ha ido ganando y ocupando cada vez más espacios de relevancia en la sociedad moderna. Que ha sido difícil obviar, factores tradicionales arraigados en la conducta y en la cultura, como el sistema patriarcal y el machismo, es verdad, los cuales aún prevalecen en muchas sociedades, pero en la generalidad de las sociedades modernas, especialmente en los núcleos urbanos de muchos países, es evidente que está existiendo una constitución y un desempeño de la familia muy distinto al conocido hasta ahora.
2.1.3.3 Violencia doméstica o intrafamiliar
La violencia que se sufre en la familia es en definitiva la más dolorosa, la que causa más traumas y deja más secuelas en quien la padece. Esa agresión no proviene de un extraño, sino que es de una persona que debería tener sentimientos de afectos y de protección.
Cuando es entre las parejas, por lo general la persona más débil, en este caso la mujer, es quien más sufre de estas acciones; además cuando los maltratos involucran a los hijos, causa en estos unas consecuencias negativas, siendo en muchos de los casos un círculo de violencia que marca la vida futura de los mismos. (Ortiz, 2005) quien es citado por (Fernández, 2011) alega lo siguiente:
La violencia implica destrucción, ira y dolor, mientras que la familia sugiere sentimientos como el amor, protección o alegría. La familia, que debería ser un entorno de protección y cariño para todos sus integrantes, en el que se les debería propiciar seguridad física y emocional, proveerles de las destrezas necesarias para enfrentarse a la vida y sus retos, es hoy el lugar donde sus miembros están en mayor riesgo de recibir daño físico, psicológico y sexual por parte de los seres que aman, convirtiéndose muy a menudo en un lugar de sufrimiento y desesperación (Fernandes, 2011, pág. 18).
En la familia se inculcan valores, principios y respeto. Es el primer contacto de los individuos con los sentimientos de protección y de autoestima, para poder salir a los demás espacios sociales; la familia es la que se encarga de corregir y educar, pero también es la que debe reconocer y valorar el buen comportamiento de los hijos. En la familia el individuo adquiere hábitos, necesarios para el resto de su vida, el respeto hacia los mayores, la honestidad, la responsabilidad y la empatía. (Fernández, 2011) expone al respecto:
La vida familiar abarca un catálogo muy amplio de experiencias emocionales. Las relaciones familiares – entre marido y mujer, padres e hijos, hermanos y hermanas o entre familiares más apartados – pueden ser calurosas y gratificantes. Pero pueden igualmente estar impregnadas de las más profundas tensiones que
conducen las personas a la desesperación o las llenan de sentimientos profundos de ansiedad o culpa (Fernandes, 2011, pág. 18).
2.1.3.4 La violencia en contra la mujer
Dentro de los delitos más frecuentes, que debe ser asumido con mayor importancia por las instituciones del Estado, para prevenirlo y minimizarlo, es el de la violencia en contra de la mujer. Es tan delicado y grave esta infracción que tanto sus causas y sus consecuencias son casi siempre estructurales, porque involucran situaciones y aspectos que deben ser evaluados y abordados multidisciplinariamente. (Chipana, 2018) define a este delito:
La violencia contra las mujeres constituye una de las vulneraciones de los derechos humanos más graves y extendida en nuestra sociedad, durante mucho tiempo, realidad que está vinculada con las desigualdades sociales (Chipana, 2018, pág. 05).
Al estudiar la violencia en contra de la mujer es necesario estudiar elementos como las condiciones socio-económicas, los aspectos psicológicos, los elementos culturales, los códigos, los símbolos, las ideologías y las tradiciones, porque en cada uno de ellos puede estar la respuesta y la solución, para evitar que sucedan las agresiones en la institución familiar. No ha sido fácil, en este caso para las mujeres, hacer visible ante la sociedad, un delito que no es reciente, pero en el que han primado la tolerancia y la aceptación; con el surgimiento del movimiento feminista los delitos de violenciasexual, física, psicológica y económica en contra de la mujer han empezado a centrar críticas, a ser tomados más en cuenta y a crear legislaciones cada vez más ajustadas a la realidad. (Angulo, Blanco y Guillen, 2005) detallan al respecto:
A partir de la década de 60 las feministas centraron su campo de denuncia en este tipo violencia, primero en la violencia sexual y después en la violencia contra las
mujeres en la pareja. El movimiento feminista trajo consigo una nueva mirada sobre los problemas sociales; se han ido formulando diferentes teorías para explicar el origen de la dominación, se ha hecho una crítica a la situación de subordinación que vienen soportando las mujeres, y al mismo tiempo, se han ido identificando las causas que la soportan y generan y las creencias que la mantienen (Angulo, Blanco y Guillen, 2005).
Si bien las respuestas han sido lentas, a veces incompletas, al no obviar este problema, al empezar a llevar más estadísticas e información pormenorizada de la violencia en contra de la mujer, en cuanto a su incidencia, nivel social donde más ocurre, las edades y las localidades, ha permitido al Estado tomar acciones más acertadas y rápidas para prevenirlo, minimizarlo y sancionarlo. A pesar de que, en muchas legislaciones, en muchos estudios sociales y psicológicos se le siga otorgando diversas acepciones, no queda dudas de que es un delito, una infrancción, dentro de la institución de mayor valía de la sociedad, en tal sentido (Chipana, 2018) expone:
La violencia hacia la mujer es un problema social caracterizado por las distintas formas que adopta en el contexto y surgen una serie de términos tales como, violencia de género, violencia doméstica, violencia familiar, violencia intrafamiliar y violencia de Pareja. Términos que aparentemente se superponen y que plantean permanentes dudas. Siendo necesario analizarlos (Chipana, 2018, pág. 05).
Todos esos términos, cambian en palabras, buscan darle otro matiz, pero al final, tanto la familia, como toda la sociedad en su conjunto, se ven afectados de manera directa cuando la violencia hace parte de la cotidianidad y del habitus en la institución familiar.
2.1.3.5 Características de las personas que son víctimas y de los agresores
a. La víctima: en estudios y documentos consultados para la elaboración de este trabajo describen a la mujer como un individuo emotivo y sentimental, a veces frágil y débil. Lo cierto es que la mujer internaliza su rol como la persona que debe ser protegida por el
hombre en la relación. La mujer asume, debido a connotaciones culturales y tradicionales, que el matrimonio y la vida en pareja es para siempre, hasta el punto de tolerar y soportar acciones de violencia por parte del hombre, convirtiéndose, en la mayoría de los casos en la víctima. (Fernándes, 2011) define a la víctima de la siguiente forma:
Una mujer inmersa en una relación de pareja violenta se caracteriza por una ambivalencia dramática, con su agresor y con la decisión que debe tomar. Se puede aguantar mucho tiempo porque los valores de una mujer están impregnados de de la idea de amor romántico (Fernandes, 2011, pág. 44).
Las situaciones de violencia en contra de la mujer le presentan una dicotomía difícil de afrontar, porque su toma de decisión está condicionada por elementos como los hijos, la dependencia económica, la familia política, la sociedad y todos esos factores influyen directamente a la hora de asumir una determinación, donde se prolongan los maltratos, los abusos y las consecuencias son más negativas en la familia en general.
b. El agresor: Pueden existir detonantes que motiven las conductas violentas del hombre en una relación de parejas y/o en la familia, pero de acuerdo a los estudios consultados, los hombres que tienen actitudes y comportamiento violentos, solo lo esconden en los primeros momentos de la relación, porque los estudios revelan que la conducta agresiva está presente en el individuo, de manera psicológica y biológica, a la vez de otros factores como el contexto donde nace y el entorno donde se desenvuelve. (Fernandes, 2011) explica acerca del agresor:
Es normalmente descrito como psicopático, violento y sin remordimientos, hipercontrolador, fanático del control y el orden, frío, autoritario, inestable emocionalmente, con baja autoestima, propenso al consumo de alcohol62, dependiente emocionalmente de su pareja y con frecuentes ataques de celos (Fernandes, 2011, pág. 45).
La mujer observa todas esas características, pero para ella existen otros motivos, reales o simbólicos, que la obligan a aceptar los maltratos que sufre en una relación de violencia, ella los considera más importantes, porque desea mantener unida a la familia.
2.1.3.6 Punto de vista del policía acerca de la persona víctima
En la formación profesional de los funcionarios policiales, es imprescindible que existan más contenidos académicos concernientes a la violencia en contra de la mujer, es de mucha relevancia que los policías estén preparados para atender, orientar y comprender lo grave de este delito. Deben saber que esa agresión ocurre en la institución más importante de la sociedad, la familia, que la mujer agraviada no es solamente la víctima, que todos los integrantes, incluidos el agresor, necesitan asistencia y ayuda. También es de resaltar que el funcionario policial debe poner a un lado todo viso de prejuicio.
(Chipana, 2018) detalla en relación a la percepción que deben tener estos funcionarios, que deben ser capaces “en reconocer a las mujeres víctimas como sujeto de derecho para todo lo que le protege sin ningún tipo de diferencia y discriminación (Chipana, 2018, pág.
03).
La mujer que vive episodios de violencia en la pareja requiere de mucha ayuda y de mucho apoyo, hay algunas que se sienten culpables de ese maltrato, asumiendo una culpa que no es de ellas, en otros casos el temor les impide actuar, ellas no son capaces de tomar en cuenta que este tipo delitos en un porcentaje elevado termina en feminicidio. Es por esta y por muchas otras razones, que para el funcionario policial la víctima debe ser la prioridad. (Chipana, 2018) lo explica en los siguientes términos:
Las mujeres víctimas son el centro de atención y preocupación de los funcionarios públicos y privados, quienes deberán activar todos los instrumentos sectoriales e interinstitucionales para brindar atención de calidad, oportuna y eficaz a la víctima. Para llevar a cabo esa tarea se requiere que se dé prioridad a los derechos,
las necesidades y los deseos de la víctima. Y del mismo modo es importante promover la recuperación y reforzar la capacidad de toma de decisiones de las mujeres víctimas de violencia (Chipana, 2018, pág. 03).
Un funcionario policial preparado y con la formación académica profesional adecuada, atendería, asesoría y apoyaría de forma correcta a una mujer víctima de violencia. El policía debe internalizar que él es el primer eslabón en la cadena de justicia ante este y otros delitos.
2.1.3.7 Enfoques policiales de las causas de la violencia familiar
Para los funcionarios policiales, las causas de la violencia en contra de la mujer, deben ir más allá de situaciones tradicionales como el machismo y el patriarcado, o de, como se ha leído en documentos consultados, a “la emotividad y al teatro femenino”, para asumir que es un problema estructural, que no se puede quedar en solo una denuncia, para
“engavetar” y dejar en el olvido. Porque cuando una mujer se llena de valor y se acerca a una comisaría a denunciar actos de violencia, ya ha vivido muchos incidentes de la misma índole. De acuerdo a lo que señalan (Santa Cruz & Quintana, 2015) en su estudio realizado a la Policía Nacional de Perú las siguientes son las principales causas “1) el Machismo, 2) la Pobreza, 3) el Consumo de alcohol, 4) la edad de las parejas, 5) fondo ideológico (justificación de la violencia)” (Santa Cruz & Quintana, 2015, pág. 16). Se debe profundizar más, porque si bien, los orígenes reseñados en ese estudio son valederos, hay otras causas estructurales que tienen las mismas incidencias que esas.
2.1.3.8 De qué manera interviene la Policía Nacional de Perú en los casos de delito de violencia en contra de la mujer en la pareja.
Es indudable que no todos los delitos son iguales, que existen homicidios, robos, hurtos, porte ilícito de armas, tráfico de drogas, entre otros, los cuales ameritan la atención y la resolución por parte de la Policía Nacional de Perú, deben también darle mucha relevancia
al delito de la violencia en contra de la mujer, porque este tiene bastante impacto, repercusión y repetición en la sociedad. (Santa Cruz & Quintana, 2015) explican las funciones de la policía en el Estado peruano:
En una república democrática como el Perú, el rol del personal policial es proteger y servir a los ciudadanos. Para cumplir con sus funciones, el personal policial recibe un arduo entrenamiento en su etapa inicial de cadete. Este entrenamiento le enseña a los policías diversas actividades; les enseña a afrontar situaciones de crisis funcional, llevar a cabo investigaciones policiales, detener criminales, etc (Santa Cruz & Quintana, 2015, págs. 06-07).
Por lo explicado se deduce que los policías peruanos están capacitados para la resolución de diversos conflictos y delitos, pero se observa que adolecen de una formación mucha más completa en cuanto a los delitos de violencia familiar, específicamente en violencia en contra de la mujer, siendo este tipo de delito e infracciones uno de los que tiene mayor ocurrencia en el país. (Santa Cruz & Quintana, 2015) lo afirman de la siguiente manera:
Este entrenamiento, sin embargo, no incluye una instrucción especializada en el manejo de casos de víctimas de violencia familiar, maltrato infantil, o violencia de género. El personal de suboficiales, en general, no es capacitado para apoyar a víctimas de diversas formas de violencia, ya sean hombres o mujeres, niños, adultos o ancianos, individuos, familias, o comunidades (Santa Cruz & Quintana, 2015, págs. 06-07).
Es una situación muy difícil, que necesita de la participación de muchos actores, porque la policía, es tan solo una de las instituciones del Estado, obligada a garantizar la prevención y sanción de este delito, junto con otras con la misma importancia. (Chipana, 2018) lo expone:
La violencia hacia la mujer, requiere la intervención multidisciplinaria y coordinada de diferentes instituciones que actúan como parte del sistema de salud, protección social y de acceso a la justicia, como: los establecimientos de salud, hospitales, Policía Nacional, Instituto de Medicina Legal, los Centros de Emergencia Mujer, Ministerio Público y el Poder Judicial (Chipana, 2018, pág.
25).
En la medida que exista una coordinación de todas las instituciones señaladas, que cada una asuma una responsabilidad ante el hecho delictivo de la violencia en contra de la mujer, se lograrán controlar y minimizar estas agresiones. Además, los funcionarios policiales en esa preparación y capacitación referente a este delito, tienen que aprender a ubicarse en el contexto, porque las condiciones y situaciones son distintas entre las poblaciones urbanas y rurales, entre los estratos bajos, medios y altos de la sociedad, pero de acuerdo a los documentos estudiados, el delito está presente en toda la sociedad, sin distingo de ningún aspecto.
2.1.3.9 Denuncia de la violencia en contra de la mujer en la Policía Nacional de Perú
Cualquier ciudadano puede acercarse a una comisaría a formular una denuncia, ante una infracción y delito en el que sea una víctima. La policía tiene el deber de asistirlo, de escucharlo y de tomar esa denuncia, con la mayor disposición. El funcionario policial debe ver a ese ciudadano como a un individuo con todos sus derechos, quien merece respeto en el trato y en todas las dirigencias legales que su caso requiera. (Chipana, 2018) lo resalta de la siguiente manera:
La Policía Nacional del Perú, independientemente de la especialidad, está obligada a recibir, registrar y tramitar de inmediato las denuncias verbales o escritas de actos de violencia que presente la víctima o cualquier otra persona que actúe en su favor sin necesidad de estar investida de representación legal (Chipana, 2018, pág. 28).
En lo relacionado a la violencia en contra de la mujer, los funcionarios policiales se están capacitando cada día, llevando más y mejores estadísticas, con el fin de responder efectivamente ante este delito, así lo señala (Chipana, 2018) en su trabajo:
La violencia contra la mujer en el ámbito familiar o doméstico pretende ser el marco de referencia de la actuación policial en este ámbito, con el fin de alcanzar
los siguientes objetivos: -Garantizar una respuesta policial eficiente para la atención de toda forma de violencia producida en el ámbito público o privado contra la mujer y los integrantes del grupo familiar. -Promover la difusión de información clara y accesible sobre los derechos reconocidos en la ley a las víctimas y sus familiares (Chipana, 2018, pág. 25).
Así mismo las autoridades policiales están conscientes, de que este problema de violencia en contra de la mujer, es una situación estructural negativa, que amerita la intervención de varias instituciones del Estado para ser abordado, debe existir una correspondencia entre instituciones de salud, de justicia, de educación, las fuerzas policiales, entre otras, para que unidas puedan resolver y minimizar este delito. (Chipana, 2018) hace énfasis al respecto, señalando:
-Articular la intervención policial con los servicios públicos y no gubernamentales dedicados a la atención legal, psicológica y social para las personas agraviadas, en atención a los enfoques de la ley. -Ejecutar las medidas de protección relacionadas con la seguridad personal de las víctimas que se le encomienden de acuerdo a sus competencias (Chipana, 2018, pág. 26).
2.1.3.10 Opinión de la Policía Nacional de Perú ante la violencia en contra de la mujer.
Los funcionarios policiales, entrevistados para realizar esta investigación, respondieron en un inestimable porcentaje, que en el curso de formación para policía no recibieron una capacitación completa acerca de la violencia en contra de la mujer, sin embargo, con la experiencia y con los casos que han tenido que ir abordando referentes a ese delito, las actuaciones han ido mejorando, especialmente en la empatía y en el trato hacia las víctimas. (Santa Cruz & Quintana, 2015) en su trabajo de investigación realizado a funcionarios de la Policía Nacional de Perú les permitió aseverar lo siguiente:
La calidad de atención del personal policial es esencial para la consolidación de una denuncia y la solución de un caso de violencia. El personal de suboficiales debe tanto seguir el protocolo establecido para estas situaciones, como