UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ
ESCUELA DE POSGRADO
UNIDAD DE POSGRADO DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN
TESIS
PRESENTADA POR Hela Vasti HUALCAS GALA
PARA OPTAR AL GRADO ACADÉMICO DE MAESTRA EN EDUCACIÓN
MENCIÓN EN PSICOLOGÍA EDUCATIVA
Huancayo – Perú 2020
Inteligencia Emocional y Afrontamiento de Estrés en Docentes
de Instituciones Emblemáticas de la UGEL Huancayo
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ASESOR
Dr. Carlos Fernando LÓPEZ RENGIFO
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DEDICATORIA
Me muestran su apoyo y respaldo, son mi modelo a seguir; cuando pierdo el rumbo, solo me basta con verlos esforzarse y amarme día a día; por eso y más, este trabajo es por y para ustedes, papá y mamá.
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Agradecimiento
Gracias, Gonzalo Hualcas y Rita Gala (papá y mamá), por su apoyo sin mostrar desgano en el proceso. Gracias por mostrarme que rendirse no es una opción a escoger. Gracias por creer en mí, por su amor y paciencia. Gracias por ser el referente que quiero ser como persona y creyente.
Gracias, hermanas (Ita y Emily), por decir SÍ, cuando necesito su apoyo, porque a pesar de nuestras diferentes maneras de ver la vida, siempre han estado cuando las he necesitado.
Gracias, doctor Carlos, por mostrarme el sendero correcto para tener un excelente producto como tesis, por su exigencia, por su tiempo y por creer en mí.
Gracias, maestros de la Escuela de Posgrado de Maestría - Psicología Educativa. Cuando los ánimos decaían y reservar la matrícula era una opción que se dilucidaba a lo lejos, eran ustedes, referentes académicos que me empujaban a seguir hasta el final.
Gracias por compartir sus conocimientos conmigo y con mis compañeros y compañeras de aula.
Gracias, amigos y amigas, por postergar sus reuniones y dejar que terminara este proyecto, animándome desde donde estaban.
Mi gratitud infinita es a Dios, quien en su amor y misericordia me ha bendecido con trabajo y estudio para poder desarrollarme como profesional, me ha mostrado que me ha dotado de talento y habilida des para desarrollarme académicamente, Él ha renovado mis fuerzas cuando todo parecía difícil.
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Índice general Resumen
Abstract Introducción
CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO
1.1 Antecedentes……….….. 14
1.2 Bases teóricas ………. 18
1.3 Definición de términos básicos………. 23
1.4 Hipótesis de investigación………. 40
1.5 Operacionalización de las variables……… 41
CAPÍTULO II. DISEÑO METODOLÓGICO 2.1. Tipo y nivel de investigación………...………. 43
2.2. Métodos de investigación………...……….. 44
2.3. Diseño de la investigación………..………. 45
2.4. Población y muestra………..………… 46
2.4.1 Población………..……… 46
2.4.2 Muestra……….……… 46
2.4.3 Técnica de muestreo……….……. 46
2.5. Técnicas e instrumentos de recopilación de datos……….……. 46
2.6. Técnica de procesamiento de datos………... 50
CAPÍTULO III. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS 3.1 Presentación e interpretación de resultados……….……. 52
3.2 Prueba de hipótesis……… 62
3.3. Análisis y discusión de los resultados……… 75
Conclusiones……….. 83
Recomendaciones………. 84
Referencias bibliográficas………...……. 87
Anexos………. 90 a. Instrumentos de acopio de datos
b. Otros
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7 Índice de tablas
Tabla 1. Población- Colegios emblemáticos de la UGEL Huancayo……..… 46 Tabla 2. Alfa de Cronbach para el cuestionario Bar-On-ICE ………... 48 Tabla 3. Prueba de fiabilidad para el cuestionario de Bar-On ………. 48 Tabla 4. Resumen de datos de la prueba de fiabilidad para el cuestionario de Estrategias de afrontamiento de estrés………….….. 49 Tabla 5. Alfa de Cronbach para el cuestionario de Estrategias de
afrontamiento de estrés. ……….…… 50 Tabla 6. Estadísticos de Dimensiones de la I E ……….... 53 Tabla 7. Tabla cruzada Nivel de Inteligencia emocional y
Estrategias de afrontamiento de estrés ………... 61 Tabla 8. Correlaciones Inteligencia emocional y
Estrategias de afrontamiento de estrés ………... 63 Tabla 9 Grado de relación según coeficiente de correlación ……….... 64 Tabla 10 Correlaciones Inteligencia emocional y Búsqueda de apoyo social 65 Tabla 11 Correlaciones Inteligencia emocional y Expresión emocional abierta 66 Tabla 12 Correlaciones Inteligencia emocional y Religión……….... 68 Tabla 13 Correlaciones Inteligencia emocional y la Focalización en
la solución del problema………... 69 Tabla 14 Correlaciones Inteligencia emocional y La evitación……… 71 Tabla 15 Correlaciones Inteligencia emocional y Auto focalización negativa 72 Tabla 16 Correlaciones Inteligencia emocional y Reevaluación Positiva…. 74
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8 Índice de figuras
Figura 1: Distribución de los docentes de acuerdo con los niveles de
Inteligencia emocional. ………. 52
Figura 2: Niveles en la dimensión intrapersonal ……….…. 54
Figura 3: Niveles en la dimensión manejo de la tensión ………. 55
Figura 4: Niveles de la dimensión ánimo general ……….. 55
Figura 5: Niveles de la dimensión adaptabilidad ………...… 56
Figura 6: Niveles de la dimensión interpersonal ……….. 57
Figura 7: Estrategia de primera opción de enfrentamiento de estrés…….. 58
Figura 8: Estrategia en segunda opción de enfrentamiento de estrés…… 59
Figura 9: Estrategia de afrontamiento elegida en tercera opción………… 60
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Resumen
El presente proyecto de investigación tuvo como problema general ¿Cuál es la correlación entre la inteligencia emocional y las estrategias de afrontamiento del estrés en docentes de las instituciones educativas estatales emblemáticas del nivel secundaria, de la UGEL Huancayo? Esta se clasifica como una investigación descriptiva correlacional; la población estudiada fue el conjunto de docentes del nivel secundaria de instituciones educativas emblemáticas de la unidad de gestión local de Huancayo. Para recolectar los datos necesarios se aplicaron los siguientes instrumentos: el Inventario de Cociente Emocional de BarOn y el Cuestionario de Afrontamiento del estrés (CAE). Los datos recolectados han sido examinados mediante la estadística porcentual (%), estadística descriptiva e inferencial donde se aplicó la “Rho de Spearman” para comprobar la validez de la hipótesis que había sido planteada.
Palabras Clave: inteligencia emocional, afrontamiento, estrés, instituciones emblemáticas, docentes.
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Abstract
The present research project had as a general problem What is the correlation between emotional intelligence and stress coping strategies in teachers of the emblematic state educational institutions of the secondary level, of the UGEL Huancayo? This is classified as a descriptive correlational investigation; The population studied was the group of teachers of the secondary level of emblematic educational institutions of the local management unit of Huancayo. The following instruments were applied for data collection: the BarOn Emotional Quotient Inventory and the Stress Coping Questionnaire (CAE). The data collected were analyzed using percentage statistics (%), descriptive statistics and inferential statistics where the "Spearman Rho" was applied to determine the validity of the hypothesis.
Keywords: emotional intelligence, coping, stress, emblematic institutions, teachers.
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Introducción
Por mucho tiempo, la educación en nuestro país ha sido cuestionada, motivo por el cual ha sufrido diversos cambios en espacios cortos de tiempo, se sabe que Minedu tiene como meta elevar el nivel académico de cada estudiante, es por ello los continuos cambios en el currículo educativo; este trabajo ha recaído de manera directa en el docente, quien se siente más presionado bajo una interminable burocracia; en medio de todo este contexto se le exige al maestro formar estudiantes que se desarrollen cognitivamente, el ministerio reclama estudiantes
“inteligentes”; pero, según las investigaciones de hoy, personas diestras cognitivamente ya no es todo lo que la sociedad necesita para desarrollarse, no se necesitan de personas que sepan sumar o restar con una gran destreza, o que sepan dónde se encuentra tal país en el globo terráqueo; la sociedad requiere con suma urgencia de seres humanos de personas que sepan ser humanos con un equilibrio entre mente y emociones esto es debido a todo lo que se está viendo en el contexto actual; hoy se busca al profesional que ha conseguido desarrollar su inteligencia emocional, tanto es esta necesidad que se ha llegado a concluir y afirmar que solo quien ha logrado la capacidad de gestionar, manejar adecuadamente sus emociones puede ser llamado inteligente; una afirmación que, de acuerdo a los últimos estudios, es cierta; no obstante, obtener una inteligencia emocional es un camino no fácil, el cual no se logrará con teorías desarrolladas en clases, este debe ser acompañado por personas realmente preparadas para esto, por personas inteligentes emocionalmente. Si bien es cierto, la educación del ser humano inicia en el hogar, pero son solo dos o tres años que están en casa a tiempo completo, con la educación de hoy, el niño que tiene tres años ya se encuentra estudiando en las aulas del nivel inicial, es decir, son los docentes quienes vienen a tomar un rol, definitivamente, importantísimo en el desarrollo de sus estudiantes;
entonces la pregunta que, por fuerza mayor, aparece en este tramo es si los docentes peruanos se encuentran realmente en condiciones óptimas para poder acompañar, enseñar, modelar y formar personas que doten de inteligencia a sus emociones. La realidad de los datos de hoy, que se muestran a diestra y siniestra en todas las investigaciones que se han hecho en este campo, es que el docente
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se encuentra muy cansado, en algunos casos, incluso han llegado a desarrollar el síndrome de burnout. La exigencia al docente, de parte del estado y de la sociedad de hoy en día es abrumadora; y, tristemente, no está justamente recompensada a nivel económico, motivo por el cual los docentes, según interminables estudios, asisten a sus centros de labor con una carga de estrés, una situación en la que experimenta emociones que no puede llegar a gestionar y estas traen resultados negativos como enojos, ataques de ira frente a sus estudiantes, padres de familia, colegas, etc.; frustración, episodios de tristeza o hasta depresión; ansiedad y nerviosismo que llegan a desencadenar en un estado de salud física lamentable; y, bien sabemos todos, que un ciego no puede guiar a otro ciego. Pero, por otro lado se sabe también, que la vocación de un docente es admirable, es por ello que por uno o por otro lado buscan desarrollar, en su mayoría, un trabajo del que puedan sentirse orgullosos; es aquí en donde podemos ver cómo el docente frente a toda esta pesada labor pone en marcha su capacidad para buscar maneras, caminos, estrategias para afrontar el estrés que pueda llegar a interrumpir el desarrollo de su transcendental labor, como ejercicios físicos, apoyo espiritual, ignorar el problema, etc. Uno de los elementos de la inteligencia emocional, es el manejo del estrés;
pero, la pregunta que nace acá es si las maneras o estrategias que más usa el docente para afrontar el estrés tiene alguna relación con el nivel general de inteligencia emocional que este posee o simplemente no tiene nada que ver un constructo con el otro. Será que el grupo de docentes que cuentan con un nivel alto de inteligencia emocional tienden a afrontar el estrés de una manera única, es decir existe un patrón general para afrontar el estrés de este grupo y así sucesivamente con el resto de grupos que se forman acorde al nivel de su inteligencia emocional.
El presente trabajo de investigación se ha desarrollado en tres capítulos en los que se establece la correlación entre las variables estudiadas. El estudio se plantea en la población ya mencionada, pues se sabe que existen lineamientos claros, de acuerdo a ley, para denominar a una institución como emblemática, estas son aquellas que tiene una extensa trayectoria y renombre ganado a lo largo de los años; exhibirse con esta designación o calificativo de peso implica que los colaboradores que desarrollan su labor en estas instituciones tienen una ardua labor
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que cumplir día a día para poder mantener el prestigio de su institución educativa, por ende implica mayor carga emocional y psicológica a enfrentar de estos conscientes docentes. En el capítulo I se desarrolla el marco teórico en el cual se respalda la investigación, así como, las hipótesis planteadas; en el capítulo II se explica todo cuanto concierne al diseño metodológico que se ha usado para desarrollar el trabajo; en el capítulo III de lleva a cabo el análisis y discusión de resultados; y, finalmente se arriban a las conclusiones y sugerencias.
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CAPÍTULO I
FUNDAMENTOS TEÓRICOS
1.1. Antecedentes del problema
Actualmente, la Inteligencia Emocional está tomando un lugar protagónico, ya que se le está otorgando la jerarquía que merece, puesto que, mediante innumerables trabajos de investigación, se ha hecho notoria la necesidad de habilidades emocionales en las distintas esferas de nuestra vida. Varios trabajos de investigación en Huancayo, Perú y en el extranjero han relacionado esta inteligencia con variables como el rendimiento laboral, deporte, etc. En el proceso de investigación de este trabajo se ha tenido acceso a las siguientes:
Contreras y Barraza (2016) realizaron una investigación cuyo objetivo fue determinar el tipo de estrategias de afrontamiento al estrés que utilizan con mayor y menor frecuencia los docentes de nivel básico. La muestra estuvo conformada por 95 profesores de educación básica; recopiló datos a través del test psicométrico Inventario de Estrategias de Afrontamiento del Estrés, cuyo resultado fue los docentes usan con mayor frecuencia las estrategias de “Busco alternativas para solucionar las situaciones que me estresan” y “Pienso de manera positiva”.
Cayllahua y Tunco (2016) desarrollaron un trabajo de investigación cuyo objetivo fue establecer la relación entre la inteligencia emocional y las estrategias de afrontamiento ante el estrés, este estudio fue realizado en una muestra de 90 estudiantes de quinto grado de secundaria de un colegio parroquial de Juliaca, en
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esta muestra se recogieron datos haciendo uso de la Escala de Estrategias de Afrontamiento del Estrés (ACS) y el Inventario de Inteligencia Emocional de Ice Baron adaptado y estandarizado por Ugarriza y Pajares. Los resultados que esta investigación arrojó muestran que existe una correlación significativa positiva entre Inteligencia Emocional y Resolución de Problemas y una relación negativa entre Inteligencia Emocional y Afrontamiento No Productivo.
Ayuso (2015) en su investigación Profesión docente y estrés laboral: una aproximación a los conceptos de Estrés Laboral y Burnout, realizado en la Universidad de Cádiz, España, concluyó que el estrés es una correlación exclusiva entre el sujeto y el contexto que es estimado por el individuo como amenazador o fuera de sus recursos y que arriesga su estabilidad o bienestar. Otros estados de estrés que guardan relación con estados de ánimo desagradables como la ansiedad o ira es la frustración. Cuando el hombre enfrenta esas circunstancias, reacciona de forma que pueda evitar, escapar, reducir su angustia y/o manejar ese problema determinado. En definitiva, nos encontramos con trabajadores con estrés laboral en la institución, docentes que se enfrentan a una carga afectiva transcendental y acaban perdiendo el interés por sus labores. Brindan un trato deshumanizado a sus estudiantes, a quienes terminan viendo como enemigos pues están desmotivados y emocionalmente exhaustos por su trabajo.
Fernández (2014), en su investigación descriptiva con un diseño transversal, titulada Evaluación de la salud laboral docente: estudio psicométrico del cuestionario de salud docente, en la Universidad Ramón Llull de Barcelona, cuyo objetivo fue analizar la situación actual de salud de los docentes de las escuelas concertadas de Cataluña mediante la aplicación del Cuestionario de Salud Docente.
Aplicó el Cuestionario de Salud Docente a 1402 docentes de Educación Primaria y 2113 docentes en Educación Secundaria; llegó a la conclusión de que existen manifestaciones de descuido, deterioro, déficit de salud en los docentes, sobre todo en los del nivel secundaria, como las afectaciones musculo-esqueléticas y las afectaciones cognitivas, que tiene un nivel de riesgo alto para un 35% y 30% de los docentes respectivamente. Tanto las afectaciones musculares como las cognitivas
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están muy asociadas a vivencias de estrés crónico, y también son síntomas de SQT.
existe un incremento de afectaciones con los años de labor.
Muñoz y Correa (2012) realizaron un estudio de investigación que tuvo como objetivo identificar la prevalencia del Síndrome de Burnout y su posible relación con las llamadas estrategias de afrontamiento. Se recopilaron datos a una muestra de 120 docentes de primaria y secundaria, tanto pública como privada, a través de los instrumentos Inventario de Burnout de Maslash y la Escala de Estrategias de Afrontamiento de Estrés modificada. El resultado que arrojó este estudio fue que la búsqueda de apoyo social y búsqueda de apoyo profesional tienen una relación positiva con el síndrome; y, búsqueda de alternativa, evitación comportamental, conformismo y expresión emocional abierta tienen una relación negativa con el Síndrome de Burnout.
Coronel y Ñaupari (2011) realizaron un trabajo de investigación, en el que el objetivo general fue establecer la relación que existe entre la inteligencia emocional y el desempeño de docentes en el aula de la Universidad Continental de Huancayo;
esta se realizó en una muestra de estudio conformado por 70 docentes de las 14 escuelas académicas profesionales, los datos se recogieron a través del Inventario de Inteligencia Emocional de Bar-On (adaptado por Ugariza y Pajares); y una Ficha de Observación de Desempeño Docente en el aula, teniendo en cuenta constructos como la capacidad profesional. Los resultados obtenidos, en esta investigación descriptiva correlacional, fueron que el 92.8% de catedráticos han desarrollado en un nivel alto en inteligencia emocional, de este grupo en mención el 94. 3% se desempeña en aula de manera excelente (muy alto). Llegando a la conclusión de que hay una correlación alta directa significativa entre los constructos Inteligencia emocional y desempeño docente en el aula.
Carrasco (2013), abordó la investigación descriptiva correlacional, cuyo objetivo general fue comprobar el nivel de correspondencia entre las variables inteligencia emocional y rendimiento académico de los alumnos de la carrera profesional de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Peruana Los Andes. 150 estudiantes universitarios conformaron la muestra, estos eran del 1° al 9° ciclo, a quienes se les aplicó el Inventario Emocional de BarOn, Inventario de Coeficiente
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Emocional (I-CE) para recoger datos sobre su inteligencia emocional, por otro lado, se compilaron los promedios ponderados al final del semestre 2012-II para calcular el rendimiento académico. Los resultados mostraron que existe una correlación significativa entre la inteligencia emocional y el rendimiento académico, es decir que, a mayor inteligencia emocional, mayor será el nivel de rendimiento académico.
Piña (2010), desarrolló una investigación cuyo objetivo fue determinar la relación que existe entre el desempeño docente; y, las habilidades del estudiante y el rendimiento académico en la Universidad Particular de Iquitos. Su muestra fue un total de 281 estudiantes de dicha casa de estudios superiores; para ello se aplicó una encuesta sobre las habilidades de los estudiantes al docente; y, al estudiante, una encuesta sobre el desempeño docente, y el registro de notas de este. Los resultados de esta investigación fue que existe una relación muy significativa entre ambas variables de estudio, pues se observa una correspondencia directa entre el desempeño docente, las habilidades del estudiante y el rendimiento académico en la Universidad Particular de Iquitos.
Teresa y Castejón (2007), realizaron una investigación cuyo objetivo fue establecer la implicancia que tiene la personalidad del maestro en su desempeño docente. Su población estaba formada por 55 docentes de secundaria y bachillerato de distintos centros de Alicante, a quienes se aplicó el test Teacher Efficacy Scale (Short form) con el cual se evaluó eficacia en la enseñanza y eficacia personal; el Inventario Neo Reducido de Cinco Factores (NEO- FFI) para evaluar Personalidad;
el BarOn Emotional Quotient Inventory: Short (EQ-i: S) para medir el cociente emocional; finalmente, el test Trait Meta- Mood Scale, para medir la inteligencia emocional. El resultado de este estudio fue que existe relaciones significativas entre factores de personalidad, inteligencia emocional y autoeficacia docente.
Palomer, Fernández y Brackett (2008), desarrollaron un trabajo de investigación cuyo objetivo general fue establecer la inserción de las competencias emocionales en las competencias básicas de la escolaridad obligatoria y en los objetivos de la formación de docentes del nivel inicial, que está diseñado hoy por hoy dentro del currículo europeo de educación superior. Para cumplir el objetivo se realizó una revisión de las investigaciones más actuales en torno a la tarea
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fundamental que tiene la inteligencia emocional sobre el funcionamiento personal, social y académico de los estudiantes, así como la efectividad y el bienestar del docente. Los resultados de esta permiten afirmar que la inteligencia emocional es una necesidad básica que facilita un óptimo ajuste personal, social y laboral en el docente.
Bisquerra (2005), desarrollaron una investigación que tenía como objetivo implantar programas de educación emocional en la formación del profesorado; esta se llevó a cabo a través de la práctica continua de diversas dinámicas de grupo e individuales, lectura de bibliografía sobre el tema. Esta investigación experimental tuvo como resultado la comprensión de la relevancia de las emociones en la educación y en la vida diaria de los docentes, pues se observó que el 75% tuvo un cambio significativo con respecto a la gestión de sus emociones.
1.2. Bases teóricas
Por muchos años se ha sobreestimado a la inteligencia racional, dejando de lado todo el bagaje emocional que el ser humano tiene consigo desde su nacimiento, emociones que han jugado un papel demasiado importante en momentos cruciales de nuestra vida. Goleman (1995) sostiene que “nuestras decisiones y nuestras acciones dependen tanto- y a veces más- de nuestros sentimientos como de nuestros pensamientos”. Por ello, el presente trabajo de investigación se sostiene en la Teoría de la Inteligencia Emocional propuesta por Daniel Goleman en su libro llamado de la misma manera, psicólogo norteamericano quien en su publicación, nos recuerda que el ser humano tiene una mente racional y una emocional, la primera se encargará de los pensamientos lógicos y analíticos, mientras que la segunda se hará cargo de nuestras emociones y sentimientos, cuando estas dos mentes trabajan coordinadamente se puede tomar decisiones óptimas y emitir conductas asertivas, no obstante esto no suele suceder siempre, ya que en ocasiones es la mente emocional, cuyo motor es el sistema límbico, es quien toma el control de nuestro comportamiento, esto en ciertas oportunidades ha terminado siendo un éxito, pues hay momentos decisivos en los que la razón no es de mucha ayuda, como el caso que presenta Goleman, la de los padres por salvar a su hija quien se está ahogando después de que el tren se descarrilara, en esta ocasión
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solo el amor podía empujar a sus padres a emitir conductas que, frente a cualquier ojo racional, no son adecuadas; por otro ángulo tenemos a las emociones decidiendo conductas catastróficas, caso en el que un padre termina matando a su propia hija porque producto de su miedo al creer que alguien atentaba contra la seguridad de su familia, durante la noche, disparó a un “sospechoso” sin percatarse de quién se trataba, dos horas después tenía a su hija Matilda muerta. Es en este último caso en el que, lamentablemente, el ser humano se ve con estrategias emocionales educados de forma paupérrima. Goleman (1995) afirma “Con demasiada frecuencia, en suma, nos vemos obligados a afrontar los retos que nos presenta el mundo postmoderno con recursos emocionales adaptados a las necesidades del pleistoceno.”, es decir este hombre que no gestionó su emoción del miedo, que le permitía cuidar, proteger a su familia del peligro, pudo haber tenido una mente racional desarrollada adecuadamente, por ello tenía planificado cómo actuar frente al asecho de algún delincuente en su hogar, compró su arma por si lo llegaba a necesitar en algún momento, aparentemente el momento había llegado, sintió miedo pero no logró gestionar ese miedo para poder actuar de forma asertiva con lo que ya antes había planificado para proteger a los suyos, esto le llevó a obrar por impulso y matar a su hija. Lo mismo sucede con nosotros cundo en momentos en los que nuestras emociones nos dominan, llegamos a gritar, golpear, insultar a alguien en un momento de ira o de miedo, es decir emitimos comportamientos irracionales, no tenemos la capacidad de reconocer lo que estamos sintiendo y gestionarlos para actuar de forma asertiva, a esto se le denomina secuestro emocional. Es por ello que este famoso psicólogo sostiene de forma rotunda que una persona no alcanza el éxito gracias a su coeficiente intelectual solamente (estudios dentro o fuera del país, grados académicos obtenidos), sino que el desarrollo competente de una persona está determinado por el nivel de inteligencia emocional que este haya logrado desarrollar. Poseer inteligencia emocional o decir que una persona es inteligente emocionalmente y alcanzará éxito en el futuro implica cinco factores esenciales, estos son: Reconocer nuestras emociones y sentimientos; después de reconocerlos tenemos que estar capacitados para poder gestionarlos de manera óptima, es decir, emitir conductas asertivas para manifestar
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estas emociones; el tercer factor es la motivación o automotivación (ánimo general) que consiste en la habilidad de ser persistentes en algo a pesar de no obtener de forma inmediata aquello por lo cual se está trabajando; en cuarto lugar está la empatía, la capacidad de identificar las emociones y sentimientos en los demás y actuar de forma coherente a estas con la otra persona; como última dimensión de la inteligencia emocional es la destreza de relacionarnos interpersonalmente.
Ugarriza (2001), refiere que
El término “inteligencia emocional” fue acuñado por Salovey y Mayer en 1990, y definido por estos autores como un tipo de inteligencia social que engloba la habilidad para dirigir y controlar nuestras propias emociones y las de los demás, así como para discriminar entre ellas y utilizar la información que nos proporciona para guiar nuestro pensamiento y acciones, de tal forma que resulten beneficiosas para nosotros mismos y para la cultura a la que pertenecemos.
Debido a todos los estudios psicológicos que se han hecho, hoy en día, la inteligencia emocional está cobrando el valor que se merece; hay que reconocer que es el más complicado de desarrollar y potenciar, debido a que en muchas ocasiones de nuestra vida, nos dejamos envolver por nuestras emociones y actuamos sin medir las consecuencias; es decir, no identificamos qué emoción estamos experimentando; y si lo logramos hacer, nos es complicado comunicar a nuestro interlocutor, de manera asertiva, nuestras emociones; en la mayoría de situaciones nos es mucho más relevante y necesario que el otro nos entienda y no buscamos comprender al otro, ponernos en su lugar. Daniel Goleman, psicólogo, periodista y profesor norteamericano defiende rotundamente el gran poder que poseen nuestras emociones sobre lo que somos, lo que realizamos y la manera en la que establecemos relaciones sociales; entiende la inteligencia mucho más allá de los procesos cognitivos; sino como la competencia de relacionarnos asertiva y efectivamente con uno mismo y con los demás, de llegar a conectar nuestras emociones, de dirigir y gestionarlas; de motivarnos intrínsecamente; de aplacar impulsos; de subyugar a las frustraciones. Goleman nos explica que esta
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inteligencia se encuentra en nuestro componente genético, esto implica que se puede activar o desactivar, esto va a depender del ambiente emocional y social en el que nos desarrollemos, en el que nos eduquen.
Así también, Baron sostiene que inteligencia emocional es el área humana que agrupa los componentes siguientes: Comprensión de sí mismo, asertividad, auto concepto, autorrealización e independencia; lo cual no dista de lo que sostiene Daniel Goleman.
• Comprensión emocional de sí mismo (CM): Es la capacidad que tiene el ser humano para percibir y comprender sus sentimientos y emociones, de la misma manera es capaz de concebir la causa y consecuencia de estos.
• Asertividad (AS): Es la pericia de poder expresar los sentimientos, emociones e ideas en el momento óptimo, a la persona adecuada y con la manera más óptima posible, sin causar estragos negativos en el receptor.
• Autoconcepto (AC): Capacidad que tiene el ser humano de conocerse objetivamente, y entender, aceptar y respetarse a sí mismo; sabiendo que cuenta con fortalezas y debilidades.
• Autorrealización (AR): Es el resultado del esfuerzo para llegar a desarrollar lo que uno realmente desea, puede y disfruta hacer.
• Independencia (IN): Es la capacidad del ser humano para poder tomar sus decisiones por sí mismo, con firmeza de carácter teniendo en cuenta las consecuencias de esta.
Con respecto a las Estrategias de afrontamiento de estrés, la presente investigación se sustenta bajo la perspectiva de la psicología cognitiva conductual de Lazarus y Folkman (1986) quienes definen el afrontamiento como “aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específics externas e internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos de los individuos”. Los autores agruparon las estretegias afrontamiento de estrés en dos conjuntos: una es la que está orientada al problema, direccionada a su modificación y al cambio de la
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situación hacia otra que no implique amenazar al individuo, y la segunda es enfocada en la emoción y esto incluye reducir la respuesta emocional negativa a una situación estresante, que llega a ser interpretada como amenaza o estancamiento, o de otra manera, como una oprotunidad para aprender y seguir hacia adelante. De acuerdo a esta clasificación, los autores sotienen que el individuo afronta la situación estresante dependiendo de los recursos que este disponga y haya desarrollado para hacer frente a las diferentes situaciones de la vida. Lazarus y Folkman (1986) afirman que las estartegias de afrontamiento de estrés pueden ser herramientas positivas, se le clasifica como tales porque le permite al individuo afrontar las demandas de forma adecuada, o también ser negativos , este tipo de afrontamiento perjudica el bienestar biopsicosocial del individuo que las practica. La presente investigación sostiene que en medio de una etapa tan enmarañada y exigente con el ser humano en todo ámbito, este ha empezado, de acuerdo a los estudios previos, a desarrollar cuadros de estrés, frente a esto es necesaria la pregunta de si el inviduo de hoy está preparado cognitiva y psicológicamente o emocionalmente para enfrentar estos retos tan arduos de sus días; se permite este individuo tener un bagaje de recursos que le permitan asumir estos retos sin causarse ni causar daño al resto, ¿cómo hace?, ¿De qué manera enfrenta estas situaciones que le causan desgaste físico y emocional? . Fueron Lazarus y Folkman, quienes en 1980 plantearon un cuestionario que buscaba información sobre las estrategias que usaba el individuo cuando tenía que enfrentarse con el estrés. A partir de ese momento, los cuestionarios que se han hecho o formulado para poder recoger datos sobre esta variable, han derivado de Lazarus y Folkman.
Dependiendo de la formación que ha tenido el individuo ha podido desarrollar una serie de recursos o formas para poder lidiar o enfrentar el estrés. Cada uno de nosotros tiene un esquema mental, el cual le llevará a tomar una medida o emitir ciertas accione so conductas que le permitirán enfrentar el estrés; algunos debido a que no han desarrollado estrategias desde pequeños, ya sea por factores genéticos, familiares o sociales no responden de forma positiva o saludable en estos momentos; no obstante, por otro lado tenemos a otro grupo de gente que debido a los factores ya meniconados pueden enfrentar con recursos adecuados y asertivos
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estos momentos de estrés. Conforme al estudio desarrollado por Sandín y Chorot, para poder elaborar el Cuestionario de Afrontamiento del Estrés (2002) en base a Lazarus y Folkman, conluyeron que siete de las estrategias que el individuo puede usar para afrontar el estrés son de dos formas: positivas o negativas, como búqueda de apoyo social, expresión emocional abierta, refugiarse en la religión, focalizarse en la solcuión del problema, la evitación, la autofocalización negativa y la reevaluación positiva.
1.3. Definición de términos básicos 1.3.1. Inteligencia emocional
Inteligencia emocional es la habilidad de ser hondamente sensible, reconocer y otorgarle un nombre a las diversas y variadas sensaciones o emociones que experimenta el sujeto, dirigiendo con asertividad el conjunto de conductas en el que desencadenan las emociones, ya sean propias o ajenas; es decir, esta inteligencia no solo se refiere a ser conscientes de nuestros propios sentimientos o emociones, sino además de ser capaces de identificar y tratar de forma adecuada o asertiva con los sentimientos y las emociones de las personas que, día a día, nos rodean y se interrelacionan con nosotros; dicho de otra manera, consiste en el adecuado manejo o gestión de nuestras emociones para sostener asertivas relaciones intra e interpersonales. Frente a esto Goleman (1995) afirma:
Ser hábiles emocionales es una manera de relacionarse con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y comprende prácticas tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social.
Asumir que una persona posee inteligencia emocional significa que esta tiene la habilidad, destreza de equilibrar, armonizar favorablemente sus emociones y sus razones, es decir, tiene la aptitud de emocionarse, sentir y vivir experiencias a través de los sentimientos y de la sensibilidad, pudiendo
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entenderlos e interpretarlos. La inteligencia emocional consta de poder madurar, analizar y canalizar las sensaciones, gestionarlas del mejor modo posible y así contar con resultados exitosos en diversas situaciones.
Poseer esta inteligencia involucra ser diestros en equilibrar asertiva y favorablemente las emociones vividas, de contar con la libertad de vivir las emociones sin la necesidad de reprimirlas en las diversas situaciones de vida a través de los años. De igual manera, también se puede precisar que la inteligencia emocional consiste en la identificación y el contacto íntimo y hondo con las diversas emociones, ya sean de uno mismo o de la otra persona, esto estaría llevando al sujeto a ser un individuo emocional y sensible (empático).
El equilibrio o moderación entre lo biológico y lo psíquico es llamado inteligencia emocional, pues, es muy cierto que una sensación o impresión tiene lugar en el nivel físico, pues su raíz no solo está relacionada con lo somático, sino que excede a este. En relación con esto, Daniel Goleman afirma que la memoria juega un rol muy importante y decisivo pues es el lugar en el que quedan plasmados o grabados los recuerdos de situaciones experimentadas que causan emociones como el enojo, alegría, asco, pena, tristeza, éxtasis, etc. Goleman, en su libro Inteligencia emocional (1995) sostiene que existe una impresión emocional en el ser humano, esta marca un punto importantísimo en nuestras manifestaciones a lo largo de nuestra vida adulta; ya que los recuerdos que guardamos de la infancia son los más intensos, emocionalmente hablando, no solo de las experiencias vividas sino de las relaciones que sostuvimos con las personas encargadas de nuestra crianza, es decir, si hubo maltrato, abandono, etc. Durante la niñez, el neocórtex aún no ha alcanzado su madurez, es por ello que el pensamiento racional no actúa dentro de estos recuerdos; es el hipocampo, que a pesar de no haber madurado tampoco, logra trabajar con la amígdala, quien sí madura antes que el neocórtex y el hipocampo, este segundo recuerda información pura, mientras que la amígdala es la encargada de establecer si esos datos contienen una carga emocional. Es por ello que se afirma que los
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primeros años de vida del ser humano son esenciales para el desarrollo de las competencias emocionales.
La inteligencia emocional llega a ser tan importante porque permite a las personas, estar en contacto con sus emociones y con las del resto, entonces se afirma que son personas sensibles y empáticos en relación a situaciones o fenómenos externos. Las personas que han aprendido a practicar habitualmente actividades solidarias y sociales son consideradas como competentes emocionalmente, es decir, poseen un nivel alto de inteligencia emocional.
Mayer y Salovey (1997), aludidos por Bisquera (2017) afirman que la inteligencia emocional es la destreza de identificar o reconocer con exactitud, además de evaluar y expresar las emociones; gestionar los sentimientos y emociones, diferenciarlos y utilizar estos conocimientos para manifestar conductas adecuadas o asertivas, esto quiere decir, que es la regulación de nuestras emociones para propiciar y realizar un crecimiento intelectual y emocional. La inteligencia emocional hace referencia a un
“pensador con un corazón” (“a thinker with a heart”) que distingue, comprende y sostiene adecuadamente relaciones sociales. Por su lado, con respecto al término “pensador con un corazón”, Goleman (1995) enfatiza que su intención al plantear este paradigma es proponer una armonía entre la cabeza y el corazón.
Goleman (1995) refiere a Mayer y Salovey (1997) para señalarlos como los que sintetizaron lo planteado por Gardner con respecto a las inteligencias personales, ellos organizan estas inteligencias hasta distinguirlos en cinco principales competencias o dimensiones de la inteligencia emocional, la cual también las distingue Goleman.
A. El conocimiento de las propias emociones. "Conócete a ti mismo" es una frase y convicción defendida por Sócrates que podría explicar claramente este primer factor de la inteligencia emocional. Goleman (1995) asevera que “la capacidad de seguir momento a momento nuestros sentimientos resulta crucial para la introvisión psicológica y la comprensión de uno
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mismo. Por otro lado, la incapacidad de percibir nuestros verdaderos sentimientos nos deja a su merced”. La capacidad de poder reconocer la emoción o sentimiento que se está experimentando es la base para poder ser personas inteligentes emocionalmente, puesto que si uno es capaz de identificar o ser consciente de lo que está sintiendo o de la emoción que se encuentra percibiendo, podrá llegar a saber qué hacer frente a esta emoción; sin embargo, si la persona no es capaz de poder darle un nombre, de identificar la emoción del momento, entonces se está poniendo en bandeja de plata para que sea el sistema límbico el que determine su comportamiento en la situación que se encuentre, convirtiéndose en víctima de sus impulsos incontrolados que traerán consecuencias lamentables o arrepentimientos.
B. La capacidad de controlar o gestionar las emociones. Reconocer, darle un nombre a la emoción que se encuentra una experimentando es el primer paso para luego actuar asertivamente frente a esta, es decir, expresarlas oportunamente, de tal manera que no resulten trágicas para uno o para el otro; Goleman (1995) sostiene que uno de las dimensiones que debe desarrollar el ser humano para calificarle como inteliegente emociona es la que se encuentra en mención, el cual consiste en “la capacidad de tranquilizarse a sí mismo, de desembarazarse de la ansiedad, de la tristeza, de la irritabilidad exageradas (…) quienes destacan en el ejercicio de esta capacidad se recuperan mucho más rápidamente de los reveses y contratiempos de la vida”; hacer que estas emociones o sentimientos puedan ser expresados en el momento, forma y medios apropiados u óptimos. Al desarrollar esta dimensión de la inteligencia emocional, la persona es capaz de controlar sus impulsos de agresividad para evitar consecuencias trágicas, puede ser asertivo con sus manifestaciones físicas de enojo, rabia o irritabilidad para poder tener vínculos intra e interpersonales saludables y perdurables en el trabajo, la familia, la sociedad, etc. de la misma manera poder gestionar su sentimiento de tristeza, manifestarlos de tal manera que no llegue a caer en depresión.
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Es de vital importancia para el ser humano no dejarse llevar por las emociones, no permitir que ocurra un secuestro emocional, o sea, no dejar que sean las emociones las que tomen el control de la situación, sino que uno mismo siendo consciente de lo que está experimentando pueda manifestarlas de tal manera que resulte sano para uno mismo y para el resto. No es malo ni negativo experimentar tristeza, enojo, euforia, etc. ya que son propias de todo ser humano que viene como bagaje de su temperamento, pero si uno se deja llevar por estas, entonces se puede afirmar que necesita con urgencia una educación emocional para que pueda desenvolverse de forma saludable y competente en la sociedad.
Autogestionarse, tranquilizarse sin la necesidad de un ente externo, esto evita que el ser humano caiga en problemas de conducta de riesgo como el alcoholismo, embarazo precoz, pandillaje, drogadicción, problemas de autolesión, bullying, trastornos alimenticios, depresión, asesinatos, suicidios, …
C. La capacidad de automotivarse. Goleman (1995) “el control de la vida emocional y su subordinación a un objetivo resulta esencial para espolear y mantener la atención, la motivación y la creatividad”. El ser humano necesita de estímulos, apremios para poder emprender y llevar a cabo una serie de actividades hasta llegar a la meta trazada, para esto es necesario un control emocional para demorar la gratificación y contener la impulsividad; una emoción nos empuja hacia una acción. Por eso, se afirma que emoción y motivación están estrechamente relacionados.
Canalizar las emociones y la motivación consecuente hacia el logro de metas es elemental para atender actividades creativas, para automativarse. Los sujetos que poseen estas habilidades son propensos a ser más productivos, efectivos y eficientes en las tareas que emprenden.
“Lo que diferencia a quienes se encuentran en la cúspide de su carrera de aquellos otros que, teniendo una capacidad similar, no alcanzan esa cota, radica en la práctica ardua y rutinaria seguida a lo largo de años y años. Y esta perseverancia depende fundamentalmente de
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factores emocionales, como el entusiasmo y la tenacidad frente a todo tipo de contratiempos”. Goleman (1995)
La capacidad que tiene el ser humano para ver las cosas de manera positiva y seguir adelante con sus actividades hasta llegar a la meta trazada acrecienta su capacidad de pensar flexiblemente y con complejidad, haciendo más sencillo y fácil encontrar soluciones a las dificultades, sean estas intelectuales o interpersonales.
D. El reconocimiento de las emociones ajenas. Según Goleman (1995) “la conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía, puesto que, cuanto más abiertos nos hallemos a nuestras propias emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás”. Claro que es loable que una persona identifique claramente sus emociones y las controle o gestione de tal modo que emita un comportamiento asertivo; sin embargo, no es suficiente para asumir que somos personas inteligentes emocionales, existe una cuarta dimensión muy importante que está relacionada con la gente de nuestro entorno, esta es la empatía, un don que tienen las personas de poder reconocer claramente lo que el otro está sintiendo y actuar con esta persona de forma coherente y asertiva a las emociones que logró identificar en el otro. El altruismo tiene su base cimentada firmemente en la empatía. Una persona empática tiene la agudeza para captar y entender las tenues y casi imperceptibles signos que manifiestan lo que el otro siente, desea o necesita. La empatía existe de forma independiente con respecto a la inteligencia académica. Las personas con esta capacidad tiene vocación para desarrollar o desempeñar profesiones que prestan ayuda y servicios, en sentido amplio, a los demás, estos llegan a ser abogados, psicólogos, enfermeros, médicos, trabajadores sociales, profesores, agentes expertos en ventas, etc. según los estudios, esta capacidad, tiene sus raíces, prácticamente, desde el momento del nacimiento, pues podemos observar cómo los recién nacidos son afectados con el llanto de otro niño; el nivel o grado de empatía es
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congruente con la formación que dan a sus hijos, los encargados de la crianza y educación, como por ejemplo enseñarles a ser conscientes de las consecuencias positivas o negativas que su conducta puede causar en otros; de igual manera, cuando ve que cómo reaccionan los de sus entorno al dolor ajeno. La falta de empatía en el ser humano llega a desembocar en personas delincuentes, maltratadoras, abusadoras, etc.
E. Las habilidades sociales o el control de las relaciones interpersonales. La habilidad de sostener vínculos interpersonales productivos y sanos es un arte; Goleman (1995) sostiene que “las habilidades interpersonales se desarrollan sobre la base del autocontrol y de la empatía, estas son las dos aptitudes sociales que garantizan la eficacia en el trato con los demás y cuya falta conduce a la ineptitud social o al fracaso interpersonal reiterado”; entonces se concluye que para establecer relaciones sociales óptimas depende del arte de entender al resto, advertir sus emociones y al mismo tiempo que la otra parte sienta el respeto que se le da, se sepa considerada y valorada. La competitividad social y las habilidades que forman parte de estas, son el cimiento de popularidad, eficiencia y un liderazgo. Todos aquellos que han desarrollado ampliamente las competencias o destrezas sociales interactúan saludable y asertivamente con el resto.
1.3.2. Estrés
Lazarus y Folkman (1986), puntualizan que el estrés se produce gracias a las interrelaciones que establecen el individuo y su contexto. El estrés se genera cuando el sujeto valora un acontecimiento como una amenaza al cual no puede hacer frente pues sobrepasa los recursos que posee y sitúa a su bienestar emocional, biológico y psicológico en peligro. Frente a esta situación se encuentra de por medio la evaluación cognitiva que desarrolla el individuo y la carga emocional que genera en él o ella.
Este término hace referencia a la tensión nerviosa, emocional; es decir, es la respuesta fisiológica y psicológica que da el cuerpo frente a una determinada situación que el individuo procesa como un acontecimiento que
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está fuera de su control. El cuerpo reacciona frente a este acontecimiento dando síntomas que determinan el mal estado físico y psicológico de la persona.
Diversas definiciones del estrés
Definir el estrés nos lleva a revisar los diversos puntos de vista de varias investigaciones que se han desarrollado durante el transcurso de la historia.
Lazarus y Folkman (1986) definen el estrés como un grupo de relaciones entre la persona y el estímulo, es decir, las circunstancias, estas son vistas como una situación que escapa de las herramientas que tiene el sujeto para enfrentarlas y pone en riesgo el bienestar de este. Esta concepción pone énfasis en los factores psicológicos, cognitivos y el proceso de evaluación.
Desde el punto de vista de Peiró y Rodríguez (2008) el estrés tiene su origen en los estímulos físicos y sociales a los que se enfrenta la persona, demandas que no podrá satisfacer adecuadamente y en el tiempo necesario.
Entendiendo esta perspectiva se concluye que frente a las demandas que exige el ambiente y los recursos que tiene el sujeto se observa un desajuste.
Bajo los estudios de Chrousos y Gold (1992) se define al estrés como una situación de amenaza a la homeostasis. La respuesta de adaptación frente a la mencionada amenaza puede ser específica o generalizada y no especificada. Es así que, una molestia o incomodidad a la homeostasis provoca una pluralidad de respuestas fisiológicas y conductuales con el propósito de recobrarla.
Por otro lado, Sandín (2002) refiere que el estrés es una manifestación compleja que involucra estímulos, reacciones y procesos psicológicos que participan entre uno y otro. De igual manera, sostiene que este es un estado del organismo que tiene como característica principal el sobreesfuerzo.
McEwen (2000), quien trabajó y estableció la definción más reciente, expone que el estrés es una amenaza real o sospechada a la integridad fisiológica o psicológica de la persona que provoca una respuesta comportamental y biológica, es decir, el sujeto no tiene las armas suficientes
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para enfrentar esta situación. Al mismo tiempo, añade que, desde la propuesta médica, citada por Duval, Gonzales y Rabia (2010) “el estrés es referido como una situación en la cual los niveles de glucocorticoides y catecolaminas en circulación se elevan”.
Siguiendo en la línea del punto de vista médico, Sapolky (2004) indica que un estresor es todo aquello del mundo externo que nos aparta del equilibrio homeostático; y, que la reacción al estrés es el proceso que el cuerpo desarrolla para volver a su homeostasis.
Factores causales del estrés
Desde el punto de vista biopsicosocial se diferencian diversas fuentes de estrés:
a. Sucesos vitales intensos y extraordinarios. Estos acontecimientos transcendentales se delimitan como las vivencias objetivas que turban o amenazan con incitar renovaciones en las tareas diarias o habituales del individuo provocando que este lleve a cabo un reajuste fundamental en su comportamiento. Dichos cambios tienen como resultado el estrés, lo cual conlleva que el sujeto se esfuerce en un proceso de adaptación intensa.
b. Sucesos menores. Estos se refieren a acontecimientos estresantes del día a día, es decir, son frecuentes; podemos distinguir acá al tráfico en la hora punta, problemas económicos, conflictos familiares, etc. Estos son hechos que se encuentran más próximos y comunes al individuo.
Según Lazarus (1984) estos hechos ocasionan mayor estrés y son mucho más significativos para la salud.
c. Situaciones de tensión crónica mantenida. En este grupo están aquellos acontecimientos que tienen la capacidad de producir estrés por fases prolongadas, como una molestia o enfermedad crónica, millonarias deudas a personas o bancos, etc.
d. Estilos de vida. Esta categoría se relaciona con las peculiaridades del ser humano, dicho en otras palabras, se refiere a todo lo que el sujeto es y hace, para ser más claros, al oficio o carrera profesional que desarrolla, los pasatiempos que practica, su círculo social y desenvolvimiento en este,
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etc. Todo lo mencionado anteriormente establece, en gran medida, las exigencias a las que el ser humano se encuentra sometido y que le conllevan a las situaciones de estrés, en mayor o menor grado.
Si tenemos en cuenta solo el campo magisterial y analizamos los cambios o reformas que viene haciendo el Ministerio de Educación, bajo el aceptable argumento de una mejor calidad educativa, y a procesos nuevos y rigurosos a los cuales no se había sometido antes, el docente; están desarrollando en este, cuadros de estrés, tal como pudimos probar al analizar algunos antecedentes de investigación. El Ministerio de Educación del Perú viene evaluando a los docentes bajo un conjunto de prácticas que se establecen en un Marco de Buen Desempeño Docente.
- Marco de desempeño docente Según MINEDU (2012)
“El Marco de Buen Desempeño Docente, de ahora en adelante el Marco, define los dominios, las competencias y los desempeños que caracterizan una buena docencia y que son exigibles a todo docente de educación básica del país. Constituye un acuerdo técnico y social entre el Estado, los docentes y la sociedad en torno a las competencias que se espera que dominen las profesoras y los profesores del país, en sucesivas etapas de su carrera profesional, con el propósito de lograr el aprendizaje de todos los estudiantes. Se trata de una herramienta estratégica en una política integral de desarrollo docente”.
Es decir que se calificará el desenvolvimiento académico del docente bajo las competencias que ha establecido este marco, para considerar si el docente está, o no, realizando un trabajo eficiente desde el punto de vista del máximo ente del sector educación de la nación peruana, esta evaluación se efectúa a través del uso de un instrumento elaborado por un equipo del ya mencionado ministerio, en el que el(la) docente puede ser categorizado(a) desde el nivel I hasta el nivel IV, de la siguiente manera: Nivel I (muy deficiente) , Nivel II (en proceso), Nivel III (suficiente), Nivel IV (destacado).
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Esta evaluación la efectúa un observador capacitado y certificado por el MINEDU (2012), la observación pasiva se lleva a cabo durante cuarenta y cinco o noventa minutos ininterrumpidos. Las competencias evaluadas en este tiempo son cinco: Incluye de manera activa al estudiante en el proceso de aprendizaje; suscita el raciocinio, la creatividad y/o el pensamiento crítico;
evalúa formativamente el avance de los aprendizajes con la finalidad de retroalimentar a los estudiantes y orientar sus estrategias en el proceso de su enseñanza; propicia un ambiente de respeto y proximidad; y, por último, regula asertivamente el comportamiento de los estudiantes.
Las finalidades específicas del marco de buen desempeño docente, son las siguientes:
a. Instaurar un vocabulario general y comprensible entre los que desarrollan la práctica docente y los ciudadanos para señalar los diferentes procesos de la enseñanza.
b. Impulsar que los profesionales en la docencia analicen y evalúen su labor, se hagan partícipes completos y activos de los desempeños que conlleva la carrera profesional y desarrollen, en grupos prácticos, un fin de enseñanza o visión compartida.
c. Incentivar la estima y valor social y profesional de los docentes para fortificar su imagen y posición como competentes profesionales que aprenden, se desarrollan y se perfeccionan en la práctica de la enseñanza.
d. Dirigir y proporcionar coherencia al modelo y ejecución de políticas de formación, evaluación, reconocimiento profesional y progreso de las condiciones de trabajo del profesional en la docencia. MINEDU (2012) En necesaria, la aclaración que esta evaluación ha empezado por el ciclo I, y en los demás ciclos lo están desarrollando los subdirectores o coordinadores de área, de cada institución.
Evaluación
Es el térmico que se usa para nombrar al proceso de valoración que se hace a una determinada tarea; la RAE (2014) define a la evaluación como
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el acto de estimar los conocimientos, aptitudes y rendimiento de algo o alguien. Existen tres tipos de evaluación: la diagnóstica o inicial, que tiene como propósito explorar y determinar conocimientos previos; la formativa, su propósito es observar y analizar el proceso de enseñanza- aprendizaje; y, la sumativa que busca valorar los resultados. Para este determinado proceso es necesario el uso de técnicas e instrumento de evaluación que permitirán registrar los resultados de la evaluación asignando un resultado cuantitativo o cualitativo.
Características de las situaciones del estrés
No todas las situaciones en la vida tienen un mismo peso de importancia para las personas, dicho de otra manera, lo que para algunos puede resultar estresante para otros no; pese a ello existen características generales que convierten a una situación en un hecho estresante, son las siguientes:
• Las situaciones novedosas o el cambio conllevan a la aparición de exigencias a las que no estaba acostumbrado el sujeto.
• La escasa información e incertidumbre. Cuando el individuo se enfrenta a un cambio requiere información para poder adaptarse a este; sin embargo, si no cuenta con esta ocurre la incertidumbre, el no saber qué sucederá o qué demanda esa situación es estresante.
• La predecibilidad. La falta de información precisa generará desequilibrio de no poder predecir y esto generará estrés.
• La ambigüedad de la situación de estrés. Cuando la información que se requiere no es precisa ni clara da lugar a muchas interpretaciones generando ambigüedad, lo mismo va a suceder cuando hay demasiada información o déficit de esta; por ello, se concluye que, mientras más sea la ambigüedad más será el estrés.
• La inminencia. Se refiere al espacio de tiempo que se da entre la predicción de un acontecimiento hasta que se lleve a cabo; por lo tanto, hay más nivel de estrés mientras más próximo sea dicho acontecimiento.
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• La permanencia de la situación estresante. Se refiere al tiempo que toma la situación que se considera estresante; o sea, mientras más tiempo dure dicha situación habrá más nivel de estrés en el individuo;
y, mucho más, los resultados desfavorables para el sujeto.
• Las variaciones perturbantes en las condiciones biológicas del organismo. Se refiere a los cambios que se dan en el organismo como consecuencia del consumo de sustancias dañinas, incluso también a la exhibición a escenarios ambientales no habituales.
• La intensidad. Se hace referencia a la magnitud del estímulo estresor.
Podemos decir que hay mayor estrés cuando el estímulo es mucho más fuerte.
1.3.3. Afrontamiento del estrés
Según Sandín (2002), “el afrontamiento constituye el elemento esencial que emplea el individuo para hacer frente al estrés, pudiendo dirigir su acción tanto a los estresores (tratando de eliminarlos o reducir su nivel de amenaza) como a sus propias respuestas físicas, psicológicas y sociales”. Es decir que este término refiere a los esfuerzos concernientes a conducta y procesos cognitivos que realiza la persona para enfrentar el estrés; para afrontar las exigencias internas o externas que puedan generar estrés, así como con el desgaste y malestar psicológico y emocional que acostumbra generar el estrés.
A lo largo de la historia las personas se han visto inmersas en tareas que han ejercido mucha presión sobre ellas, es por eso que para poder salir victoriosos de estas situaciones han tenido que ponen en marcha diferentes estrategias como por ejemplo técnicas de respiración, ejercicios, viajes, deporte, etc. Generando un resultado de homeostasis en los que la practicaban; pero, lamentablemente, hay casos en los que no han logrado enfrentar asertivamente estos momentos de extrema presión que han llegado a resultados fatídicos como el suicidio.
Sandín y Chorot (2002), plantean 7 estrategias que normalmente el ser humano ha legido para afrontar el estrés en su Cuestionario de
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Afrontamiento del Estrés, estos son: BAS= Búsqueda de apoyo social, EEA=
Expresión emocional abierta, RLG = Religión, FSP= Focalizado en la solución del problema, EVT= Evitación, AFN= Autofocalización negativa, REP= Reevaluación positiva.
Pérez y Rodríguez (2011) sostienen que , desde el punto de vista de la psicología cognitivo conductual, los autores Lazarus y Folkman (1986) han clasificado las estrategias de afrontamiento de estrés en dos grupos complementarios, un grupo está dirigido al conflicto o problema, dirigido a su trasformación y al cambio de la realidad hacia otra que no implique amenazar al individuo, y el segundo grupo se enfoca en la emoción e implica disminuir la respuesta emocional de forma negativa a un problema o realidad estresante, que pueda significar una amenaza o estancamiento, o de otra manera, como una oportunidad para aprender, hacerse más fuerte y continuar hacia adelante.
Dependiendo de cómo el individuo tome, valore una situación problemática o estresante será capaz de aceptar esta y reconocer si tiene los recursos adecuados, óptimos para enfrentar la situación y seguir con la vida hacia adelante, conscientes de que en algún momento volverá a ocurrir, pero ya no se verá como un momento para desvanecer. Lazarus y Folkman (1986) sostienen que el afrontamiento es el bagaje de esfuerzos cognitivos y conductuales, que siempre están cambiando, estos se desarrollan con la finalidad de enfrentar las exigencias específicas externas y/o internas, estas son clasificadas como angustiosas o desbordantes de los recursos propios.
Por otro lado, establecen que el modo en el que el individuo confronte la situación dependerá, básicamente, de los recursos de los que disponga para afrontar las distintas demandas de la vida cotidiana; estos pueden ser recursos propios del individuo o ambientales.
a. Búsqueda de apoyo social (BAS). Se refiere a la habilidad que tiene el individuo para ocupar su tiempo, en momentos de estrés, buscando activamente apoyo de parte de parientes cercanos, amigos, compañeros de trabajo de confianza, vecinos y/o algún integrante de la familia extensa.
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Vega y González (2009) sostienen que “el interés por el concepto de soporte social se origina en los años 70 como una variable primordial en estudios del área de la salud, especialmente en el afrontamiento al estrés en situaciones de crisis”, como vemos esta estrategia de afrontamiento de estrés es vital para el individuo que está experimentando estrés, pues le permite establecer lazos emocionales, un círculo en el que se sienta valorado, respetado, amado y miembro activo e importante de una serie de obligaciones que le generan un estado de sosiego y tranquilidad.
b. Expresión emocional abierta (EEA). Los seres humanos que optan por esta estrategia suelen descargar las emociones que están experimentando a causa del momento crítico o problema de manera negativa con aquellos que se encuentran en su entorno (amigos, familiares, colegas, vecinos), están abrumados por el problema y lo descargan insultando, agrediendo; están de mal humor durante el periodo que dure el problema.
c. Religión (RLG). Esta estrategia de afrontamiento de estrés consiste en asumir conductas como asistir a la iglesia, pedir ayuda espiritual a algún líder religioso, confiar en que los problemas suceden con un propósito que termina en binestar para la persona y rogar al Cielo por que este se solucione y sabiendo que así será en su debido momento, practicar la oración en momentos de problemas, dificultades que causan estrés. Toda esta estrategia se refiere al ámbito espiritual del ser humano.
d. Focalizado en la solución del problema (FSP). El individuo en el momento de estrés ha aceptado que está atravesando por un momento bastante difícil, un momento de crisis que está afectando su salud emocional, ahora la persona no pensará en el problema sino usará los recursos que tiene (propios y ambientales) para buscar alternativas de solución a la situación que está ocurriendo y finalmente llegará a la solución adecuada. Las personas que asumen esta estrategia suelen emitir conductas como analizar las causas del problema y luego enfrentarlo, planifican pasos cautelosos para encontrar una solución, involucran a las personas
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implicadas en la situación para que en conjunto logren encontrar la solución; estas personas son estratégicas, analíticas, críticas, visionarias, prácticas, optimistas.
e. Evitación (EVT). Las personas que escogen esta estrategia para afrontar el estrés, buscan escapar del problema, es decir, se enfocan en cosas no relacionadas con el problema como el trabajo, el deporte, fiestas, etc.
Ellas experimentan el problema, mas no buscan confrontarlo, sino tratan de olvidar el problema. Impiden que el recuerdo de que están pasando por un momento de crisis venga a la cabeza.
f. Autofocalización negativa (AFN). Esta estrategia consiste en el proceso de destinar la atención hacia sí mismo de forma negativa. Las personas que asumen esta estrategia se autoconvencen de que todo suele ser siempre malo; si están en medio de un problema, ellos siempre serán los culpables; se sienten indefensos, incapaces de buscar alguna solución a la situación y se resignan a estar como están.
g. Reevaluación positiva (REP). Al elegir esta estrategia como afrontamiento de estrés, las personas ven desde una perspectiva favorable aquello por lo que están pasando. Transforman el significado de la realidad estresante enfocándose primordialmente en los aspectos positivos que tenga el problema, en ellos se podría aplicar el dicho “aunque haya noche siempre habrá un amanecer”, llegan a considerar el problema como una motivación para su superación personal. Ven todo con “ojos buenos”, consideran que “no hay mal que por bien no venga” y siguen con su vida con otras actividades que también requieren de su atención para avanzar hacia sus metas.
1.3.4. Docente
Maestro, profesor, docente, enseñante, educador, facilitador, mediador, etc.
Términos que nos ayudan a nombrar al ser cuya tarea es orientar, guiar, encaminar al estudiante en una determinada institución que tiene como objetivo realizar acciones que impliquen la enseñanza. La RAE (2014), define a docente como un adjetivo que califica a alguien que enseña. Docente es el