allí se pensó estratégicamente en el negocio; el socio –Fernando Galindo– lo que pretendía era vender un acuario, y la tecnología del acuario era parte del activo que estaba vendiendo, identificado por SRI, por lo que partiendo de que una cosa era vender el acuario y otra muy distinta la tecnología, se establece un esquema de licenciamiento, donde lo que se vende es un permi- so de uso de la tecnología –una licencia de la tecnología. La tecnología no es de quien compra el acuario, sino de SRI. Por tanto, la persona, así conozca la tecnología, no podrá construir un acuario solo, tendría que pagar nuevamente a SRI por usar la tecnología en otro acuario.
Se establece un mecanismo por el cual el acuario va a estar patrocinado, va a tener un patrocinador importante, enseñanza de los mexicanos y su proyecto de “Salitre Mágico”. Hoy en día se está vendiendo la publicidad del acuario, si se logra cerrar el negocio la publicidad del acuario generará más ingresos que el total de la inversión, es decir, sólo con el patrocinador se paga el 100% de la inversión del acuario. Sin embargo, se tiene el capital asegurado para construir el acuario, de tal forma que el patrocinador no se consigue o no está, se tiene el capital y en el 2005 el acuario de Bogotá va a hacer una realidad.
Se espera con lo anterior que se convierta en una bola de nieve, que después muchas ciudades quieran tener su acuario como educación y en- tretenimiento. Se está vendiendo un acuario en Barranquilla, en Pereira, en Ciudad de Panamá, y se está diseñando la estrategia para vender otros acuarios en Centroamérica.
Lo que se ha hecho es generar valor entre los dos modelos: la experiencia de 14 años de Fernando y Ángela, los dos biólogos marinos, y el trabajo de SRI durante 2 años de dar ese nuevo impulso. Nuevamente resalta el doctor Restrepo que lo importante del modelo es el modelo de licenciamiento –no se vende el acuario, sino la tecnología, un modelo de licenciamiento. El riesgo para los socios es casi nulo, con esto se refiere a que son los socios quienes tienen una propuesta en la mano (se toma un crédito avalado por el socio capitalista y ellos son codeudores en el crédito, es decir, si el crédito en un futuro no se puede pagar ellos van a responder solidariamente por el crédito, por unos montos muy altos, era un riesgo muy alto).
En el modelo actual los socios capitalistas aportan el capital, se diluyen los socios iniciales, gestores del proyecto, pero estos no están tomando ries- go, es decir, no hay un crédito a nombre de ellos. El capital comprometido es de 1,3 millones de dólares, el acuario será entregado a mediados del año 2005 y están en otras negociaciones.
Adicionalmente, han compensado su importancia en tomar participación en la compañía por sus resultados, en la medida que se consiguen se tiene
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participación si no se tiene, por ende, no hay participación; es un modelo donde el emprendedor estructura mecanismos con los que más adelante se invierte un capital adicional al invertido en el plan de preinversión: ganar una participación mayor con posibilidades de crecer, y sobre el capital que se trae cobrar un porcentaje –lo que en EU se llama una comisión para buscar el inversionista.
El doctor Restrepo abre la discusión para que cualquier duda o tema se discuta.
Pregunta 2. ¿SRI trabaja en ciertos proyectos o en proyectos en general?
Respuesta: proyectos en general, pero buscan que tengan factores com-
petitivos en donde el sitio en que están tenga una diferenciación.
• Si el proyecto está en Colombia, que tenga una razón por la cual tenga sentido que el proyecto esté en Colombia.
• Si el proyecto es mejor gestionarlo en Estados Unidos, o en otro país, el proyecto pierde interés para SRI; sin embargo, están abiertos a cual- quier tipo de proyectos.
El doctor Restrepo hace alusión a cuatro proyectos en los que SRI se encuentra trabajando. Uno es el proyecto de acuarios, el cual busca por los próximos 30 años, cada año, vender un (1) acuario en cualquier ciudad que tenga más de dos millones de habitantes. Ya es rentable, con la inversión que haga un inversionista local si se tienen dos millones como público mer- cado objetivo, tener un acuario. Hay cientos de ciudades en el mundo con ese mercado objetivo, lo que SRI espera es en 30 años vender 30 acuarios –objetivo del negocio.
El segundo es un proyecto de industrializar la guadua –el bambú. La guadua colombiana tiene características particulares de resistencia, tienen cientos de hectáreas que no se sabe qué hacer con ellas –en Colombia se aprovecha el 5% de las hectáreas y no se sabe para qué sirve la guadua. En el mundo está probado que la guadua es un producto apetecido, ambientalmente amigable, captador de CO2, genera mano de obra; tiene mil argumentos sociales y am- bientales y una demanda comprobada. A la gente le gusta porque es una ma- dera exótica y está en crecimiento la demanda de madera exótica que ayude al desarrollo sostenible –la gente no quiere cortar árboles, quiere cortar bam- bú, porque se corta y a los cuatro años está listo para cortar otra vez. Enton- ces, afirma el doctor Restrepo, está dentro de un marco –una tendencia mundial– muy importante, donde en Colombia no se ha podido industrializar el bambú.
Sus cinco socios, a su consideración, son las personas que más saben sobre el bambú, y tienen un reconocimiento a nivel internacional por lo que