interesante porque ellos comercian un yucao de plátano, de café y los van a vender, viendo entre otras cómo cargan un trasteo, dos mulas y una cantidad de gente; cuando vienen los extranjeros, quedan impresionados, pues no creen que un carro por ese precio en el mundo haga eso.
Lo anterior muestra que la tecnología no por ser la última es la mejor, ya que la tendencia en los países subdesarrollados es a pensar que lo último es lo mejor, y esto se debe adoptar con los ojos cerrados. Otro ejemplo, la fábri- ca más importante de exportación en Colombia es Semicafé en Chinchiná. Hace 18 años, vinieron los alemanes y montaron la fábrica; alguna vez se dañó uno de los repuestos, y como no tenían plata para traer un experto, quien cobraba miles de dólares por hora, entonces iban a cerrar la fábrica; pese a esta realidad, los ingenieros colombianos pidieron una oportunidad: un mes para solucionar el problema y no cerrar la fábrica. Luego de un mes transformaron de tal manera los repuestos que hoy en día los alemanes van a copiar la adaptación, porque usaron, entre otras cosas, una cadena de repartición, y son entre su categoría los mejores del mundo, adaptados por un reto de una crisis. La opción era la de ser victimas y cerrar la fábrica o aprovechar el problema para aprender y mejorar.
Así, lo primero que debemos hacer es transformar la enseñanza, y para hacerlo con la enseñanza formal debemos transformarnos nosotros, para que los logros de los docentes no sufran reveces en el momento de confrontarlos con los de la casa.
Aún cuando no se tienen los conocimientos específicos para todas las áreas, a partir del conocimiento y la creatividad surgen los estímulos.
En Maloka nada está abortado, pese a que no todo lo hacen, pero todo es bienvenido y hasta las mejores ideas vienen de personas como la señora de los tintos o el señor portero, porque esta falta de humildad hace que cuando estamos en ciertos sectores se nos olvide que hay opciones de vida que no estimulan la creatividad y el autoestima. A diferencia de estos, hay algunas personas como los asesores de expertos que saben mucho más que nosotros y que siempre nos apoyan. En la situación actual de Colombia y el mundo el ideal es no dejar de lado las iniciativas.
Ahora bien, en el caso de los competidores, son vistos más que como el enemigo, como aliados, y en lugar de mirarlos como el enemigo se aprende de ellos y si es posible se alían con ellos.
Otro aspecto que trata la doctora Nohora Elizabeth Hoyos es el de las nuevas formas de aprendizaje, mejores y peores prácticas, ya que los manua- les de administración enseñaron búsqueda de nuevas mejores prácticas.
Con la comunidad académica se hacen cafés pedagógicos, seminarios, talleres, foros, grupos de investigación, investigación innovadora, material
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innovador, el programa pequeños científicos, en general, los espacios que aprovecha Maloka.
Ahora bien, apoyada en una diapositiva que muestra cómo hoy en día las mujeres no quieren ser como sus madres, y conformarse con hacer corte y confección, pues la nuestra es una generación diferente, de la técnica, de la era espacial, de la electrónica y, por tanto, desean dedicarse a la ciencia. Sin embargo, otra variable importante en este punto es que esas mismas niñas que desean avanzar habitan en un país subdesarrollado.
Para la temporada de Halloween en Maloka, además de la típica celebra- ción con disfraces, cinco universidades y centros de investigaciones fueron a mostrar experiencias sobre los animales “chupasangre”, y enfermedades que se contagian con una pulga, un zancudo, un pito, las sanguijuelas, que ahora sirven para curar enfermedades. Así conectan la realidad y el entorno para crear temporadas como la de las arañas, ya que el hilo de araña es las cosas más fascinantes de la naturaleza, donde los grandes textiles están ins- pirados, permitiendo ver cómo copiamos a la naturaleza y a nosotros mismos. Estas articulaciones y propuestas, como el tema de robótica, muestran que Maloka es un espacio de la creatividad, como lo es su página de Inter- net, elegida como una de las mejores del mundo. Para ilustrar este aparte, se muestra el dibujo hecho por un niño hace tres años, ante la pregunta de cómo veía a Maloka en 10 años, el chico dibujó la próxima Maloka con sede en Marte. Para ellos, lo interesante es que hace tres años el ser humano no había llegado a Marte, ni el niño había leído ni visto ninguna noticia, y hoy en día el hombre ya ha llegado muy cerca de Marte y ya es posible comprar viajes espaciales.
Con esto quiere llegar al punto que estas personas soñadoras son las que van a construir el mundo, mejor y diferente, y a proyectar a Colombia en el mundo. Primero por su gente, que es la más creativa y talentosa; como se ha leído, somos el país más feliz del mundo, ya que una de las características de la creatividad es la capacidad de adaptación, y cuando la doctora Nohora Elizabeth Hoyos habla de transformar, el problema en aprendizaje es adap- tación, entonces si decimos que somos felices es que tenemos demasiada capacidad de adaptación.
Lo anterior no es conformismo sino adaptación, que es diferente, y si se tiene la mejor gente, donde de 44 millones de habitantes son quinientos o ocho- cientos mil los que matan, los que roban, los que dan la mala imagen y de los que nos dejamos llevar por la apatía. Adicionalmente, con su biodiversidad, como los primeros en mariposas y reptiles, con una identidad cultural, porque se tienen connotaciones que no tienen otros pueblos, y lo estamos comprobando. La pregunta es entonces por qué no se tienen las mismas condiciones sociales y económicas, es porque no hay oportunidades iguales para todos, para que cada uno construya lo que quiere.