• No se han encontrado resultados

91productos para exportar se da cuenta de cómo hay productos que regalados

In document Conversatorios de empresa No. 1 (página 92-94)

salen caros, como el caso de los productos de cacho, que ella vendía en cincuenta mil pesos y viajando se ha dado cuenta de que en los mejores almacenes, en ciudades como Madrid y Paris, se venden a veinticinco euros, es decir setenta y cinco mil pesos, entonces se pregunta cómo ella va a vender algo que cuesta cincuenta mil pesos cuando en el mercado interna- cional se puede conseguir por el mismo precio o un poco más.

Toma entonces la decisión de dejar a un lado los productos de cacho, pero hay otros que sí se pueden exportar, como el collar que lleva ese día, que es producido por unos indígenas en el Chocó y al que ella agrega plata. Intentos hay que hacer todos los días, y como consejo: nunca hay que dejarse desanimar. La idea es estar conscientes de que en algún momento se puede llegar a ser independientes, ya sea por consultaría, por asesoría, porque se quiere montar una fábrica, o comprar y vender. Es importante plantearse desde este momento ese interrogante, porque a nadie le aseguran un puesto.

En este momento comenta que estando en la clínica veía una entrevista del hijo del presidente Uribe, quien exporta artículos de caña flecha, y pese a que él tiene mejores oportunidades, Martha Choustre no tiene por qué desanimar- se. Cuenta cómo pese a que este joven tiene un mercado y exporta cincuenta veces más, además de ser hijo de un presidente y ser estudiante de sexto semestre de economía, sigue teniendo sus productos y se sigue moviendo.

Pasando a otro tema, la señora Martha Choustre cuenta el orgullo que se siente el generar empleo, así el bolsillo del empresario no tenga el dinero suficiente. Cuando el proveedor la anima a que venda, porque de esta forma a él también le va a ir bien, esto para ella es un ánimo impresionante. De otro lado, se cuestiona también cómo si un producto cuesta diez mil pesos se va a vender en cincuenta mil. En Colombia existe la cultura de estar pen- diente más del de al lado y no darse cuenta de que lo que importa es lo que cada uno está vendiendo, y si esto lo hace feliz.

También nos cuenta cómo renunció de un puesto por plata. La experien- cia fue hace unos doce años, cuando, estando en un puesto que le gustaba, le ofrecieron mejor plata y se fue para otro lado, con la sorpresa de que su vida cambió. Esto no se justifica, uno tiene que conocerse, es decir, saber qué le gusta y qué no le gusta.

Indica que a algunos de los presentes en el conversatorio les gusta la parte administrativa, pero hay personas a las que les gusta la parte comer- cial, y si los ponen a mirar papeles pueden llegar a traumatizarse. Entonces hay que quitarse el paradigma de que lo hace porque necesita la plata, ya que ésta se va haciendo poco a poco.

El consejo en esta parte del conversatorio es que, ya sea que se empleen –refiriéndose al auditorio– o quieran ser empresarios, crear su micro em-

92

presa, lo importante es conocerse cada uno y saber cuáles son sus debilida- des, sus fortalezas, y cómo se van a enfrentar al mundo, y en este momento tomar la decisión que se necesita.

Lo anterior porque cuando uno no está acostumbrado a estar encerrado en la oficina, revisando papeles y firmando cheques, hay que buscar lo que nos gusta, ya sea a nivel de empleado o independiente.

Hay unas características propias de ser independiente, como no tener- le miedo al fracaso, ya que uno se enfrenta a muchos fracasos; de hecho hay momentos en que no le va bien. Hay productos que, según ella, dan orgullo, pero al momento de sacarlos no se venden ni regalados, pero hay que saber caer y levantarse nuevamente. Para ella esto es como la vida, y se refiere a los estudiantes: si se es estudiante de administración de empresas, se sueña con tener una empresa con metas muy altas, como también con que su primer carro sea un Porsche, lo cual es complicado, porque no tener un peso y querer comprarse un carro de doscientos millo- nes de pesos es algo traumático.

Lo mismo sucede cuando uno va a crear una empresa, hay que tener unas metas alcanzables. Si una de las metas son cinco millones de pesos, esto puede llegar a ser alcanzable. Si se pone una meta sin conocer el mercado, y el negocio de vender cien millones de pesos, ningún negocio va a dar así. Entonces, reflexiona Martha Choustre, como hay que tener muchas caracte- rísticas de esperanza, de fe, de ser optimista, de no dejarse caer, y cuando uno decide meterse en la aventura de ser empresario, viendo que el compa- ñero es el gerente, el vicepresidente, hay que ver que esa fue la opción de vida que ellos escogieron, hay que darse cuenta de que la de una es otra, porque pueda ser que se quiera tener más tiempo, más que trabajar de siete de la mañana a diez de la noche, con flexibilidad de viajar, se está creando una empresa a largo plazo para los hijos.

Martha Choustre cree que el ser independiente o el ser empleado es un estilo de vida. A veces se enorgullece de generar empleo, ya que para ella existe una satisfacción cuando da oportunidades a una persona, más aún cuan- do se está dando cuenta de que está generando empleo y hay leyes para las Pymes que reconocen ese esfuerzo, especialmente porque las Pymes, las micro empresas, porque para ser Pymes hay que tener más de diez empleados, acti- vos de trescientos cincuenta y para ello hay que empezar por algo.

Entonces, indica Martha Choustre, esto era lo que quería comentarles de mi experiencia. Cuando se tiene una idea no hay que tener miedo a desarro- llarla, ya que tal vez sale adelante y tal vez no. Ahora hay personas que empiezan con alianzas estratégicas, con empresas en el exterior que les va bien, pero como no todos tienen estas oportunidades hay que empezar por empezar, por el alcance. A cuántas empresas de collares que empezaron de

93

In document Conversatorios de empresa No. 1 (página 92-94)

Outline

Documento similar