Def inimos como t rabaj adores f eriant es a aquellas personas que por cuent a propia, o formando un empresa familiar, o una pequeña empresa con asalariados en negro, of rece sus product os o servicios en “f erias al aire l ibre” o en espacios f ísicos cerrados -“ int ernadas” - en f orma rot at iva, organizadas generalment e por
los gobiernos municipales, quienes además observan su fiscalización y reglament ación.
Las f erias, no solo represent an aquellos espacios f ísicos de int ermediación comercial de product os y servicios, ent re product ores, int ermediarios y consumidores, sino que t ambién se const it uye en un espacio social donde se condensan condiciones socio-est ruct urales, inst it ucionales y/ o subj et ivas de segregación con o sin vinculación con los espacios f ormales, modernos y dinámicos.
El moment o de llegada, los procesos de consolidación en la misma, las relaciones est ablecidas para asegurarse un lugar en la f eria, permit en apreciar los múlt iples lazos sociales que se ponen en j uego para ser ut ilizados en el espacio público, es uno de los mot ivos cent rales de conf ront ación. Gest ionar, armar o insert arse en una red de relaciones que les ot orguen en el cort o y mediano plazo benef icios implica conexiones út iles, cont act os personales que aseguren o f acilit en el acceso a est e t ipo de ocupaciones, y a un mej or posicionamient o físico al int erior de la f eria..
En los últ imos t iempos est e t ipo de act ividades se han redimensionado, principalment e a t ravés de la incorporación de nuevos feriant es, muchos de ellos aut oempleados de diferent es orígenes: algunos organizados en t orno a las f erias regist radas, ot ros a t ravés de la promoción de dichas act ividades por los gobiernos locales, en ot ras ocasiones por presión de product ores y comerciant es que han obt enido aut orizaciones precarias para desarrollar una act ividad económica y, en ciert os casos, organizadas por vecinos y product ores sin aut orización legal. .
Las f erias t ienden a organizarse en t orno a dos ej es cent rales: a) El uso de un espacio t errit orial , t ant o público como privado.
b) Tipos de regul ación de acuerdo al lugar de vent a de los product os o servicios. Las f erias se organizan en t orno al uso del espacio público: calles y veredas, principalment e, aunque t ambién se desarrollan a veces en galpones, la mayoría de propiedad privada y en menor medida de propiedad pública.
En el caso de las ferias públicas, donde cent raremos nuest ro análisis, se ot orga una aut orización legal expedida por las aut oridades locales para el uso del espacio, donde además se est ablece un canon mensual, los product os a vender y la cant idad de met ros a ut ilizar en la calle, ya sea por inst alación de carromat os (vehículo t ipo t railer preparado para la exhibición de los product os), puest o de hierros o de madera.
Generalment e las caract eríst icas de las f erias est án dadas por las part icularidades de los barrios. En los barrios de clase media y media al t a, las f erias t ienden a ser más ordenadas y práct icament e t odos los f eriant es acuden a ellas en carromat os que se agrupan sólo a un cost ado de la calle.
Los product os predominant es que se exhiben son aliment os perecederos (carnes, f rut as y verduras), product os de granj a, de almacén, ropa, art ículos de lencería,
mercerías, j uguet es, f lores, art ículos de ferret ería y zapat os. También est án present es cafet eros, pancheros y heladeros.
Comienzan a ocupar la calle alrededor de las seis a siet e de la mañana. La f inalización de la act ividad es, por lo general, al medio día. En est e t ipo de feria es habit ual que exist a el compromiso para con las aut oridades municipales de dej ar limpia y ordenada la calle una vez f inalizada la act ividad.
En los barrios clase media baj a y en barrios humildes, los f eriant es t ienden a ser de perfiles bast ant e más het erogéneos. La mej or ubicación est á reservada para los carromat os, - al inicio de la f eria o donde exist a mayor comunicación con los medios de t ransport e -, a cont inuación se suceden los puest os de hierro, le siguen los de madera, en general t ablones, y por últ imo, puest os improvisados con la mercadería dispuest a sobre una t ela en el piso, o sobre el capot de los aut omóviles o en caj as de cat ón o de madera, ent re ot ras.
Frecuent ement e, los f eriant es en carromat os son los únicos que cuent an con aut orización para vender mercaderías; en t ant o que los f eriant es en puest os de hierros y caballet es, t ienen permisos precarios, ocasionalment e renovados, pero que en los últ imos t iempos se acuerdan con los inspect ores municipales vía “ coima” . Est os puest eros generalment e est án organizados, y han conformado un sindicat o llamado “ sindicat o de cola de feria” . Por últ imo, exist e una serie de puest os - algunos de hierro y ot ros exhibidos en el piso- que no cuent an con ningún t ipo de aut orización. Los product os of recidos por los f eriant es más precarios son variados, muchos de ellos usados (ropa, libros, discos, art ef act os del hogar, sanit arios, muebles, equipos de comput ación en desuso, repuest os de aut omóviles, llant as, art ículos de herrería, comida, et c), ot ros de f abricación casera (ropa y comidas) y ot ro t ant o procedencia sospechada de ilícit a (part es de aut omóviles desguazados, equipos y cent ros musicales, principalment e).
Las f erias al aire libre rot an en cada una de las j urisdicciones municipales donde gozan de aut orización7. Cuent an con un circuit o rot at orio semanal, y exist en
aproximadament e ent re 3 a 5 f erias por día en cada una de las j urisdicciones. Las aut orizaciones para realizar est os circuit os se dest inan para un miembro del hogar, y para una j urisdicción, aunque los f eriant es int ercambian permisos con f eriant es de ot ros part idos, para of recer sus product os en ot ras j urisdicciones. Las f erias se organizan de mart es a domingo, y los f ines de semana t ienden a ser más numerosas, t ant o por la cant idad de puest os como por la cant idad de client es que las visit an.
Las f erias desarrolladas en barrios de sect ores medios son las que cuent an con más regulación. En ellas, los f eriant es cuent an con su libret a sanit aria, su permiso de vent as al día y el pago en fecha del canon de feria. La mayoría se encuent ra legalment e inscrit a ant e la Dirección General Imposit iva (DGI), aunque los cumplimient os de los pagos por lo general no se realizan. Son f erias ordenadas, relat ivament e limpias, y donde la opinión de los vecinos j uega un rol
7 Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora, Florencia Varela, Quilmes Almirant e Brown, Est eban Echeverría
superlat ivo, ya que los mismos pueden vet ar la inst alación o permanencia de una f eria.
Las f erias en sect ores más humildes generalment e se encuent ran en sit uaciones límit es con la ley, ya sea por la cant idad de met ros ut ilizados por los puest eros, la sit uación de las habilit aciones, el pago de cánones, la inscripción y pago ant e la DGI, como por el t ipo de mercadería que se vende (robada, cont rabandeada, o de marca adult erada).
Los llamados “ colas de f erias” t ienen una fuert e presencia en est e t ipo de f erias. Sobre t odo en los últ imos cuat ro años al rit mo de la crisis y del aument o de la desocupación. En general of recen el mismo t ipo de mercadería que los puest os “ f ormales” , pero con un nivel de capit alización más débil y con est ruct uras de puest os más precarios.
En t ant o que los f eriant es más precarios of recen product os usados, muchos de ellos sospechados de robos, ot ros t raídos de sus propias viviendas (colchones usados, herramient as viej as, discos de música, ut ensilios usados de cocina, et c. ), o incluso recolect ados de la calle. Sólo se encuent ran en f erias de los barrios más carenciados. Hay una gran presencia de pequeños rest aurant es, donde se of recen product os elaborados en el lugar, los cuales se caract erizan por of recer comidas t ípicas de zonas de origen de la mayoría de los f eriant es y t ambién del público: chipas y t ort illas del lit oral, comida boliviana, empanadas salt eñas, ent re ot ras. La seguridad de la f eria es cubiert a por vigiladores privados, sin armas de f uego, que prot egen a los f eriant es (sólo a los t radicionales, y en menor medida a los ” colas de f eria” ) y en general son excombat ient es de la guerra de Malvinas, que se pasean con t raj e de f aj ina.
Los f eriant es desarrollan principalment e act ividades de compravent a de product os y en menor son product ores y, sólo de manera marginal, prest a servicios.
Los f eriant es pueden clasif icarse como a): sólo comercializadores, b): comercializadores y product ores, y c) sólo product ores.
a). Los f eriant es sólo comercializadores en general son los que venden product os como j uguet es, art ículos de f erret ería, product os de mercería, ropa, y los que venden product os primarios: f rut as y verduras, granos, et c. b). Los f eriant es mixt os (comercializadores y product ores) los encont ramos principalment e en el área t ext il y del calzado. Suelen of recerse det erminadas prendas o bienes producidos por ellos mismos y/ o product os de t erceros. c). Por últ imo encont ramos a los product ores net os, principalment e de confección t ext il y calzado. Las prendas producidas y of recidas en la f eria en general responden a t odos los requerimient os de consumo, ya sea según la f ranj a et aria, el sexo, et c. Se of recen product os de baj a calidad, copiados de modelos de empresas de marcas reconocidas en el mercado, y en algunos casos de marca propia de los pequeños product ores. Los modelos son copiados y varían de acuerdo a las est aciones y las t endencias de la moda. Est os product os suelen ser:
•
bienes de baj a calidad, principalment e por las mat erias primas e insumos int roducidos en el bien. ,•
con un nivel de product ividad baj a, principalment e en el sect or del calzado y confección t ext il, sit uación dada por los at rasos t ecnológicos, y•
de baj a innovación en el diseño, aunque la repet ición y la divulgación es cont inua, t ant o de los product os import ados, como de los product os de alt o diseño, de origen nacional.En general, los f eriant es venden product os de la indust ria formal, aunque generalment e de empresas menos conocidas y de inf erior calidad. Suelen abast ecerse de empresas mayorist as, implicando una relación formal mediada por document ación respaldat oria de la compra. Por ot ra part e, los consumidores suelen ser, sobre t odo en barrios no marginales, asalariados del sect or público o privado, que complement an sus ingresos abarat ando su f uerza de t rabaj o, al comprar product os de menor calidad y más baj o precio en las f erias.
En los últ imos meses, product o de la devaluación y la inf lación at ada al dólar de muchos product os de las marcas principales, que ofrecen sus product os principalment e a t ravés de supermercados, encarecieron sus precios produciendo que una gran cant idad de familias recurra los circuit os de f erias para compensar el det erioro de su poder adquisit ivo sin perder su capacidad de consumo.
Las posibilidades de f inanciamient o son escasas, generalment e vedado en el sect or financiero f ormal, más en la act ual coyunt ura por varios mot ivos: la incapacidad de los procedimient os bancarios para evaluar el riesgo de la act ividad, la no exist encia de líneas de crédit o para la promoción y el desarrollo de microempresas, así como por el grado de informalidad t ribut aria y de no regist ro por part e de los f eriant es, la ausencia de bienes o la no posesión legal de los mismos, que imposibilit a present ar garant ías f ormales para alcanzar el t ipo de crédit o al cual pueden recurrir (crédit os de consumo).
A su vez, el papel de las ONG que f inancian a los f eriant es ha t enido un devenir irregular, donde los condicionamient os del mercado f inanciero, el encarecimient o paulat ino de la colocación de crédit os y la crisis económica han af ect ado al sect or implicando que el desempeño de las mismas sea limit ado. No obst ant e las condiciones adversas, en los últ imos meses ha habido ciert a demanda de crédit o de los f eriant es hacia est as ONG, lo cual implica el reconocimient o de dichas inst it uciones como f uent es de f inanciamient o a sus act ividades, relegando a los prest amist as personales, bancos y f inancieras.
Asimismo exist en fuent es de f inanciamient o propio de los f eriant es, uno es el “ pasanako” o cadena credit icia, que consist e en la agrupación de varios feriant es que colocan en un pozo común semanal una det erminada cant idad de dinero (cant idad de semanas de acuerdo a los int egrant es del círculo de ahorro), y sort ean el orden en los cuales los int egrant es uno por vez, se llevan ese pozo. Además, en los últ imos meses han agregado int ereses a est e pozo, para resolver el t ema de la inf lación. La garant ía de cumplimient o est á dada por las relaciones cara a cara de los f eriant es, el compadrazgo y la amist ad o el compañerismo de
largos años de conocerse en la f eria. El no cumplimient o implica el desprecio y el aislamient o social de los ot ros f eriant es que pesa coercit ivament e sobre quien escapa a est as reglas no escrit as.
Los f eriant es cuent an con varios t ipos de organización. La principal es el denominado “ sindicat o de feriant es” , en el cual part icipan los f eriant es f ormales.
Generalment e se movilizan en t orno a la ampliación o rest ricción de los permisos para f eriant es, ant e la inst alación de supermercados, o la prohibición de vender sus product os en det erminado barrio.
Los f eriant es no formales en los últ imos años se han organizado ant e la posibilidad de ser expulsados de las f erias, y conf ormaron el “ sindicat o de cola de f eria” . El obj et ivo cent ral es prevenir desaloj os o la prohibición de vender en las f erias. El t ipo de reclamo generalment e est á dirigido a los gobiernos municipales y se expresa a t ravés de cort es de calle y quemas de cubiert as, muchas veces obst aculizando la ent rada en las sedes municipales. Generalment e se organizan en sent ido t errit orial y horizont al, pero quienes ej ercen la dirección ent ablan inmediat ament e relaciones con los part idos t radicionales locales para garant izar el éxit o de sus reclamos.