• No se han encontrado resultados

Panorama y rasgos generales de este fenómeno.

In document Los nuevos rostros de la marginalidad. (página 133-135)

Sociabilidad limitada

2. Panorama y rasgos generales de este fenómeno.

Hacia mediados de la década de los novent a y, como una respuest a y alt ernat iva, al empeoramient o de la crisis económica y social, surgió en el país el primer Club del Trueque.

Est a innovadora iniciat iva, implicó ant es de su puest a en marcha una import ant e t area a sus fundadores. Est a supuso t omar conocimient o de ot ras experiencias, realizar práct icas de ensayo y, así como t ambién enriquecer a t odas est as act ividades con aport es de orden t eórico.

Es así que se rescat ó la experiencia de los LETs Canadienses en la que se llevan a cabo int ercambios sociales y económicos sin la mediación de dinero. También ant es de la puest a en marcha del primer Club del Trueque, y a modo de ensayo, se hicieron ej ercicios de t eat ralización de roles y ot ras experiencias lúdicas con el propósit o de evaluar la viabilidad de organizar una iniciat iva de est e t ipo a nivel comunit ario. Pero est o no t erminó allí, a decir verdad, en est e preparat ivo t ambién se t uvo en cuent a reflexiones t eóricas respect o de las relación ent re la economía y el orden social; el libro “ El orden económico nat ural” de Silvio Gesell es una referencia obligada en est a mat eria.

En la act ualidad, se encuent ran en funcionamient o en el país cerca de 1.000 sit ios (o nodos)1 en los que se práct ica el Trueque. En est os espacios part icipan alrededor de

300.000 personas las que pert enecen a 100.000. familias aproximadament e.2 Exist en

además event os especiales de int ercambio denominados “ megaferias” que crecen mes a mes y en donde se cuent an por miles el número de los part icipant es y la cant idad de las t ransacciones.

A los fines de comprender el fenómeno en su act ual dimensión y significado result a imprescindible hacer una breve genealogía. El Trueque en su sent ido primigenio era un int ercambio económico simult áneo en el cual se int ercambiaba direct ament e, y sin el uso de dinero, un bien o servicio. Es así que en sociedades de t ipo t radicional el Trueque ocupo un lugar cent ral en las relaciones sociales y económicas (debido a la inexist encia del dinero y la falt a de alguien que regule las relaciones de int ercambio como lo es en la act ualidad el Est ado).

En el est ado inicial del Trueque, t odo poseedor de una necesidad, bien o servicio debía encont rar a su par complement ario. Es decir, a alguien que acept e lo que est e ofrecía y que, al mismo t iempo, t enga algo que result e de int erés para t rocar. El funcionamient o del Trueque en la act ualidad no est á rest ringido a un int ercambio de persona a persona sino que adquirió un caráct er mult i-recíproco. Es decir, los int ercambios est án mediados por la inclusión de un t ipo especial de moneda - denominada crédit o- reconocida por t odos los consumidores y product ores int egrant es de la comunidad. De est e mut uo reconocimient o y del sent ido de comunidad surge la reciprocidad del sist ema.

Es así que la inclusión de est a moneda permit ió superar el desencuent ro de necesidades con la posibilidad de su sat isfacción a t ravés de la adquisición de bienes y servicios. Est os crédit os son emit idos, dist ribuidos y cont rolados por los mismos int egrant es del Club conforme sus propias regulaciones. Se obt ienen a t ravés de: 1) la t ransacción de un product o o de un servicio o 2) la part icipación durant e un plazo est ablecido del Trueque (a quien ingresa se le ot orga det erminada cant idad de crédit os).

Ot ro element o a dest acar es que el crédit o no es dinero en t ant o no es un bien escaso. De hecho, ést e garant iza que se puedan realizar t odos los int ercambios de

N ot as

1 Esta expresión esta proveniente de la jerga inform ática hace referencia a la interconexión entre diferentes puntos que form an una red que, en este caso, es la red del Trueque.

2 Si bien no existe un único dato acerca de la cantidad de nodos del Club del truque distintos estudios (Morizio; 1998; Alvarez; 2002) establecen en form a aproxim ada esa cantidad. En relación a la cantidad de participantes la cifra, varía aún m ás, y según algunas fuetes esta llega a alcanzar a cerca de 800.000 participantes (Prim avera; 2001)

2

bienes y servicios que los ‘ prosumidores’ deseen y acuerden realizar. Pero lo más import ant e es que el Trueque -en su concepción original - no promueve la vent a de bienes y servicios, ni se busca el lucro a t ravés de dicha vent a sino que es una espacio donde la gent e busca ayudarse mut uament e mediant e el t rabaj o, la comprensión y el int ercambio j ust o.

Est e sist ema es aut ogest ivo y, en ciert a medida aut osuficient e, brinda por lo t ant o a sus int egrant es un espacio de para la producción y el int ercambio; permit iéndosles su desarrollo personal. Debido a las caract eríst icas ant es consignadas el Trueque se present a -en la act ual sit uación- como una est rat egia de vida para amplios sect ores de la población Argent ina.

In document Los nuevos rostros de la marginalidad. (página 133-135)

Outline

Documento similar