UNIÓN EUROPEA
II. CARACTERÍSTICAS DE LOS NUEVOS MIEMBROS DE LA
UE Y PRINCIPALES RETOS ECONÓMICOS
Las economías de los nuevos miembros de la UEse caracterizan
por su tamaño relativamente re- ducido en comparación con la me- dia de la UE(ver cuadro n.º 1). El ni- vel medio de PIB per cápita, en términos de paridad de poder ad- quisitivo, supera por poco el 50 por 100 de la media de la UEam- pliada, y lo mismo ocurre con sus niveles de productividad. Por otro lado, se trata de economías bas- tante abiertas al comercio exterior, fundamentalmente con los países de la UE, y que mantienen unos ni- veles de actividad y empleo en el sector agrícola superiores a los de la UE, aunque en los últimos años ha aumentado el peso del sector servicios, en detrimento tanto de la agricultura como de la industria.
Aunque la diferencia más no- table de los nuevos miembros res- pecto al resto de países de la UE
es su menor grado de desarrollo económico, han logrado realizar progresos notables en la conver- gencia real, incrementando su ni- vel de PIBper cápita, en prome- dio, de menos del 40 por 100 de
CUADRO N.º 1
PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LOS NUEVOS ESTADOS MIEMBROS
Nuevos estados miembros de la UE. Principales características (2003)
Población (3) PIB pc en PPA Productividad (3)
Agricultura Empleo agrícola Comercio exterior (4)
(millones) (porcentaje (porcentaje
(porcentaje PIB) (porcentaje total) (porcentaje PIB) media UE-25) media UE-15)
Chipre... 0,7 81,3 — 4,1 5,1 93,0
Eslovaquia ... 5,4 52,1 53,00 4,4 6,2 163,0
Eslovenia ... 2,0 76,8 71,00 3,0 11,0 122,0
Estonia ... 1,3 48,7 37,00 5,4 6,9 197,0
Hungría... 10,1 60,5 58,00 3,7 6,2 129,0
Letonia... 2,3 41,0 27,00 4,7 15,1 111,0
Lituania ... 3,4 45,8 30,00 7,1 17,4 97,0
Malta ... 0,4 75,1 — 2,8 2,0 217,0
Polonia... 38,2 46,0 38,00 3,1 26,3 51,0
República Checa ... 10,2 68,8 58,00 3,2 4,8 146,0
Media(1) ... 74,0 55,8 46,3(2) 4,1 10,1 94,9
UE-15... 380,8 109,2 100,00 2,0 5,0 70,5
Notas:
(1) Media ponderada por el PIB, salvo la primera columna, que es la suma total.
(2) Media de los datos disponibles.
(3) Población a enero de 2004; productividad año 2000.
(4) Suma de exportaciones e importaciones de bienes y servicios.
Fuentes: Eurostat, Comisión Europea, BCE, FMI(IFS).
la media de la UEampliada al prin- cipio de la transición al 55,8 por 100 en 2003. Existen, no obstan- te, diferencias significativas entre países, tanto en términos de la convergencia real alcanzada como de la rapidez con la que lo han lo- grado. Así, según los últimos da- tos de Eurostat, el país con menor nivel de PIBper cápita es Letonia, con un 41 por 100 de la media de la UEampliada en 2003, mientras que el país con un mayor PIB per cápita es Chipre, con un 81,3 por 100 de la media de la UEamplia- da. En términos de crecimiento
acumulado del PIB, los países que mayores progresos han realizado desde el principio de la transición, a finales de los años ochenta, han sido Polonia, Eslovenia y Hungría (aparte, obviamente, de Chipre y Malta), mientras que los países bálticos fueron los que padecie- ron unas recesiones más graves y aún no han logrado retornar su
PIB a los niveles iniciales (ver grá- fico 1). Pese a estos avances, el proceso de convergencia real con el resto de la UEserá bastante pro- longado, dependiendo en cada caso de los niveles de partida y de
los diferenciales de crecimiento que logren alcanzar respecto a la Unión Europea.
En cuanto a los progresos en términos de convergencia nomi- nal, los nuevos estados miembros han conseguido avances muy sus- tanciales en los últimos años, aun- que aún les queda un camino im- portante por recorrer. Según los recientes informes de convergen- cia de 2004, preparados por el BCE
y por la Comisión Europea, nin- guno de los nuevos miembros cumple todos los criterios de con-
Polonia, Eslovenia y Hungría
70 140
90 120
80 1989 = 100 100
1989 110 130
1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003
República Checa y Eslovaquia
70 120
90
80 100
1989 = 100
1989 110
1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003
Países bálticos
30 110
50 80
40 100
1989 = 100
1989 70 90
1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003
Malta y Chipre
80 180
140
100
1989 = 100
1989 120 160
1991 1993 1995 1997 1999 2001 2003 60
Polonia
Eslovenia
Hungría
República Checa
Eslovaquia
Estonia
Lituania Letonia
Malta
Chipre
GRÁFICO 1
EVOLUCIÓN DEL PIB (1989 = 100)
Fuente: FMI(IFS).
vergencia de Maastricht, necesa- rios para poder adoptar el euro (ver cuadro n.º 2). Pese a ello, los progresos más espectaculares en los últimos años se han logrado en la reducción de la inflación des- de unos niveles muy elevados a principios del proceso de transi- ción hasta valores casi compara- bles a los de la UE(ver gráfico 2).
Así, en 2003, la media ponderada de la tasa de inflación de los nue- vos miembros fue del 2,1 por 100,
prácticamente igual que la del área del euro. No obstante, en algunos países, como Hungría y Eslova- quia, las tasas de inflación aún se mantienen en niveles relativa- mente elevados y, además, los acontecimientos recientes, carac- terizados por una combinación de perturbaciones de oferta (precios de la energía y de los alimentos, armonización fiscal con la UE, li- beralización de precios adminis- trados) y el impulso de la deman-
da interna, han propiciado un re- punte generalizado de las tasas de inflación. Aunque la mayor par- te de esos factores se consideran transitorios, persiste el riesgo de que se produzcan efectos secun- darios si las expectativas de infla- ción y, finalmente, las negocia- ciones salariales recogen dichos aumentos recientes de los precios.
Por lo que se refiere a la con- solidación de las cuentas públicas,
CUADRO N.º 2
INFORME DE CONVERGENCIA 2004
Inflación Déficit Deuda Tipo interés Tipo cambio
Chipre... 2,1 -6,4 70,9 5,2 No
Eslovaquia ... 8,4 -3,7 42,6 5,1 No
Eslovenia ... 4,1 -2,0 29,4 5,2 Junio 2004
Estonia ... 2,0 3,1 5,3 — Junio 2004
Hungría... 6,5 -6,2 59,1 8,1 No
Letonia... 4,9 -1,5 14,4 5,0 No
Lituania ... -0,2 -1,9 21,4 4,7 Junio 04
Malta ... 2,6 -9,7 71,1 4,7 No
Polonia... 2,5 -3,9 45,4 6,9 No
República Checa ... 1,8 -12,6 37,8 4,7 No
Referencia ... 2,4 3,0 60,0 6,4 2 años ERMII
Fuente: BCE(2004b).
-2 14
2 10
0 4
1998 6 12
1999 2000 2001 2002 2003 2004
8
-2 10
2 0 4
1998 6
1999 2000 2001 2002 2003 2004
8 Estonia
Malta Chipre
Letonia
Lituania Eslovaquia
Hungría
Eslovenia Polonia
República Checa
GRÁFICO 2
TASAS DE INFLACIÓN
(Tasa de variación anual. Referencia 2004: 2,4 por 100)
Fuente: BCE(2004b).
la experiencia ha sido más varia- da (ver gráficos 3 y 4). Aunque los niveles de deuda pública son re- lativamente moderados, seis de los nuevos miembros incurren ac- tualmente en situación de déficit excesivo, en varios casos muy por encima del límite del 3 por 100 del PIB. Lo más preocupante, con todo, es que el deterioro de las fi-
nanzas públicas en esos países se ha debido, fundamentalmente, a factores estructurales, por lo que su corrección dependerá de ma- nera crucial de que tengan lugar reformas presupuestarias y fisca- les, y no sólo un mayor creci- miento económico. Los déficit de las cuentas públicas han venido, en muchos casos, acompañados
de elevados déficit por cuenta co- rriente, promediando unos nive- les cercanos al 4 por 100 del PIBen los últimos años, aunque algunos países, como los bálticos, han al- canzado déficit de dos dígitos del
PIB. El deterioro de las cuentas pú- blicas no ha sido, sin embargo, el único factor detrás de los dese- quilibrios externos de estos paí-
-15 0
-9
-12 -6
1998 -3
1999 2000 2001 2002 2003
Eslovaquia Hungría
Eslovenia Polonia
-12 6
-6 -9 -3
1998 3
1999 2000 2001 2002 2003
0
Chipre Letonia
Lituania
Malta Estonia
República Checa
GRÁFICO 3 DÉFICIT PÚBLICO
(Porcentaje del PIB. Referencia: -3 por 100)
Fuente: BCE(2004b).
0 70
30
10 50
1998 60
1999 2000 2001 2002 2003
Eslovenia Polonia
0 80
30
10 50
1998 70
1999 2000 2001 2002 2003
Chipre
Letonia
Lituania Malta
Estonia República Checa
40
20 20
40 60 Hungría
Eslovaquia
GRÁFICO 4 DEUDA PÚBLICA
(Porcentaje del PIB. Referencia: 60 por 100)
Fuente: BCE(2004b).
ses y, en algunos de ellos, el cre- cimiento del crédito y el fuerte au- mento de la inversión han sido otros factores importantes. Hasta la fecha, los déficit exteriores se están financiando en buena par- te con inversión extranjera direc- ta, proveniente sobre todo de la
UE, que tiende a ser más estable que otras entradas de capital. Aun así, existen importantes diferen- cias entre países y, en el futuro, con el proceso de privatizaciones casi completado, no está claro que la inversión extranjera directa pue- da mantenerse en los niveles ac- tuales, por lo que muy probable- mente aumentará el porcentaje del déficit por cuenta corriente que se financie a través de flujos de cartera, que se presumen más de corto plazo y volátiles.
En el futuro, el principal reto para los nuevos estados miembros será avanzar en la convergencia con la UE. Pero para que dicho avance sea sostenible, los procesos de convergencia real y nominal deberán tener lugar conjunta- mente, pues ambos se refuerzan mutuamente. Tanto la teoría eco- nómica como la evidencia empí- rica muestran que, pese a que en el corto plazo pueden presentar- se conflictos entre ambas, en el medio y largo plazo la conver- gencia nominal y la convergencia real son complementarias (Andrés et al., 2000). Al estimular la con- vergencia real por medio de re- formas estructurales e institucio- nales, se mejora el funcionamiento de los mercados de bienes y de trabajo, y se aumenta el creci- miento potencial, lo que a su vez facilita el proceso de convergencia nominal. Igualmente, el avance en el proceso de convergencia nomi- nal reduce las tendencias inflacio- nistas y sirve de ancla para las ex- pectativas de inflación, lo que contribuye a mejorar las perspec- tivas de crecimiento económico y estimula la convergencia real. La
idea básica que subyace a este ar- gumento es que unas políticas económicas prudentes y orienta- das hacia la estabilidad ofrecen el mejor marco posible para el crecimiento económico y la con- vergencia real. Ese conjunto de políticas económicas incluye la es- tabilidad de precios, unas finan- zas públicas saneadas, una situa- ción de la balanza de pagos que sea sostenible y el progreso en las reformas estructurales, entre las que destacan el fomento de la competencia en los mercados de bienes y servicios y el desarrollo del sistema financiero.
El otro gran reto para los nue- vos miembros será culminar su proceso de integración económi- ca y monetaria con la adopción del euro, para lo que deberán cumplir previamente los criterios de convergencia de Maastricht, cuya razón de ser reside también en el convencimiento de que unas políticas orientadas a la estabili- dad son el mejor entorno para fo- mentar el crecimiento y el empleo de forma sostenida. En este senti- do, dos son las principales cues- tiones que deberán afrontar los nuevos miembros: 1) asegurar la estabilidad de precios, y 2) avanzar en la consolidación fiscal. Como es sabido, la estabilidad de precios es un requerimiento esencial del proceso de integración moneta- ria, y aunque los nuevos estados miembros han hecho progresos considerables en los últimos años en el proceso de desinflación, aún deben profundizar y consolidar di- chos avances. Para ello, será clave disponer de un marco de políticas económicas prudentes, en espe- cial en el terreno fiscal, en el mo- netario y en el de los salarios, y continuar con los avances en las reformas estructurales. En cuanto a la necesidad de reforzar el sa- neamiento de las cuentas públi- cas, se trata de uno de los retos más difíciles de afrontar, pues la
mayor parte de los déficit de es- tos países tiene un carácter es- tructural y, además, deberán aten- der al mismo tiempo a numerosas demandas de gasto público deri- vadas, en parte, de sus reduci- das dotaciones de infraestructu- ras. Por ello, será crucial establecer unos programas de consolidación creíbles y duraderos, apoyados en reformas fiscales, que mejoren los saldos primarios. Dado que en estos países la carga impositi- va (en especial, los impuestos so- bre la renta) y el tamaño del sec- tor público son elevados, dicha consolidación debe basarse en la contención del gasto, y más con- cretamente en reducciones del consumo público y de las transfe- rencias, y no tanto de las inver- siones, que pueden ser beneficio- sas para el crecimiento futuro.
III. CUESTIONES MONETARIAS