LA NUEVA UNIÓN EUROPEA
VI. CONCLUSIONES Y ALGUNAS CONSIDERACIONES
El presente artículo se ha centrado en el análisis de algunas de las principales características econó- micas de los países de la nueva Europa, con especial atención a las relativas al crecimiento económico.
Para ello, y tras repasar el proceso de crecimiento económico en la década 1994-2004, se ha compro- bado cómo la UEha tenido un menor incremento de su productividad que la mostrada por Estados Unidos, que se encuentra en la base del diferencial de creci- miento entre ambas zonas, lo que coincide con el diagnóstico que se realizó en la Cumbre de Lisboa y en los análisis que gozan de mayor credibilidad y se- riedad dentro de la Unión Europea.
Asimismo, se han detectado varias tipologías de países según la contribución relativa al crecimiento de la productividad o el empleo. De entre los primeros destacan la mayoría de los nuevos socios, cuya rees- tructuración económica ha venido de la mano de la productividad y destruyendo empleo. Justo lo con- trario de lo sucedido en la economía española, que ha mostrado un sesgo importante hacia el empleo.
A continuación, se ha profundizado en los facto- res determinantes del crecimiento de la productividad,
Total países de la UE-25 + candidatos + EE.UU. + Japón
a. Países avanzados b. Países menos
avanzados
a1. Países altamente avanzados:
Finlandia, Japón, EE.UU. y Suecia
a2. Países avanzados y de alto desarrollo
b1. Casos especiales:
Irlanda e Italia
b2. Países de medio y bajo desarrollo
a21. Bélgica, Luxemburgo, Dinamarca, Alemania y Francia
a22. Holanda, Reino Unido y Austria
b21. República Checa, Grecia, Hungría, Portugal,
España y Eslovenia
b22. Estonia, Chipre, Bulgaria, Letonia, Lituania, Rumanía, Turquía, Polonia,
Eslovenia, Croacia y Malta
GRÁFICO 12
AGRUPACIÓN DE LOS PAÍSES DE LA NUEVA EUROPA, EE.UU. Y JAPÓN, SEGÚN SU CAPACIDAD DE CRECIMIENTO
realizando primero su desagregación entre la PTF y la capitalización y analizado, a continuación, distin- tos factores que la literatura ha venido mostrando como influyentes en su crecimiento: capitales físico (privado y público), e intangible (humano y tecnoló- gico). Además, se ha repasado la situación de las dis- tintas economías en la utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones, y los aspec- tos medioambientales derivados de los compromi- sos de Kyoto. Del repaso de estos indicadores pare- ce intuirse la existencia de tres grupos de países: los nuevos socios y candidatos, los países meridiona- les de la UE-15 y el resto de países avanzados de la
UE-15. En el caso específico de España, se detectan sus deficiencias en las dotaciones de capital intangi- ble, en especial tecnológico, de uso de las nuevas tecnologías y de los aspectos medioambientales, un desfase que también se muestra en la UEen relación con la economía norteamericana.
Además, se ha comprobado la influencia de los as- pectos demográficos y laborales sobre el crecimien- to económico a partir del análisis de las tasas de em- pleo, y de su desagregación en tasas de actividad y ocupación y componente demográfico. De nuevo se advierte un cierto retraso de España frente a la UEy de ésta en relación con Estados Unidos, aunque, en general, en la década 1994-2004 se ha evoluciona- do positivamente en la generación de empleo.
Finalmente, se ha contrastado la existencia de agrupaciones de países a partir de la aplicación de técnicas cluster, obteniendo seis tipologías de creci- miento. De su análisis se deduce que hasta diez paí- ses comunitarios se agrupan en una misma rama del árbol jerárquico construido y que los nuevos socios y candidatos se sitúan en la otra rama, en la que también se encuentran los cuatro antiguos socios que se denominaban de cohesión —Irlanda, Grecia, Portugal y España—, junto a Italia. En consecuen- cia, estos cinco países son los que comparten más si- militudes con los nuevos socios y, por tanto, los que pueden soportar las consecuencias negativas de la ampliación.
Por todo ello, parece claro que las medidas de política económica deben ir encaminadas en dos di- recciones: hacer más competitiva a la economía co- munitaria, por un lado, y compartir esas ganancias de eficiencia entre todos los territorios comunitarios, por otro.
Dentro del primer grupo de medidas, el análisis ha mostrado deficiencias generalizadas en las dota- ciones relativas de los capitales intangibles en la UE.
En consecuencia, parece que la implementación de todas las medidas necesarias para que se incremen- ten las inversiones en este tipo de actividades de- ben ser tomadas con celeridad. Así, parece que se re- quiere una reestructuación del gasto público que incremente la dotación destinada a educación y a la financiación de la I+D. Simultáneamente, debe fle- xibilizarse la estructura del sistema educativo para que se acomode a los cambios en las necesidades educativas que demanda la sociedad. De esta for- ma, la educación y la formación que se reciba será de mayor calidad y adaptada, en las últimas fases del sistema educativo y en la formación profesional, a las necesidades del mercado.
Igualmente, el sector público debe ser el promo- tor de la ciencia y la investigación básicas, pero tam- bién deben crearse o perfeccionarse los mecanismos de transmisión de estos conocimientos hacia el sis- tema productivo. En este sentido, tienen que flexi- bilizase los rígidos instrumentos que hoy existen de colaboración entre universidades y centros de in- vestigación con las empresas. Asimismo, las empre- sas deben participar tanto en la toma de decisiones como en la financiación de estas fases finales del sistema educativo, así como en la generación de la investigación.
Para garantizar que el sector privado acometa, de manera suficiente, inversiones en formación de los trabajadores y en actividades de innovación, deben generarse los instrumentos e instituciones que pue- dan acometer la financiación de tales actividades, sobre todo de los proyectos más innovadores, pero que tengan plazos de ejecución y maduración ele- vados. En este sentido, debería generarse un mer- cado de capital-riesgo a escala comunitaria con el objeto de que tenga el tamaño suficiente para fi- nanciar importantes proyectos de investigación.
Posiblemente, aunque esto no queda demostra- do en este artículo, la economía europea debe en- contrar un nuevo equilibrio entre la flexibilización de los mercados laborales y los mecanismos de protec- ción, con el objeto de incrementar la tasa de em- pleo. Una flexibilización que seguramente debe ve- nir tanto por la oferta como por la demanda.
Igualmente, parece necesario que la flexibiliza- ción se extienda a todos los mercados de bienes y servicios, y en especial a los que se encargan de la di- fusión de las nuevas tecnologías. En muchos de ellos se han acometido en los últimos años procesos de pri- vatización y liberalización que no siempre han con- ducido a mercados competitivos. Por tanto, la polí-
tica de regulación y competencia europea también parece que puede jugar un papel relevante en el pro- ceso de crecimiento económico.
Todas estas medidas genéricas para la gran ma- yoría, si no la totalidad, de los estados miembros de la UEpueden suscribirse y enfatizarse para el caso español, dado el desfase, sobre todo tecnológico, que presenta nuestra economía.
Finalmente, la UEconseguirá este objetivo de cre- cimiento en su conjunto si todos sus miembros re- ciben beneficios de sus logros. La ampliación y la apuesta por una economía más competitiva son per- fectamente compatibles con los mecanismos de co- hesión. En consecuencia, esta nueva etapa que se abre en el proceso de integración europea, debe re- forzar el modelo europeo de crecimiento, y ello sólo puede conseguirse mediante la intensificación de los mecanismos que impidan el incremento de las disparidades territoriales de renta. En consecuen- cia, este artículo pone de manifiesto que la gran mayoría de los antiguos países de cohesión, entre ellos España, comparten similitudes y deficiencias estructurales con los nuevos socios. Por tanto, no pa- rece razonable que, siendo éstos los países que pro- bablemente sufrirán los efectos reales de la am- pliación, sean también los que presupuestariamente terminen pagándola. Por tanto, un incremento del presupuesto comunitario —como ha tenido lugar previamente en el resto de procesos de ampliación o profundización de la integración— es hoy más necesario que nunca, de forma que contribuya a atajar los déficit que muestran el conjunto de eco- nomías menos desarrolladas dentro de la Unión Europea.
NOTAS
(*) Este artículo se ha realizado dentro del proyecto de investiga- ción «Los efectos sobre España de los ajustes comerciales y productivos de la UEampliada», financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia (SEC2003-00516ECO).
(1) Los países que se incorporaron el 1 de mayo de 2004 fueron: Chi- pre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y República Checa. En 2007, previsiblemente, se incorporarán Bulgaria y Rumanía, y se va a comenzar el proceso negociador con Croa- cia y Turquía, según decisiones tomadas a finales de 2004. Además, Macedonia ha presentado formalmente su candidatura, y Ucrania y Georgia han manifestado públicamente su interés por integrarse en la UE. Por otro lado, el Consejo Europeo de Thesalonica de 2003 invita- ba a los países de los Balcanes a comenzar procesos de integración.
(2) Para comprobar esta afirmación basta con tomar logaritmos en la expresión [1] de forma que quedaría:
lnPIB= lnEmpleo+ lnPl tomando diferencias se obtiene:
∆lnPIB= ∆lnEmpleo+ ∆lnPl de donde se deduce que:
TV(PIB) ≈TV(Empleo) + TV (Pl)
bajo el supuesto de que las diferencias logarítmicas aproximan las tasas unitarias de variación.
(3) Salvo que se esté dispuesto a incorporar a trabajadores inmi- grantes de forma ilimitada.
(4) Los stocksde capital físico —privado productivo y público— se han construido mediante el método del inventario perpetuo aplicado a las series de inversión bruta correspondiente, desde 1960, con una tasa de depreciación del 5,4 por 100. Los aspectos metodológicos en relación con la elaboración y la información utilizada en la construcción de los stocksde capital pueden consultarse en MARTÍNy VELÁZQUEZ(2001 y 2003) y, más exhaustivamente, en VELÁZQUEZ(1995).
(5) Conviene señalar que la tasa de crecimiento de la ratio capital- trabajo no necesariamente se relaciona con el esfuerzo inversor en una economía. Así, la tasa puede incrementarse más como consecuencia de una mayor caída o un menor aumento del empleo. De igual forma, los países que se encuentran descapitalizados sufren, como es obvio, una menor depreciación, por tanto, una misma cuantía de inversión supo- ne un mayor incremento de su stock.
(6) De nuevo conviene advertir que tasas negativas de crecimiento del stockde capital público pueden estar ocasionadas porque la inver- sión bruta es de menor cuantía que la depreciación estimada. En este sen- tido, en el presente trabajo se ha utilizado una tasa de depreciación-re- tiro del 5,4 por 100 anual, que seguramente es algo elevada para algunos elementos del capital público y para todo él en general.
(7) Para construir el indicador de capital humano, se ha utilizado una derivación del método del inventario perpetuo aplicada a los flujos del número de estudiantes por nivel educativo y corregidos por datos cen- sales. Véase MARTÍNy otros (2000) para mayor detalle.
(8) Se ha construido el stockde capital tecnológico aplicando el método del inventario perpetuo a las series de gastos en I+D, con una tasa de depreciación del 10 por 100 (MARTÍNy VELÁZQUEZ, 2003).
(9) Se refiere a los sectores de: química (NACE24), maquinaria (29), máquinas de oficina (30), maquinaria eléctrica (31), maquinaria elec- trónica (32), instrumentos de precisión (33), industria del automóvil (34), otro material de transporte (35), correos y telecomunicaciones (64), in- formática y servicios relacionados (72) y servicios de I+D (73).
(10) Sobre las que presentaba en 1990 para el CO2, CH4y N2O y las de 1995 para los gases fluorados.
(11) En concreto, mediante el «Acuerdo de reparto de la carga» se establece una reducción objetivo específico para cada estado miembro:
reducciones para Luxemburgo (-28 por 100), Dinamarca (-21 por 100), Alemania (-21 por 100), Austria (-13 por 100), Reino Unido (-12,5 por 100), Bélgica (-7,5 por 100), Italia (-6,5 por 100) y Holanda (-6 por 100);
mantenimiento de emisiones para Finlandia y Francia, incrementos para Suecia (4 por 100), Irlanda (13 por 100), España (15 por 100), Grecia (25 por 100) y Portugal (27 por 100).
(12) Las tasas de paro que se presentan siguen la metodología de medición y homogeneización de EUROSTAT. En consecuencia, pueden di- ferir de las oficiales de cada país, y no son el complementario a 100 de la tasa de ocupación.
(13) En realidad, se acepta de forma indiscutida la configuración de tres clustersformados por las agrupaciones que se han denominado en el gráfico 12: países altamente avanzados (a1), países avanzados y de alto desarrollo (a2) y países menos avanzados (b). En el límite, se acep- ta la configuración de los otros clusters. Para llegar a estas agrupacio- nes se ha realizado un análisis clusterjerárquico, utilizando como me- dida de distancia la euclídea. Para determinar el número de clusters, se ha utilizado el estadístico Je(2)/Je(1) de DUDAy HART(1973).
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Universidad Autónoma de Madrid
I. INTRODUCCIÓN
E
L 1 de mayo de 2004 asistimos a la culmina- ción del proceso iniciado una década atrás para la incorporación de diez nuevos socios a la Unión Europea (UE): ocho países de la Europa Central y Oriental (PECO) más Malta y Chipre (1). No es nece- sario insistir en la relevancia que tuvo dicho aconte- cimiento, del cual se hicieron eco todos los medios de comunicación. Esta ampliación, además de alte- rar de forma notable el panorama europeo, tiene un especial alcance no sólo político, sino también económico, dada la gran heterogeneidad existente entre los actuales miembros y los futuros socios de- bido a la existencia de importantes disparidades en todos los ámbitos.Pues bien, la existencia de estas discrepancias convierte la convergencia de este grupo de países hacia los estándares comunitarios en una prioridad, al igual que sucediera en su día con España y el res- to de países del denominado Grupo de Cohesión.
Si no se logra un crecimiento armonizado que acer- que a estas economías al nivel de desarrollo de los miembros anteriores a su acceso, podrían producir- se fuertes tensiones entre los países de la UE am- pliada. El Tercer informe sobre cohesión económica y socialpone de manifiesto los retos a los que ten- drá que hacer frente la UE-25 en su política de co- hesión como consecuencia de la ampliación. Todo ello en un entorno caracterizado por la reestructu- ración como consecuencia de la globalización, la
apertura comercial, el desarrollo de la sociedad del conocimiento, el envejecimiento de la población y el crecimiento de la inmigración.
En consecuencia, el objetivo que aquí se persi- gue es estudiar cuál ha sido la evolución de estos países desde el punto de vista de la convergencia económica en la última década, analizando los fac- tores explicativos y tratando de inferir alguna nota sobre las perspectivas de futuro para hacer frente a los desafíos que se acercan. Para ello, en el siguien- te apartado se realiza una breve exposición de las principales corrientes de pensamiento existentes en el ámbito del crecimiento económico y sus implica- ciones para la convergencia. A continuación, se es- tudia la convergencia económica en el contexto de la UEanterior a la ampliación (UE-15) frente al de la
UEampliada (UE-25), concluyéndose el apartado con una simulación del tiempo que sería necesario para que los nuevos socios alcanzaran el grado de desa- rrollo de la UE-15. En el cuarto apartado se analizan, desde un punto de vista empírico, los distintos fac- tores responsables de la convergencia económica entre países. Finalmente, se resumen las principales conclusiones alcanzadas en el artículo.
II. CONVERGENCIA EN LOS MODELOS