le diesen las dotes y las bolas negras que no y habiendo votado y recogido los votos en una urna la cual el secretario trajo a la mesa en el que se constató que había tantas bolas como número de capitulares. El resultado fue cinco negras y cuatro blancas, conforme a lo cual quedó acordado que no había lugar a lo que el vizconde de Valencina pedía.644 El conde perdió la oportunidad de dotar a las cuatro criadas que trabajaban en su casa por sus inasistencias en los actos capitulares.
Los hermanos recibían copias de las listas de las dotadas, ordenadas según antigüedad de sus casamientos. El cabildo ordenaba a los hermanos repartir estas copias por colaciones y lugares, avisando a las dotadas, que haciendo vida maridable, vinieran sus maridos con testigos a la Misericordia el domingo de Lázaro por la tarde para que otorgaran cartas de poder y dote. En 1638, los hermanos se repartieron en la forma siguiente los mencionados papeles:
Al sr. Antonio de Bobadilla se le destino la colación de San Vicente
Al sr. Don Luis Ponce de león fue enviado a las colaciones de San Martín, San Andrés y San Esteban
Al sr. Don Juan de Espinosa a la Magdalena y San Nicolás
Al sr. Don Lucas Pinelo a los lugares de Espartinas, Umbrete y Bormujos
Al sr. don Leonardo de la Cueva a los lugares de Castilleja de la Cuesta y Cogolludo Al sr. don Fernando Mejía de la Helguera la iglesia mayor, Triana y Dos Hermanas Al sr. Don Gaspar de Santillán al Onium Santorum y San Julián
Al sr. Francisco de Ocaña a San Pedro y Santa Lucia Al sr. Francisco Dávila y Aguirre a San Gil
Al sr. don Alonso Fernández de Santillán a Utrera A don Francisco Ambrosio Centeno al Algaba.645
Estos papeles fueron entregados a Andrés de Trillo, portero de la Misericordia, para los hermanos referidos. En el Domingo de San Lázaro de 1638, las cartas de dotes de ajuares fueron entregadas a la Misericordia por los maridos de las dotadas que les había tocado la paga.646
Parece que no sólo los hermanos de la Misericordia entregaban dotes. Ya hemos visto que lo hacia el casero. El 8 de enero de 1640, se reguló esta situación, al prohibirse que los criados de la casa u otra persona que no fuese hermano lo diese. En el cabildo se acordó que no se pudiese dar ni nombrar dote así de ajuar como de dinero a ninguna persona que no fuesen los hermanos que hubieran ganado las asistencias que eran obligatorios, conforme a la regla. Es decir sólo los hermanos que tuviesen todas sus asistencias tenían el derecho de elegir a las doncellas en un número determinado. Si el hermano tuviera alguna hija o nieta para quien pidiese la dote o dotes, constando del dicho parentesco se le pudiese dar a la voluntad del cabildo sin que fuese necesario pasar por votos secretos. Los hermanos elegían a sus parientes, hijas naturales, conocidas y criadas como merecedoras de estas dotes. Ante esta situación, el 25 de febrero de 1640 se le concedió a modo de limosna 20 ducados para que se casase la hija del portero del hospital Andrés de Trillo.647Asimismo, el oficial mayor de la contaduría de la Misericordia, Roque de la Fuente, pidió que el cabildo le hiciera merced de darle una dote para poner en estado una criada suya la cual el cabildo la nombraría, trayendo la fe de bautismo.648
Se observa que los que no eran hermanos de la Misericordia, es decir contratados para ejercer ciertos oficios, fácilmente se les concedía dotes para sus parientes y conocidas, a pesar de la prohibición. Las dotes que entregaba la Misericordia se obtenían de varias formas a través de los hermanos, pero nunca porque una joven lo pidiera, así trabajara en la Misericordia. Una dote de la Misericordia no se entregaba porque fuese un derecho adquirido por haber trabajado en la institución como si se hacía en el Hospital de la Sangre, el hospital San Hermenegildo y otros hospitales sevillanos. Las dotes que entregaba la Misericordia eran limosnas para jóvenes pobres y no para trabajadoras de la institución. Por ejemplo, en 1686, Isabel de Herrera,
644
AHPS, Libro cabildo 4747, (1636-1639), 28/10/1637, f.108r.
645
AHPS, Libro cabildo 4747, (1636-1639), 28/02/1638, f. 143v y f.144r.
646
AHPS, Libro cabildo 4747, (1636-1639), 21/03/1638, f.153r.
647
AHPS, Libro cabildo 4748, (1640-1643), 08/01/1640, f. 8 v.
648
178
doncella huérfana, pedía una dote de ajuar por haber servido en esta casa, cuidando de la ropa de la sacristía. Se acordó de conformidad no haber lugar de lo que pedía.649
En 1724, una doncella Andrea Catalina, huérfana natural de Triana, dice que por medio y solicitud de don Juan de Castilla fue nombrada en una dote de dinero de los que daba la Misericordia cuyo molde se le había perdido y en la creencia de que siempre constaría el mencionado nombramiento en la contaduría no había hecho diligencia alguna, hasta ahora que estaba para tomar estado de casada y acudió a la casa para hacer las diligencias necesarias y que no hallándose sentado en los libros, al secretario tuvo que averiguar quién de los hermanos le había dado la dote a don Juan de Castilla. Se le pregunto al hermano don Miguel de Espinosa que respondía no acordarse de ello. El único instrumento que se tenía era una certificación que presentó el secretario marques del Valle de la Paloma en que constaba se tomó la razón de la mencionada dote en su libro, pero no de la cantidad ni quien la había nombrado, por cuyos motivos pedía que no perdiese la dote por ser como era muy pobre. Finalmente se averiguo que el hermano que le había dado la dote a Juan de Castilla había sido don Juan Bautista Clarebout. La limosna era un ajuar de ropa libre del común de dotación por lo que fue acordado darle un molde de ajuar.650
El padre mayor y los hermanos recibían el privilegio de nombrar jóvenes a dotes según las dotes libres otorgadas por las dotaciones de Beatriz de Urbaneja, Carolina Pizarro, Pedro de Torres Urrutia, Sebastián de Chaves y Manuel de la Cuesta. El hermano Luis de Plasencia era el patrón de la obra pía para casar doncellas que en la Misericordia había dejado doña Catalina Riquelme y tenía la potestad de nombrar a la doncella que por algún motivo dejara la vacancia, por fallecimiento.
Los hermanos podían justificar y condonar sus inasistencias si cumplían un servicio al rey. En 1641, la inasistencia de Fernando de Céspedes y Velasco, duque de Sanlúcar, hermano de la casa, se debía al llamado del rey que le obligó a servirle en las guerras del reino de Cataluña, la cual constaba por cedula real presentado en el cabildo, en que el conde duque fue nombrado como capitán general de España. Ante esta situación, pidió la parte de las limosnas de todos los Santos y de dotes que le correspondía aquel año.
El cabildo, acordó de conformidad que los cabildos fiestas y comisiones que había faltado Fernando de Céspedes en el tiempo que había estado en servicio del rey se le condonara y se le diese su repartimiento como a los demás hermanos. Esto misma resolución recaía para los demás hermanos que hubiesen servido al rey en el ejército y armadas. El repartimiento podía consistir en ropa (mantos, sayas, frazadas, camisas, camas y dinero). Por ejemplo el 3 de enero de 1642, se le dio a cada hermano seis mantos, seis sayas, diez camisas, catorce frazadas, una cama, pero nada de dinero y a los letrados, contador, visitador, etc. la mitad. 651
En 1742, el padre mayor indicó que hacía siete años que se había hecho el último repartimiento de dotes de ajuar en la forma que siempre se había realizado entre los hermanos y demás personas de la Contaduría. En este tiempo se había ido pidiendo por distintos hermanos dotes a cuenta de su repartimiento. El cabildo había dado a algunas personas externas a la casa pia, por algunos respetos. Esta medida había imposibilitado los repartimientos que a sus tiempos regulares se debían hacer. Debía observarse el cuadro que estaba hecho para que a ningún hermano se le pudiese dar más que dos dotes del común de dotaciones. El cabildo acordó hacer el repartimiento de cien dotes efectivos. Dos dotes a cada hermano a cuenta de su repartimiento uno libre y el otro para huérfana.652
Según la constitución del hospital sólo los hermanos podían entregar dotes, pero se había hecho costumbre que las otras personas que trabajaban en la casa pía como contadores y otros lo hicieran, pero desde 1742 sólo los hermanos lo debían hacer siempre que cumplieran
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AHPS, Libro cabildo 4753, (1684-1691), 07/07/1686, f.116r
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AHPS, Libro cabildo 4758, (1723-1727), 12/11/1724. Juan Bautista Clarebout, caballero calatravo y vecino de Sevilla, aunque de origen flamenco.
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AHPS, Libro cabildo 4748, (1636-1639), 09/04/1641, f.171v.
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