el Sr Juan Trillo
El Sr D. Diego de Tres Marban como el sr. Conde de Mejorada El Sr. Bernardino Carreño como el ser Juan Trillo
El Sr. Marqués de Villamarin como el Conde de Mejorada El Sr. Francisco de Villasis como el Sr. D. Alonso Melgarejo
Y regulados los votos por el secretario quien declarÓ que el mayor número daba por ganador la opinión del Sr.Conde de Mejorada
Acabó ese cabildo y pasó los papeles a la contaduría.596
En el cabildo del 31 de marzo de 1748 se vio el auto del 23 de enero de ese año, suministrado por el coadministrador de este arzobispado de Sevilla ante su secretario Joseph de Coria de los papeles que se remitieron a su Excma. en consecuencia de lo acordado en el Cabildo extraordinario de 27 de agosto de 1747 sobre las proposiciones hechas en el por los Srs marques de Torralba y don Francisco de Paiva Torres sobre:
“Si debía o no llevar una misma doncella por nombramiento de caballero hermano
más de dos dotes, uno de ajuar y otro de dinero, las cuales vistas por su Excma. como también la certificación que dio la contaduría de esta casa de la práctica que se había observado en este asunto de más de cien años a esta parte de llevar una doncella cuatro o más dotes cuyo tiempo comprende no sólo el de la regla actual que tiene la hermandad sino otra anterior en las cuales hay capítulos que de ello tratan. Por el que resuelve su Excma lo que se debe ejecutar en este particular. Y a la letra es del tenor siguiente:
“Don Gabriel Torres de Navarra por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica arzobispo de Militene del consejo de SM caballero de la orden de Santiago Arcediano titular y canónigo de la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia de Sevilla y coadministrador en lo espiritual con el serenísimo señor infante cardenal arzobispo de dicha ciudad. Enterados de las razones y fundamentos con que el cabildo de la Misericordia sobre el nombramiento de diversas dotes a una misma doncella y habiendo visto la certificación extendida por la contaduría de la enunciada casa de la que resulta haber sido costumbre aplicarse a una doncella dotes de ajuar y de dinero y otros de los que administra la hermandad. Y en inteligencia también de los capítulos de la regla que se citan en los votos del marques de Torralba y D. Francisco de Torres Paiba. En virtud de las facultades que nos competen declaramos que se pueden aplicar a una misma doncella distintas dotes con tal que no sean de una dotación y que no haya repugnancia en la fundación. Y esperamos que la hermandad, continuando su gloriosos e imitable celo procurara no recaigan muchas dotes en una misma para que de ese modo se puedan amparar más pobres doncellas. Sevilla 23 de enero de 1748. D. Gabriel Torres de Navarra. D. Miguel Joseph de Cosio”
Al final se permitió que una misma doncella pudiese recibir varias dotes con tal que no fuesen de una misma dotación o patronato.597 De esta manera según la resolución del coadministrador arzobispo de Militene sobre las dos proposiciones de los hermanos Torralba y De Torres se acordó de conformidad el que el padre mayor e Ignacio Chacón pasaren a ver al coadministrador para darle las gracias por el trabajo que había tenido en ver la regla y ejemplares de más de cien años que la contaduría informó a través de sus libros. Esta declaración en adelante se observaría, colocándose en un lugar seguro donde están los otros papeles importantes de la Misericordia.598
596
AHPS, libro cabildo 4763, (1746-1751), 27/08/1747, f 60 r-64r.
597
SOBALER SECO, Á. (2012: 1300): Las doncellas podían incrementar el caudal de sus dotes, agregando varias de diferentes patronatos. De esta manera, una base dotal era aumentada con herencias pre mortem, generadas por el propio trabajo, y donada por instituciones pías.
598
AHPS, Libro cabildo, 4763(1746-1751) 31/03/1748, folio 117r-r. Los papeles más importantes eran colocados en la taca de la junta secreta para su mayor seguridad como estaban muchos papeles de gran estimación y seguridad de la casa
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c. 8) Perder dote
Las dotes se perdían por muchos motivos, el más usual era que algunas doncellas no sabían o no se habían enterado que era necesario que algún hermano de la Misericordia estuviese presente en sus matrimonios para que diesen fe y asentasen su matrimonio en los libros.599 Sin embargo, casi siempre se perdonaba este olvido. Se consentía revisitarlas para verificar que era ella y para tomar las señas del desposado. Por ejemplo, una doncella pidió revisita el 21 de mayo de 1634 por no notificar su matrimonio.
El proceso exigido para entregar una dote eran los siguientes: a) Entrega de Fe de bautismo
b) Dote asentada y documento entregado por el hermano de la Misericordia indicando que había visitado a la doncella
c) Cofrade testigo de matrimonio. Si no estaba el testigo o no había estado presente se revisitaba y se tomaba nota de las señas de la mujer y del marido y en el asiento de la dote se anotaba su casamiento.600
d) La dotada ya casada debía ser asentada en el libro de casadas para recibir la dote, entregando la Fe de casada
Las dotes eran retiradas por no pedir licencia para casarse y también si las doncellas no procedían del lugar determinado por el testador. El hermano que la nombraba, la tenía que denunciar para quitarle la dote y poder elegir a otra. Por ejemplo, en 1551, a la petición de Don Alonso Verdugo se acordó que se anotara en la partida de Micaela Jiménez que se había casado sin licencia de la Misericordia y que no era natural ni vecina del barrio de Omnium Santorum como estaba en la fe que presentó sino de Castilleja como constaba por la certificación presentada por el hermano Alonso. El contador le entregó otro papel de molde para que nombrara otra doncella en su lugar.601
Si la dotada se volvía a casar al fallecer su marido, entonces perdía la dote. En 1568, una mujer que se volvió a casar no había aún recibido la dote de su primer matrimonio que le había designado el hospital, pues estaba en lista de espera. En el lapso la habían vuelto a casar por lo que el hospital le retiró la dote.602 El cabildo del hospital adujo que había sido costumbre no dar ajuar a quien se volvía a casar.603 Llama la atención que se entregara la dote de mujer fallecida al esposo, aunque este se hubiese vuelto a casar, pero si la dotada lo hacía y no había recibido la dote del primer matrimonio, entonces lo perdía. Otro caso sucedió en 1669, una mujer pidió dote de un patronazgo, pero se la excluyó de la comisión de parientas por ser viuda cuando se casó. No tocaba a este patronato ayudar a viudas.604Ante esta situación pidió una limosna de pobre.
599
MATTHEWS GRIECO, Sara (2000: 100-102): Algunos investigadores indican una interiorización masiva de las preocupaciones morales de la época a lo largo de la modernidad…. Después de Trento la Iglesia batalló toda forma de relación prematrimonial.
600
AHPS, Libro cabildo 4746, (1633-1636), f.135 r.
601
AHPS, Libro cabildo 4750, (1649-1655), 03/12/1651, f.198r; LADERO QUESADA, M. Á. (1990: 209-228)
602
En el Antiguo Régimen era una costumbre bien arraigada entre las familias casar a las mujeres en forma intempestiva.
603
AHPS, Libro cabildo, 4939, (1568-1590).
604
CASTRILLO CASADO, J. (2012: 35-36): Las viudas debían mantenerse castas cuando viudas sino perdían derechos. Resultaba más honorable renunciar a un segundo matrimonio, sobre todo en el caso de las mujeres, pues se estimaba mucho la castidad y la vida de sacrificio. En diferentes normativas del ámbito castellano, se reconocía a las mujeres el derecho a heredar los bienes del marido y a ser tutoras de sus hijos sólo en caso de que no se casasen de nuevo y mantenerse castas, condición que estaban exentos los maridos; Sin embargo, como indica NAUSIA PIMOULIER, A. (2006:259): en tiempos en el que sobrevivir era un imperativo vital, en el que la muerte estaba asumida en el día a día, iniciar una nueva vida, un nuevo matrimonio, era tan habitual como necesario.