MINISTERIO DE EDUCACIÓN
para la familia
Educación Parvularia 4 años
Semana 23
Situación de aprendizaje:
“Lectufan”
Grupo etario: 4 años
Semana 23, guía 1
Actividades de preparación
• Cree un ambiente agradable y apropiado para el aprendizaje y disfrute de la lectura.
• Presente un cartel con el título del cuento.
• Escriba alguna preguntas en papel bond, las cuales motiven la descripción de una abeja.
Materiales: revistas, periódicos, libros de cuento (en desuso); recortes de abejas, mosquitos, alas, palmeras, sol, montaña, luna, mar, miel de abeja, pegamento y tijeras.
Actividades de inicio
1. Salude a la niña o al niño diciéndole “buenos días”, “buenas tardes” o “buenas noches” (se- gún el caso). Luego menciónele en qué día de la semana se encuentran y motívele a saludarse como indios; por ejemplo: “Ahora es lunes y este día nos convertiremos en indios para saludarnos y hacer sonidos que nos identifican mientras nos movemos por todo el espacio”. Al terminar de sa- ludarse, pregúntele: ¿Cómo estás este día? ¿Qué te imaginas que haremos? Escuche sus respues- tas con atención.
2. Invítele a sentarse en el piso alrededor de las revistas, los periódicos o los libros para que los hojee y busque imágenes de abejas, flores, mos- quitos, alas, palmeras, sol, montañas, luna, mar;
ayúdele a recortarlas.
3. Entregue dos paletas de madera para que peguen en uno de los extremos los recortes de las imá- genes encontradas, como se muestra en la ima- gen modelo.
4. Entréguele las preguntas que se plantean en la imagen para describir la abeja; luego anímele a contestarlas y ayúdele a anotar las respuestas atrás de las preguntas, sin dar por aprobada nin- guna de ellas.
5. Explíquele la importancia del trabajo de las abe- jas con respecto a la polinización, la cual es un proceso fundamental para el mantenimiento de la vida sobre la Tierra, ya que favorece la fertiliza- ción y la producción de frutos y semillas.
6. Si tienen acceso a Internet, pueden ver el video sobre el proceso de polinización en este enlace:
https://bit.ly/3uKjDkW
Actividades de desarrollo
1. Acompañe a la niña o al niño a colocarse en una posición cómoda para escuchar el cuento “La abejita y la flor de miel” de la escritora Jorgeli- na Cerritos. Lea en voz alta y despacio, haciendo voces diferentes para cada personaje.
Abejita y la flor de miel Había amanecido. Era hora de desayunar.
Abejita preparó su cabecita —gira, gira—; preparó sus alitas —bate, bate—; preparó su colita —menea, menea…
Y voló, voló, voló, muy lejos hasta que llegó a la sel- va y encontró una planta de dientes afilados.
¿Eres tú una flor de miel? —Le preguntó.
No —dijo la planta de dientes afilados— yo no soy una flor de miel. Soy una planta carnívora, chas, chas, chas, chas… y siguió cazando mosquitos.
Abejita preparó su cabecita —gira, gira, gira—; pre- paró sus alitas —bate, bate, bate—; preparó su colita
—menea, menea, menea…
Y voló, voló, voló, más lejos hasta que llegó a la pla- ya y encontró una planta de cabellos largos.
¿Eres tú una flor de miel? —Le preguntó.
No —dijo la planta de cabellos largos— yo no soy una flor de miel. Soy una palmera, uu, uu, uu, uu… y siguió bailándole al mar.
Abejita preparó su cabecita —gira, gira—; preparó sus alitas —bate, bate—; preparó su colita —menea, menea…
Y voló, voló, voló, mucho más lejos hasta que llegó al desierto y encontró una planta de uñas puntia- gudas.
¿Eres tú una flor de miel? —Le preguntó.
No —dijo la planta de uñas puntiagudas— yo no soy una flor de miel. Soy una zarza de espinas, tuc, tuc, tuc, tuc, tuc, tuc,… y siguió tostándose al sol.
Abejita estaba cansada. Preparó su cabecita —gira…
gira… gira—; preparó sus alitas —bate… bate…
bate—; preparó su colita —menea… menea… me- nea…
Y voló… voló… voló… muchísimo más lejos hasta que llegó a una montaña y encontró una planta de cachetes colorados.
¿Eres tú una flor de miel? —Preguntó muy cansada.
Sí —dijo la planta de cachetes colorados— yo soy una flor de miel, tin,tin, tin, tin, tin, tin, tin… y siguió platicando con todas sus hermanas.
La luna llevó a Abejita de regreso a casa con miel suficiente para el desayuno de muchas y muchas mañanas.
2. Léale el cuento por segunda vez y solicítele que utilice las figuras que elaboraron con las paletas.
Indíquele que debe levantarlas cada vez que se mencionan; por ejemplo: cuando se mencione a la abejita, debe levantar la paleta con la imagen de la abeja y así, sucesivamente, con el resto de personajes.
3. Conversen a partir de estas preguntas: ¿Qué per- sonaje del cuento te gustó? ¿Qué otro personaje te hubiera gustado ver en el cuento? ¿Por qué crees que Abejita buscaba insistentemente la flor de miel? ¿Cómo te sientes cuando haces una pregunta a alguien y no te responde? ¿Cómo te sientes cuando pierdes algo y no lo encuentras?
Escuche sus respuestas y continúe la conversa- ción haciendo otras preguntas a partir de estas, o respondiendo a sus dudas.
4. Menciónele que le ha traído una sorpresa para saborear, pero primero debe lavarse muy bien las manos.
5. Muéstrele la sorpresa (botella de miel), la cual ha llevado envuelta con una toalla o con papel de regalo. Pídale que adivine qué es. Luego invíte- le a cerrar sus ojos y menciónele que no debe de abrirlos hasta que le indique; después ponga unas gotitas de miel en la palma de su mano para que la deguste.
6. Jueguen al lápiz preguntón, que consiste en ir pasando un lápiz al ritmo de una canción infan- til y, al pausar la música, quien se quede con el lápiz debe responder una de estas preguntas:
¿Qué es lo que acabas de saborear? ¿Recuerdas qué animal lo produce? ¿Qué alimentos has pro- bado con miel de abeja? ¿Qué sentiste cuando probaste la miel de abeja? Escuche atentamente sus respuestas.
7. Jueguen a las adivinanzas utilizando las que se muestran a continuación. Léale cada adivinan-
za y motívele a descubrir la respuesta. Después continúen el juego cambiando los roles para que la niña o el niño diga una adivinanza y usted des- cubra la respuesta. Finalicen cuando ella o él lo desee.
Actividades de cierre
1. Invite a la niña o al niño a narrar el cuento a sus familiares, con sus propias palabras.
2. Felicítele por su participación en cada actividad.
Situación de aprendizaje:
“Lectufan”
Grupo etario: 4 años
Semana 23, guía 2
Actividades de preparación
• Cree un ambiente agradable y apropiado para el aprendizaje y disfrute de la lectura.
• Haga un cartel con la letra de la canción: “La lectura es una aventura”.
• Elabore figuras de gotas de agua
Materiales:
calcetín (solicitar a cada niña o niño con anticipa- ción), pegamento, harina, sal, agua y colorante azul.
Actividades de inicio
1. Salude a la niña o al niño diciéndole “buenos días”, “buenas tardes” o “buenas noches” (según el caso). Luego menciónele en qué día de la se- mana se encuentran y motívele a saludarse como pingüino; por ejemplo: “Ahora es martes y este día nos saludaremos como pingüinos y haremos el movimiento de los pingüinos”. Al terminar de saludarse, pregúntele: ¿Cómo estás este día?
¿Qué te imaginas que haremos este día? Escuche sus respuestas con atención.
2. Preséntele el cartel con la letra de la canción “La lectura es una aventura”, la cual es una creación
de Mineducyt y Radio El Salvador. Primero lea la letra despacio y por líneas; luego pida a la niña o al niño que la lea con usted las veces que sea necesario. Después creen juntos un ritmo para la canción y, finalmente, báilenla y cántenla. A con- tinuación, se presenta la letra de la canción.
La lectura es una aventura
Cuando leo libros importantes, aumenta mi sabiduría.
Cuando leo, yo voy aprendiendo el buen uso de la ortografía.
La lectura es una aventura que me divierte, me entretiene y educa;
por eso buenos libros leo: cuentos, novelas, poesías, sobre las artes y las ciencias porque si no, me aburriría.
La lectura es una aventura que me divierte, me entretiene y educa.
No veo en la televisión esos programas que hacen daño.
Mejor un libro bueno leo, porque además estoy a salvo del engaño.
Para escribir y hablar correctamente las palabras de nuestro idioma,
siempre debo estar pendiente de aplicar las reglas y normas.
Porque leer es grato y necesario, es la costumbre de la gente inteligente.
La lectura es una aventura que me divierte, me en- tretiene y educa.
3. Invítele a sacar su calcetín y sentarse en el suelo;
menciónele que este día elaborarán un títere de calcetín usando figuras de gotitas de agua. En- tréguele las figuras de las gotitas de agua para que las pegue en el calcetín como lo desee. Ex- plíquele que su títere lo utilizará durante la lectu- ra del cuento.
4. Permítale que manipule el títere para hacer una presentación. Este es un ejemplo de diálogo:
“Hola, me llamo Gotita y vivo en ____ (las nubes, el mar, la pila, el río…)”. Usted puede responder:
“Mucho gusto, Gotita”.
Actividades de desarrollo
1. Invite a la niña o al niño que, antes de iniciar la lectura, mantenga su títere en la mano de su preferencia (izquierda o derecha) y se prepare para escuchar con atención el cuento “Gotita” de Rafael Felipe López. Menciónele el nombre del cuento y pregúntele: ¿De qué crees que trate la historia? Escuche su respuesta.
2. Explíquele que debe prestar atención al cuento, ya que debe mover el títere al escuchar algunas palabras, y después contará la historia con sus propias palabras, usando su títere. Invítale a par-
ticipar durante el relato de la siguiente manera, cuando escuche estas palabras:
Gotita: debe mover el títere haciendo círculos en el aire.
Olas: debe mover el títere haciendo de forma ondulatoria simulando las olas del mar.
Brisa: debe soplar el títere simulando una suave brisa.
Calor: debe soplar el títere con la otra mano.
Abrazamos: debe abrazar al títere.
Océano: debe caminar en todo el espacio, muy feliz por haber llegado a casa.
Gotita
¡Hola! Mi nombre es Gotita.
Mis hermanos, mis primas y yo nacimos en el océa- no. Nos divertíamos mucho, saltábamos sobre las olas y nos escondíamos bajo el fondo arenoso. Un día, mientras jugamos entre las olas, una veloz co- rriente nos arrastró mar adentro hasta que el agua dejó de moverse. Soplaba una suave brisa. Nos asustamos mucho y nos acercamos para darnos ánimos.
El comenzó a brillar mucho y hacía calor. Fue tan agobiante que comenzábamos a flotar por el aire.
Nos estábamos convirtiendo en vapor y subíamos hacia el cielo. Era fantástico ver todo desde allá arri- ba. Nos abrazamos y formamos nubes.
Estábamos flotando y nos gustaba formar figuras de lo que veíamos desde arriba. De manera inespera- da, un fuerte viento comenzó a soplar y nos empujó hacia tierra firme.
Era tanto el frío que nos abrazamos aún más para darnos calor. Estábamos tan apretujadas que cam- biamos de color. De blanco nos pusimos grises, y luego negras y pesadas. Ya no podíamos volar. Nos pusimos tan triste que nos pusimos a llorar y caímos a la tierra en forma de lluvia. Al caer, mojamos todo y cada una se fue quedando donde más le gustaba.
Unas se quedaron en las plantas. Otras se metieron a nadar en un lago. Las que cayeron sobre la tie- rra se colaron hasta besar las raíces de los árboles.
Las demás caímos en la cima de una montaña y nos deslizamos alegremente haciendo tanta algarabía que no podíamos parar.
Llegamos hasta un río que nos llevó a través de va- lles llenos de flores y mariposas de colores. Estába- mos emocionadas. Nos acercamos a una ladera, en una parte muy alta, y caímos en forma de cascada con gran velocidad. ¡Fue muy divertido! Saltábamos sobre las piedras y al hacerlo nos saludaban con- tentas.
Al bajar por una hondonada, vimos de nuevo el océano que nos había visto nacer y sentimos una gran felicidad. ¡Habíamos vuelto a casa! ¡Esa aven- tura pronto la repetiré!
3. Al finalizar el cuento, pídale que se dé un fuerte aplauso por poner atención y participar en la his- toria.
4. Invítele a elaborar plastilina casera con harina, agua, sal y colorante azul natural.
Procedimiento para elaborar plastilina casera:
• Mezclar una medida de harina, media de sal y media de agua.
• Verter el agua poco a poco, hasta que quede una pasta consistente, que no se pegue.
• Permitir a la niña o al niño manipular tranqui- lamente la plastilina y formar muchas gotitas de agua. Dejar que sequen al aire para que se endurezca.
5. Anímele a inventar un final diferente para el cuento “Gotita”.
6. Léale solo el final del relato para que lo recuerde y así pueda cambiarlo.
7. Permita que utilice el títere y las gotitas de plasti- lina en el nuevo final de la historia.
8. Motívele a presentar el nuevo final del cuento a las demás personas. Escúchele y felicítele por su esfuerzo.
Actividades de cierre
1. Hagan una lluvia de ideas a partir de lo que más le gustó a la niña o al niño del cuento y de las actividades realizadas este día.
2. Felicítele por su participación en las actividades.
Situación de aprendizaje:
“Lectufan”
Grupo etario: 4 años
Semana 23, guía 3
Actividades de reparación
• Lea la guía completa para entender la idea global de las actividades a realizar.
• Cree un ambiente agradable apropiado para el aprendizaje y disfrute de la lectura.
• Elabore un cartel con la letra de la canción “Twist de los ratoncitos”.
Materiales: indumentaria para disfrazarse, imagen de un gato negro, páginas de papel bond, colores y crayolas.
Actividades de inicio
1. Salude a la niña o al niño diciéndole “buenos días”, “buenas tardes” o “buenas noches” (se- gún el caso); luego menciónele en qué día de la semana se encuentran y motívele a saludarse como japoneses haciendo reverencia uno fren- te al otro. Al terminar de saludarse, pregúntele:
¿Cómo observas que está este día? ¿Qué te ima- ginas que haremos este día? Escuche sus opinio- nes.
2. Formen un círculo para cantar “Twist de los ra- toncitos” del grupo Dúo tiempo de sol y bailar al ritmo de la música. Si tienen acceso a Internet, accedan a este enlace: https://bit.ly/3uFx3P2.
A continuación, se presenta la letra de la canción, la cual debe leerse despacio.
Twist de los ratoncitos
Cinco ratoncitos vi, bailando bien el twist.
Cinco ratoncitos vi, bailando bien el twist.
Vino un gato negro, fijo lo miró.
Y a este ratoncito, blu-blu, se lo llevó.
Cuatro ratoncitos vi, bailando bien el twist.
Cuatro ratoncitos vi, bailando bien el twist.
Vino un gato negro, fijo lo miró.
Y a este ratoncito, blu-blu, se lo llevó.
Tres ratoncitos vi, bailando bien el twist.
Tres ratoncitos vi bailando bien el twist.
Vino un gato negro, fijo lo miró.
Y a este ratoncito, blu-blu, se lo llevó.
Dos ratoncitos vi, bailando bien el twist.
Dos ratoncitos vi, bailando bien el twist.
Vino un gato negro, fijo lo miró.
Y a este ratoncito, blu-blu, se lo llevó.
Un ratoncito vi, bailando bien el twist.
Un ratoncito vi, bailando bien el twist.
Vino un gato negro, fijo lo miró.
Y a este ratoncito, blu-blu, se lo llevó.
Un gato negro vi, bailando bien el twist.
Un gato negro vi, bailando bien el twist.
Gatos y ratones vi, bailando bien el twist.
Gatos y ratones vi, bailando bien el twist.
Gatos y ratones vi, bailando bien el twist.
Gatos y ratones vi, bailando bien el twist.
Twist, twist… miau.
3. Pregunte a la niña o al niño: ¿Cómo es tu mas- cota? ¿Qué tipo de mascotas tienes? ¿Cómo se llama tu mascota? ¿De qué color son los gatos que has visto? Si tuvieras un gato, ¿qué nombre le pondrías? Escuche sus respuestas.
4. Muéstrele la siguiente imagen de un gato negro;
pídale que lo describa y haga el sonido onoma- topéyico que le corresponde a este animal.
5. Menciónele que, durante la lectura del cuento, harán una dramatización y que debe elegir uno de estos personajes: el gato negro, un ciclista, una joven, una niña, una mamá o un anciano.
Indíquele que puede utilizar los materiales para disfrazarse.
Actividades de desarrollo
1. Invítele a sentarse en el piso para escuchar el cuento titulado “¡Yo no doy mala suerte!” de la escritora Marcela López Pira. Inicie pregun- tándole: ¿De qué crees que se trate el cuento?
¿Crees que los gatos negros dan mala suerte?
¿Crees que hay colores buenos o malos?, ¿por qué? Escuche sus respuestas.
2. Lea el cuento en voz alta y motívele a prestar atención a la lectura para que pueda identificar las intervenciones de su personaje.
¡Yo no doy mala suerte!
Soy Firú, un gato negro.
Muchas personas no quieren pasar cerca de mí cuando me ven, porque creen que les voy a dar mala suerte; pero no es así, ¡yo no doy mala suerte!
Contaré lo que realmente pasó el último martes 13.
Me desperté temprano para ir a terminar la leche tibia que siempre deja la abuela de Max. En el ca- mino, se me pegó una goma de mascar en mi pata derecha de atrás. Estaba tratando de despegármela, cuando vi que venía un ciclista a toda velocidad.
Yo no quería que mi tercera vida acabara así, por lo que salté hacia la acera, justo cuando el ciclista, por evadirme, hizo lo mismo; así que, para no caerme encima, terminó de cabeza dentro de un basurero con todo y bicicleta.
En ese momento, escuché que gritó: “¡Un gato ne- gro!”.
Decidí subirme rápidamente al tejado más cercano.
Era el de un salón de belleza. Había un mango mor- disqueado que no vi hasta que me paré en él. Eso hizo que se deslizara y cayera justo sobre el cabello recién alisado de una joven, quien muy molesta se tocó el cabello húmedo, miró hacia arriba y gritó:
“¡Un gato negro!”.
Corrí hasta llegar al parque y sobre una banca se derretía una pelota de vainilla… olía como la leche
de la abuelita de Max. Estaba a punto de saborear- la cuando apreció una niña que se sentó a mi lado para acariciarme. No pudo evitarlo y empecé a es- tirar mi cuello y a ronronear relajadamente, cuando escuché a su mamá que le dijo: “¡Ileana! ¡Ven aquí, ayúdame a poner el mantel! “.
Ella se fue a ayudarle, sin darse cuenta de que su precioso vestido blanco llevaba una gran mancha de vainilla. No sé de dónde salieron tantas abejas que empezaron a perseguirla, percibiendo el olor dulce de la paleta. La madre la cubrió con el mantel y, al verme, grito: “¡Un gato negro!”.
Trepé a un árbol y me acurruqué sobre una rama.
No me di cuenta que era un eucalipto. Yo soy alér- gico a las hojas de eucalipto, así que empecé a es- tornudar. Tampoco me fijé que un anciano se había sentado en la banca que estaba justamente abajo.
Con un fuerte estornudo, le arranqué el peluquín a aquel hombre y salió volando por el aire, dejando a la visa su calva brillante. El abuelo puso sus manos sobre su cabeza, miró hacia arriba y exclamó: “¡Un gato negro!”.
Después de eso, mejor me regresé a mi casa. Ahí me quedé sin salir todo el día.
A la mañana siguiente, me levanté muy temprano;
pero ya no era martes ni tampoco 13, así que fui a tomar el poco de lechita tibia que siempre deja la abuelita de Max, y no pasó nada más.
3. Lea nuevamente el cuento e invite a la niña o al niño a dramatizarlo. En esta ocasión, lea despa- cio para que se vayan involucrando en cada es- cena. Pueden dramatizarlo las veces que deseen, e incluso, cambiar de personaje.
4. Conversen sobre qué fue lo que más le gustó del cuento y qué personaje le gustó representar;
también puede preguntarle: ¿Cómo podemos cuidar a los animales? Escuche atentamente su respuesta.
5. Invítele a dibujar su mascota; si no tiene, que re- presente a su animal preferido.
Actividades de cierre
1. Hagan una lluvia de ideas con lo que más le gus- tó a la niña o al niño de las actividades realizadas este día.
2. Invítele a relatar el cuento a su familia, con sus propias palabras.
3. Felicítele por su participación en las actividades.
Situación de aprendizaje:
“Lectufan”
Grupo etario: 4 años
Semana 23, guía 4
Actividades de preparación
• Lea la guía completa para entender la idea global de las actividades a realizar.
• Cree un ambiente agradable apropiado para el aprendizaje y disfrute de la lectura.
• Decore una bolsa.
Materiales: plumas, páginas de papel bond, pega- mento y hojas caídas de los árboles.
Actividades de inicio
1. Salude a la niña o al niño diciéndole “buenos días”, “buenas tardes” o “buenas noches” (según el caso). Luego menciónele en qué día de la se- mana se encuentran y motívele a saludarse como zombis; por ejemplo: “Ahora es jueves y este día nos saludaremos como zombis poniendo los brazos hacia el frente y las muñecas caídas, uno frente al otro mientras decimos ‘hola-hola-ho- la’”. Al terminar de saludarse, pregúntele: ¿Cómo estás este día? ¿Qué te imaginas que haremos este día? Escuche sus respuestas con atención.
2. Entréguele la bolsa decorada y pregúntele: ¿Qué crees que hay dentro de la bolsa? Escuche su respuesta. Luego solicítele que introduzca una mano (sin ver el interior) y diga lo que siente.
3. Muéstrele lo que hay dentro de la bolsa y entré- guele las plumas de diferentes aves, ya lavadas o desinfectadas; luego realicen las siguientes acti- vidades:
• Con la vista: observar el color, el tamaño y la forma de cada pluma.
• Con el tacto: apreciar la suavidad al acariciar con la pluma la nariz, la mejilla, los ojos cerra- dos, las manos y la piel en general.
• Con el olfato: identificar los olores al rociar diferentes aromas.
4. Conversen sobre lo que sintió al realizar las acti- vidades con las plumas.
5. Jueguen a la pluma preguntona. Explíquele que se irán pasando la pluma al ritmo de una canción y que, al detenerse la música, quien se quede con ella deberá mencionar un animal que tenga plu- mas. También pueden hacer sonidos onomato- péyicos de los animales con plumas que se men- cionen.
Actividades de desarrollo
1. Busque un espacio con árboles y plantas, de pre- ferencia un espacio ventilado, donde no pegue
directamente el sol. Si no cuenta con dicho es- pacio, cree un ambiente cómodo y seguro para la niña o el niño.
2. Coméntele que le leerá el cuento “El circo ver- de” de Ricardo Castrorrivas. Invítele a quedarse de pie y que cierre sus ojos (de manera volunta- ria y sin presión). Pídale que escuche los sonidos y sienta los olores del ambiente; de igual forma, que imagine lo que le vaya leyendo. Al finalizar la lectura, pídale que hagan cinco respiraciones y que poco a poco vaya abriendo sus ojos y sen- tándose.
El circo verde
“Mis queridos hermanos de pluma, tengo el placer de presentarles nuestro famoso ‘circo verde’”, dijo el Loro sacudiendo su plumaje verdesmeralda.
En seguida, habló la Lora extendiendo con elegan- cia sus alas color aguacate: “Hermanitos, gocemos este lindo día bajo la sombra de nuestro amado bosque, nuestro padre protector”.
Toda la alada concurrencia sacudió sus plumas con alegría, y muchos hasta cantaron, cada quien a su modo.
A continuación, el Loro anunció: “Pajaritos herma- nos, antes de comenzar esta función, debo adver- tirles que un mortal peligro nos amenaza. Hemos detectado a un malvado cazador que anda por el bosque matando a todo pájaro que mira. Nuestros centinelas, los veloces Colibríes lo están buscando y ya colocaron varias trampas para capturarlo. No se alarmen, porque los Colibríes y nuestros demás amigos nos protegerán. Así que, disfrutemos del
‘circo verde’. Como primer número, ¡admiremos a
los ágiles, intrépidos Pericos Acrobáticos!”.
Al instante, aparecieron cuatro pericos. El más grande se agarró de una rama y se colgó cabeza abajo. Luego, otro voló y con su pico se agarró del pico del perico que colgaba. Inmediatamente, un tercer perico se agarró con sus patitas de las patas del segundo perico. El cuarto perico unió su piquito con el pico del que colgaba, aletearon los cuatro al mismo tiempo y comenzaron a columpiarse gra- ciosamente. Luego se soltaron en un vuelo bullicio- so, en un manantial de carcajadas verdes.
Locos de alegría, todos los espectadores aletearon tan fuerte, que se oyó como si fueran aplausos hu- manos.
“Y ahora, anunció la Lora, presentamos ‘Parvularia’, con el grupo de las Guacalchías Locas”.
Primero, con sus brinquitos alocados, llegó una Guacalchía mirando para todos lados, pero muy calladita. Después llegaron dos, saltando, pero en silencio. Luego, dos más. Y enseguida, tres de una vez. Cuando ya eran siete, comenzó un gran albo- roto. Brincaban de rama en rama como si jugaran mica y gritaban como niños de parvularia. Y des- pués de hacer mil piruetas, en un abrir y cerrar de ojos, desaparecieron entre el ramaje.
Toda la pajarería aleteó alegremente la graciosa ac- tuación de las Guacalchías Locas. Entonces, con su coqueto traje verde, el Loro salió a escena y anun- ció: “Hermanos pajaritos, ahora con ustedes, un espectacular concierto ejecutado por la orquesta
‘Cenzontles de Cenzontlat’”.
Rompiendo el silencio de los oyentes, comenzó una lluvia de musicales notas que salían de las gargantas de oro de numerosos Cenzontles. Los árboles y to- dos los pájaros vibraron emocionados con las dul- císimas melodías de los Cenzontles que llamaban alegres las lluvias de mayo.
Al final de este bellísimo concierto, todos estaban tan conmovidos, tan hipnotizados, que no se oía ni un aleteo, ni un trino, nada.
Para romper aquel hechizo, un Clarinero lanzó una potente clarinada que sacó del asombro a toda la pajarería. Luego, el canto profundo de varios To- rogoces los puso a pensar. Volvieron en sí cuando unos melodiosos Dichosofuí lanzaron al aire las no- tas de su canción de dicha.
En ese momento, la patrulla de seguridad de los Colibríes dio la alarma y con la velocidad de un rayo le avisaron al compañero Loro, quien muy conten- to le gritó a la concurrencia: “Pajaritos. El cazador maligno ya fue capturado. Está preso en la enorme y pegajosa telaraña que tejieron nuestras hermanas, las gigantes Arañas Peludas Tarantulonas. Y nues- tras amigas, las feroces Hormigas Guerreras, ya lo están castigando como se lo merecen los malos”.
Todos los pájaros aleteaban, piaban y cantaban. El bosque se estremecía con una verde alegría. Fue un lindo espectáculo que solo terminó cuando salió la luna. Tan llena, tan grandota, tan amarilla y brillante, que parecía una gigantesca naranja de oro.
3. Permita a la niña o al niño que comparta lo que imaginó durante la lectura del cuento. Puede preguntarle: ¿Qué colores crees que tenían las aves? ¿Cómo podemos ayudar a las aves a prote- gerse de los cazadores? Escúchele con atención.
4. Invítele a organizar juntos la orquesta de los pá- jaros; usted será la directora o el director de la orquesta. Vístase de negro para representar al personaje y tenga a la mano una batuta (o un palito fino); colóquese al frente e indíquele que, cuando usted le señale, deberá hacer el sonido del pájaro con el que se identifica. Después cam- bian de roles y será la niña o el niño quien dirija la orquesta.
5. Proporciónele páginas de papel bond para que elabore diferentes pájaros, utilizando hojas caí- das de los árboles.
Actividades de cierre
1. Hagan una lluvia de ideas con lo que más le gus- tó a la niña o al niño de las actividades realizadas este día.
2. Felicítele por su participación en las actividades.
Situación de aprendizaje:
“Lectufan”
Grupo etario: 4 años
Semana 23, guía 5
Actividades de preparación
• Lea la guía completa para comprender la idea global de las actividades a realizar.
• Cree un ambiente agradable y apropiado para el aprendizaje y el disfrute de la lectura.
• Elabore un cartel con el título del cuento y el nombre de la escritora.
Materiales: adivinanzas en trozos de papel bond y lámina del ciclo reproductor del pollo.
Actividades de inicio
1. Salude a la niña o al niño diciéndole “buenos días”, “buenas tardes” o “buenas noches” (se- gún el caso). Luego menciónele en qué día de la semana se encuentran y motívele a saludarse como hawaianos; por ejemplo: “Ahora es viernes y este día nos saludaremos como hawaianos ha- ciendo movimientos de cintura y manos de un lado a otro mientras decimos ¡Aloha! (palabra que sirve para saludar, despedirse y desear amor y armonía)”. Al terminar de saludarse, pregúnte- le: ¿Cómo observas que está este día? ¿Qué te imaginas que haremos este día? Escuche sus res- puestas.
2. Coloque, de manera atractiva, diferentes alimen- tos que se consumen en el desayuno; puede ser en láminas o en set de juguetes de comida. Per- mita que observe los alimentos; luego entrégue- le una página de papel bond e indíquele que res- ponda, por medio de un dibujo, a esta pregunta:
¿Cuál es tu comida favorita para desayunar? Des- pués coloquen el dibujo en una galería de platos de comida para desayunar.
3. Conversen sobre los hábitos higiénicos que de- ben practicarse antes de comer el desayuno; lue- go entréguele un plato y solicítele que arme su desayuno, utilizando las imágenes o los jugue- tes de los diferentes alimentos expuestos en la actividad 2. Permita que juegue con ellos por un tiempo.
4. Jueguen a las adivinanzas sobre alimentos. A continuación, se presentan algunos ejemplos:
5. Anímele a aprenderse una de estas adivinanzas.
Actividades de desarrollo
1. Lea en voz alta el siguiente cuento de Maura Echeverría. Al terminar, pregúntele: ¿Quién crees que narra la historia? Escuche con atención su respuesta.
Adivina quién soy
Era de mañana y la grasa en la cacerola estaba ca- liente.
La cocinera abrió el refrigerador y me tomó con sus manos duras, duras… ¡Dios Santo! Ya estaba en sus manos…
Aquella mujer me comería irremediablemente.
Pero la suerte me ayudó. Sonó el teléfono y, para atender la llamada, aquella servidora de una casa grande me dejó sobre una mesa.
Entonces, hice lo que debía: me tiré al suelo y rodé y rodé para esconderme en un rincón.
¡Ay!… ¡Ay!… mi pobre corazón parecía estallar del susto.
La cocinera volvió y, al notar mi ausencia, dio vuelta a unos huacales, dijo frases terribles, abrió y cerró con violencia el refrigerador y por fin me vio… En- tonces, nuevamente rodé y rodé con gran veloci- dad hacia una puerta y me lancé al jardín… Ahí pude esconderme entre las plantas… ¡Qué gran alivio!
Ustedes dirán ¡cuánto alboroto!
Es que yo, amiguitos, tengo derecho a un destino mejor.
Quiero que de mi cuerpo nazca una linda criatura que diga “Pío, pío”. Y cuando crezca, que cante or- gulloso: “¡Quiquiriquí!”.
2. Lea nuevamente el cuento, pero esta vez por fragmentos. Pídale que ponga atención para en- contrar pistas que revelen al narrador.
3. Dele pistas hasta que acierte que el cuento se trata de un huevo.
4. Jueguen escondelero. Ubíquense en un lugar amplio y explíquele que usted será la cocinera (o cocinero) y ella o él será el huevo que se escapa y se esconde; después cambien de roles. Pueden jugar las veces que deseen. Al finalizar el juego, pregúntele: ¿Qué te gustó del cuento? ¿Crees que realmente se salvó el huevo? ¿De qué otra manera podría haberse salvado el huevo? Escu- che sus respuestas.
5. Indague si sabe cómo nacen los pollitos. Luego de escuchar su hipótesis, muestre la lámina del ciclo reproductor del pollo y explíquele de dón- de nacen.
6. Invítele a relatar la historia con sus propias pa- labras. Puede apoyarle recordando algunos mo- mentos del cuento.
Aprendizajes esperados
Valore cuánto ha aprendido la niña o el niño revisando si cumplió con los siguientes indicadores.
Áreas del desarrollo y el
aprendizaje
Indicadores de desarrollo y aprendizaje
Conceptos
Sí lo hace Lo hace con ayuda
Todavía no lo hace
Desarrollo personal y social
Participa en juegos grupales
siguiendo reglas y compartiendo los materiales.
Participa y colabora en juegos de equipo.
Motora
Pinta una imagen intentando no salirse de los bordes.
Se abotona o desabotona y cierra el zíper al vestirse y desvestirse.
Comunicación y expresión
Narra brevemente situaciones y experiencias, con ayuda de preguntas de una persona adulta, utilizando elementos de tiempo y lugar para describir a los personajes y los hechos.
Escucha y comprende cuentos que le leen.
Relación con el medio
Narra experiencias recordando detalles (por ejemplo: lugar, personas y actividades realizadas).
Participa en acciones de cuidado de plantas y animales (por ejemplo:
regar plantas o alimentar y cuidar animales).
Actividades de cierre
1. Hagan una lluvia de ideas con lo que más le gus- to a la niña o al niño de las actividades realizadas este día.
2. Felicítele por su participación en las actividades desarrolladas durante la semana.