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BATALLAS EN LA NIEVE, INVIERNO DE 1945 LAS ARDENAS Y HUNGRÍA.

In document Cuando Chocan Los Titanes (página 152-154)

Los primeros disparos que llevaron a la completa ocupación de Polonia fueron realmente dispa- rados en los Bosques de las Ardenas, a 800 kilómetros al oeste del río Vístula. El 16 de diciem- bre de 1944, Hitler lanzó una gran ofensiva en la región de las Ardenas, empleando a la mayoría de sus fuerzas mecanizadas disponibles en un esfuerzo por expulsar a los Aliados Occidentales de Europa antes de que el siguiente golpe soviético cayera en el Este. El Quinto Ejército Panzer del General Hasso von Manteuffel y el Sexto Ejército Panzer SS del General SS Sepp Dietrich, apoyados en los flancos por dos ejércitos de infantería, intentaron atravesar la región y tomar los puentes del río Mosa, dividiendo el frente aliado. En semanas de combate desesperado, la ofen- siva no alcanzó su objetivo, detenida por una combinación de hábiles maniobras blindadas, cru- ces de carreteras tenazmente defendidos, y, cuando los cielos se despejaron, el abrumador poder aéreo táctico aliado.

En la crisis de las Ardenas, los gobiernos occidentales solicitaron a Stalin que aliviara la presión sobre ellos reanudando la ofensiva. Finalmente, como será descrito, Stalin respondió lanzaro su siguiente gran ofensiva ocho días por delante de lo programado. Este episodio solamente reforzó la creencia de los soviéticos de que estaban llevando el peso de la lucha en la guerra. Es digno de anotar, sin embargo, que la creciente concentración de fuerzas mecanizadas y de apoyo logís- tico alemanes en el Oeste hizo la tarea soviética en el Este mucho más fácil de lo que por otro lado hubiese sido.

Igualmente, las continuadas operaciones soviéticas en Hungría tuvieron el efecto deseado de sacar fuerzas alemanas de Polonia. A finales de diciembre de 1944, el 2 Frente Ucraniano del Mariscal R. Ia. Malinovsky y el 3 Frente Ucraniano del Mariscal F. I. Tolbukhin habían reanu- dado su ofensiva, penetrando las imponentes defensas de la Línea Margareithe Alemana situa- das entre el Lago Balaton y los suburbios sur de la capital, y rodearon a 3 divisiones SS, a la 13 División Panzer y a numerosas unidades húngaras en la misma ciudad. La misión de capturar la ciudad no era la misión principal, y los ataques iniciales soviéticos en la misma Budapest vívi- damente demostraron que la toma de la ciudad requeriría tiempo y esfuerzo considerables. Para hacerlo Malinovsky creó un grupo ad hoc compuesto por tres cuerpos de fusileros del 46 Ejército (23, 10 de la Guardia y 37 de la Guardia) para reducir Buda, y el 18 Cuerpo Indepen- diente de Fusileros de la Guardia, el 7 Cuerpo Rumano, y el 30 Cuerpo de Fusileros del 7 Ejér- cito de la Guardia para tomar Pest. Esta holgada organización bajo el mando dual de ejército hizo poco progreso en los últimos días de diciembre. Los veteranos del combate urbano en Sta- lingrado eran pocos y esparcidos entre el Ejército Rojo en 1944, y los alemanes hicieron su usual trabajo sistemático de organizar una defensa. Además, el empleo de grandes fuerzas para reducir a las defensas alemanas en la ciudad debilitó la línea externa del cerco soviético a 40 kilómetros al oeste de Buda y proporcionó una oportunidad para los alemanes de montar un esfuerzo de relevo para su guarnición asediada.

El Día de Navidad, Hitler respondió a la amenaza sur e intentó explotar la oportunidad de relevo ordenando el redespliegue del IV Cuerpo Panzer SS desde el área norte de Varsovia a Hungría. Dos divisiones panzer SS completas (Totenkopf y Viking) descargaron al norte de Budapest y lanzaron un ataque nocturno sorpresa el Día de Año Nuevo, alcanzando al 4 Ejército de la Guardia del frente de Tolbukhin en su vulnerable flanco oeste, justo al sur del río Danubo. El violento ataque, que casi destruyó al 18 Cuerpo de Tanques Soviético, finalmente se detuvo a solamente 20 kilómetros al oeste de Budapest, bloqueado por las reservas redesplegadas de los 46 y 4 Ejércitos de la Guardia. El 6 de enero, un contraataque ordenado por el Stavka del 6 Ejér- cito de Tanques de la Guardia del Coronel General A. G. Kravchenko y del 7 Ejército de la Guardia del Coronel General M. S. Shumilov irrumpió desde el norte del Danubio en un esfuer- zo por rodear a los atacantes pero hizo poco progreso. Un segundo ataque alemán fue lanzado por el III Cuerpo Panzer al norte de Szekesfehervar el 7 de enero. Diseñado para tomar ventaja del éxito del IV Cuerpo Panzer SS en el norte, fue detenido por las fuerzas del 4 Ejército de la Guardia Soviética con solamente ganancias limitadas. Este asalto, sin embargo, demostró que

las defensas soviéticas al sudoeste de Budapest eran relativamente débiles y que quizás podrían ser destrozadas por una fuerza alemana mayor.

Los comandantes tácticos mostraron ahora destellos de su antigua brillantez. Tras realizar una arremetida más hacia Budapest desde el noroeste (desde el 10 al 12 de enero), que de nuevo alarmó a los soviéticos y sacó a más fuerzas de la región, el General SS Herbert Gille retiró repentinamente a su IV Cuerpo Panzer SS después del 12 de enero, lo redesplegó en el área de Szekesfehervar, y lanzó un renovado ataque hacia el este con el III Cuerpo Panzer el 18 de ene- ro. Para buena fortuna, los alemanes golpearon al 135 Cuerpo de Fusileros, en el debilitado flanco izquierdo del 4 Ejército de la Guardia, en un momento en que sus tanques y cañones au- topropulsados de apoyo habían sido retirados para mantenimiento y reparación. En dos días, Gille había dispersado a cuatro cuerpo soviéticos y alcanzado el río Danubio. Luego giró hacia el norte, atacando hacia Budapest desde la retaguardia soviética. El 24 de enero, los panzer SS estaban a 24 kilómetros de los suburbios sur de Budapest. Sin embargo, Hitler no permitiría a la guarnición de la ciudad huir, insistiendo en que los atacantes levantaran el asedio. Esto, más el rápido envío por parte de Malinovsky de grandes fuerzas (18 y 23 Cuerpos de Tanques, 1 Cuer- po Mecanizado de la Guardia, 5 Cuerpo de Caballería de la Guardia, y 30 y 133 Cuerpos de Fusileros) a posiciones de bloqueo al sur de la ciudad, gradualmente absorbieron el impacto del ataque alemán. Tras un intento final alemán de avanzar hacia la ciudad, las fuerzas alemanas comenzaron a retirarse a sus posiciones iniciales el 27 de enero.

Mientras tanto, las fuerzas soviéticas continuaron avanzando poco a poco en la ciudad de Pest. El 10 de enero, el Stavka urgió a Malinovsky para que estableciera un control más centralizado sobre los tres cuerpos implicados, y al día siguiente Malinovsky nombró formalmente al Mayor General I. M. Afonin, comandante del 18 Cuerpo de Fusileros de la Guardia, para dirigir el Grupo Operacional Budapest. Afonin lanzó un ataque para dividir Pest en dos, alcanzando el río Danubio el 14 de enero. En un mundo de nieve y neblina, las escuadras de asalto soviéticas y los defensores alemanes libraron una mortífera batalla, bloque por bloque. Según los defensores iban quedando escasos de combustible y munición, sus tanques y otras armas pesadas quedaron gradualmente en silencio. El 12 de enero, los atacantes tomaron el hipódromo que había servido como la última pista de aterrizaje de emergencia para los aviones de reabastecimiento Ju-52. El 17 de enero, los restantes defensores alemanes retrocedieron hacia el río, solamente para encon- trarse con que los soviéticos habían utilizado las alcantarillas para alcanzar la orilla delante de ellos. Al menos la mitad del IX Cuerpo de Montaña SS dejó de existir. Más de 36.000 alemanes habían muerto y 63.000 se habían rendido el 18 de enero. La miseria de los restantes defensores alemanes continuaría al oeste del río, en Buda.

En este punto, el Stavka dio al 2 Frente Ucraniano de Malinovsky la tarea de limpiar la orilla oeste (Buda) del río, dejando al 3 Frente Ucraniano de Tolbukhin para defender el cerco exterior contra los continuos esfuerzos de relevo alemanes. Cuando Afonin fue herido en combate el 22 de enero, el Coronel General I. M. Managarov, comandante del 53 Ejército y un experimentado combatiente urbano, le sucedió en el mando de las fuerzas de asalto, que ahora consistían en el 75 Cuerpo de Fusileros y el 37 Cuerpo de Fusileros de la Guardia.

Ambos bandos continuaron sufriendo fuertes bajas, con la lucha en Budapest pareciéndose a la de Stalingrado en ferocidad. El combate duró hasta el 12 de febrero, cuando alrededor de la mitad de los 26.000 hombres de la guarnición restante alemana intentó huir. En un sangriento y desesperado combate, la fuerza fue destruida, y al día siguiente cayó Buda. La pérdida de la ciudad, sin embargo, no terminaría con la fijación de Hitler sobre operaciones en Hungría, en detrimento de las operaciones en otros lugares.

La Unión Soviética mal podía permitirse las bajas sufridas en los duros combates en torno a Budapest, pero los alemanes podían permitirse sus bajas aún menos, especialmente el gasto de recursos blindados que eran tan necesarios en otros sitios. Además, el combate germano- soviético en Hungría a lo largo de diciembre de 1944 y enero de 1945 sirvió a un propósito es- tratégico crucial de mantener la atención de Hitler fijada en el sur en lugar de centrarse en el este. Más dañino para la causa alemana fue la decisión de Hitler del 16 de enero de emplear al Sexto Ejército Panzer SS (tardíamente retirado de las Ardenas) en Hungría en vez de Polonia. Esta decisión fue aún más incomprensible ya que llegó después de que el Ejército Rojo reanuda- ra su ofensiva en el Vístula. Desprovistos de reservas estratégicas, los restantes ejércitos orienta-

les de Alemania esperaban la inevitable reanudación de los ataques soviéticos en el Este a lo largo del crítico eje Varsovia-Berlín.

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