• No se han encontrado resultados

Campaña Verano-Otoño, Junio-Diciembre de 1943.

In document Cuando Chocan Los Titanes (página 104-106)

En el lado norte, en la región del Grupo de Ejércitos Centro del Mariscal de Campo Guenther von Kluge, el Noveno Ejército del General Walter Model incluía a los XXXXVII y LI Cuerpos Panzer. Estos dos cuerpos incluían a las 2, 4, 8, 12, 18 y 20 Divisiones Panzer. El asalto princi- pal, sin embargo, debía ser asestado en el lado sur por el Grupo de Ejércitos Sur de Erich von

Manstein. El Cuarto Ejército Panzer del Coronel General Hermann Hoth controlaba no sola- mente al generosamente equipado II Cuerpo Panzer SS de tres divisiones ( SS Totenkopf, Leibs-

tandarte y Das Reich) sino también al XXXXVIII Cuerpo Panzer, con las restauradas 3 y 11

Divisiones Panzer y la descomunal División de Panzergranaderos Grossdeutschland. Además, un destacamento de ejército recibiendo el nombre de su comandante, General Werner Kempf, debía de proteger el flanco este de Hoth de contraataques, utilizando las tres divisiones (6, 7 y 9 Panzer) del III Cuerpo Panzer y una variedad de unidades blindadas no divisionarias. Cuando la primavera dio paso al verano, todas estas unidades tuvieron una amplia oportunidad para com- pletar su escaso equipamiento y reunir a sus nuevos reemplazos en un equipo efectivo. En el terreno ondulado de la Rusia Central se hizo una serie de ejercicios de fuego real y prácticas de puntería con tanques.

La confianza alemana descansaba en algo más que solamente la masa y el entrenamiento, sin embargo. La tardía movilización de la economía de guerra alemana produjo una cantidad de los nuevos tanques Mark V Panther y Mark VI Tigres, ambos armados con el mortal cañón de 88 milímetros. Hitler retrasó el comienzo de la Operación Zitadelle varias veces para permitir que más Panther y Tigres fueran desplegados. Pero incluso las divisiones SS solamente tenían una compañía de tanques Tigres cada una, y la apresurada construcción y entrega dejó que muchos problemas de diseño fueran resueltos en campaña. Los tanques Mark III y IV todavía eran los vehículos blindados más comunes en el arsenal alemán, pero, gracias a Guderian, algunos de éstos recibieron faldones blindados que protegían sus orugas y ruedas, provocando que los pro- yectiles antitanques soviéticos de corto alcance detonaran prematuramente.

Mucho ha sido escrito sobre los fallos de diseño de las nuevas armas alemanas, particularmente el Ferdinand o Porsche Tigre, que estaba armado con un cañón principal de 88 milímetros pero sin ametralladoras secundarias. Esta omisión hicieron a los 90 Porsche Tigre en Kursk extrema- damente vulnerables a los ataques a corta distancia de los soldados de infantería soviéticos. En sus memorias, Guderian dice que estaba completamente al corriente de este problema pero que fue presionado por Hitler para encontrar algún uso para los Tigres. El empleo prematuro de pequeñas unidades de los Tigres durante las batallas invernales en Leningrado y Kharkov había permitido a los soviéticos capturar y estudiar las nuevas armas. La conclusión obvia era que el Ejército Rojo necesitaba armas antitanques más grandes y de alta velocidad para acompañar a la infantería y a las unidades blindadas. Esto aceleró la tendencia natural a producir cañones prin- cipales más grandes. El destructor de tanques SU-152, un cañón/obús de 152 milímetros monta- dos sobre el chasis de un tanque KV-1, fue apresurado a la producción en febrero y en marzo de 1943 para unirse a los cañones autopropulsados existentes SU-76 y SU-122. Al mismo tiempo, los diseñadores soviéticos comenzaron a actualizar al T-34, dándole un cañón principal de 85 milímetros en lugar del de 76,2 milímetros; sin embargo, este cambio no sucedió a tiempo para ayudar a los tanquistas rojos en Kursk.

El reconocimiento terrestre y aéreo soviéticos observaron cada detalle de los preparativos ale- manes. Según el Cuartel General Central Partisano en Moscú desarrolló un mayor control sobre los distintos grupos partisanos en campaña, el Stavka pudo utilizar esas fuerzas en conjunción con unidades de exploradores del Ejército Rojo que se infiltraban en la retaguardia alemana para observar y dificultar cada movimiento alemán. Igualmente importante, a mediados de 1943 la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor General (GRU) había creado una efectiva jerarquía de oficiales analistas de estado mayor para reunir, analizar y diseminar toda la infor- mación de inteligencia disponible. Cada departamento de inteligencia a nivel de frente controla- ba agentes, unidades de reconocimiento SPETSNAZ, y equipos de interceptación de radio, y supervisaba los esfuerzos de recogida de las secciones subordinadas de inteligencia. Unidades de reconocimiento aéreo estaban destinadas a cada cuartel general, desde ejército de armas combinadas hacia arriba. El 12 de abril, por ejemplo, el Frente Voronezh había identificado correctamente a todas las divisiones móviles en el Cuarto Ejército Panzer. Ni el GRU permane- ció pasivo con tal información. A lo largo de junio y julio, brigadas especializadas de ingenieros “destructores” en cada frente realizaron una serie de ataques sobre puentes, líneas ferroviarias y otras instalaciones claves, complicando por consiguiente la logística y la seguridad alemanas. Los largos retrasos en los preparativos alemanes permitieron a sus oponentes el lujo de construir un elaborado sistema defensivo. Durante marzo y abril, el Stavka emitió una serie de publica-

ciones de ingeniería sobre sistemas defensivos que mostraban una creciente sofisticación, utili- zando cada pliegue de terreno para cubrir y ocultar tropas. El núcleo de cada posición soviética era sus defensas antitanques, organizadas en una elaborada red de puntos fuertes antitanques y regiones con campos de minas amontonados densamente a lo largos de las vías de aproximación alemanas y cubiertos por los fuegos entrelazados de miles de cañones antitanques. Cada compa- ñía de vanguardia frente a los alemanes tenían al menos tres cañones de artillería, nueve cañones antitanques, un tanque o cañón autopropulsado, y un pelotón de ingenieros de combate en su posición defensiva. En las áreas más probables de ataque alemán, posiciones defensivas simila- res estaban desplegadas a gran profundidad delante de los atacantes. El número medio de minas por kilómetro de frente alcanzaba los 3.200 en el momento en que la batalla comenzó. La opor- tunidad para planear y prepararse tan minuciosamente también significaba que las tradicionales debilidades del Ejército Rojo, tales como la dirección del fuego de la artillería y las comunica- ciones de campaña, fueron eliminadas. Cada blanco de artillería, cada metro de cable de teléfo- no fue comprobado y vuelto a comprobar.

En la mitad norte del saliente de Kursk, el Frente Central del General de Ejército K. K. Rokos- sovsky controlaba al 2 Ejército de Tanques del Teniente General A. G. Rodin y a tres ejércitos de armas combinadas, con el 13 Ejército del Teniente General N. P. Pukhov y el 70 Ejército del Teniente General I. V. Galanin enfrente del avance principal del Noveno Ejército Alemán de Model (Ver Mapa 13).

In document Cuando Chocan Los Titanes (página 104-106)

Documento similar