El 28 de junio, el Stavka había ordenado un avance general de cuatro frentes -1 Báltico y 1, 2 y 3 Bielorrusos. A ellos se les unió el 13 de julio el 1 Frente Ucraniano de Konev, lo cual aceleró
sus planes para la ofensiva L’vov-Sandomierz, al sur de los Pantanos Pripiat, para capitalizar el desastre alemán en Bielorrusia.
De acuerdo con planes anteriores, el Stavka ordenó a Konev destruir a los elementos del Grupo de Ejércitos Norte de Ucrania Alemán en las regiones de L’vov y Rava-Russkaia asestando dos golpes simultáneos al noreste y al este de L’vov. En el norte, el 1 Ejército de Tanques de la Guardia del Coronel General M. E. Katukov, redesplegado secretamente desde el sur, y el Gru- po de Caballería-Mecanizado del Teniente General V. K. Baranov (1 Cuerpo de Caballería de la Guardia y 25 Cuerpo de Tanques) debían de atacar hacia el sudoeste a lo largo del río Styr desde la región de Lutsk hacia Rava-Russkaia y los accesos occidentales a L’vov. Simultáneamente, el 3 Ejército de Tanques de la Guardia del Coronel General P. S. Rybalko y el 4 Ejército de Tan- ques del Coronel General D. D. Leliushenko, y un segundo grupo de caballería-mecanizado mandado por el Teniente General S. V. Sokolov, explotarían una penetración comenzada por los 38 y 60 Ejércitos de Armas Combinadas Soviéticos directamente sobre L’vov desde el este. Para engañar a los alemanes, Konev orquestó cuidadosamente una finta hacia el sur en la región de Stanislaw. En virtud de un impresionante reagrupamiento secreto de fuerzas, Konev fue ca- paz de crear una importante superioridad numérica sobre los defensores alemanes.
La ofensiva de Konev comenzó en el sector norte el 13 de julio, cuando las unidades de recono- cimiento del 3 Ejército de la Guardia y del 13 Ejército encontraron posiciones de vanguardia alemanas sin guarnecer. Inmediatamente, batallones avanzados y fuerzas principales se unieron al avance y, al terminar el día, penetraron hasta 15 kilómetros en las defensas alemanas. En días, el grupo de caballería-mecanizado de Sokolov seguido por el ejército de tanques de Katukov se lanzó por la enorme brecha en las defensas alemanas. Katukov empleó a su acostumbrado des- tacamento avanzado, la 1 Brigada de Tanques de la Guardia, para engañar a los alemanes res- pecto a dónde entraría en combate su ejército, y por lo tanto fue capaz de ocuparse efectivamen- te con las reservas operacionales alemanas, las 16 y 17 Divisiones Panzer, que él inicialmente dejó al lado en el norte. La 16 División Panzer fue posteriormente capaz de separarse, realizar una larga marcha de flanco hacia el oeste, y alcanzar el área de L’vov a tiempo de participar en la defensa de la ciudad.
Mientras Katukov dirigía la profunda marcha en las defensas alemanas en el norte, los ejércitos de armas combinadas de Konev en los accesos directos a L’vov fueron incapaces de abrir los planeados corredores para los blindados de Rybalko y Leliushenko. El ataque del 38 Ejército vaciló en las defensas tácticas alemanas, y el 60 Ejército solamente abrió un pequeño agujero a través de las defensas alemanas al este del pueblo de Koltov. Respondiendo rápidamente a las cambiadas circunstancias, Konev ordenó a Rybalko y Leliushenko que avanzaran sus ejércitos sucesivamente a través del estrecho corredor en el frente del 60 Ejército, acompañados por los 31 y 4 Cuerpos de Tanques de la Guardia, cuyas misiones eran mantener abiertos los lados de la penetración. Mientras tanto, el grupo de caballería-mecanizado de Sokolov debía de girar hacia el norte a lo largo del camino del 1 Ejército de Tanques de la Guardia y ayudar a encabezar la carrera hacia el Vístula.
Comenzando a primeras horas del 14 de julio, los más de 1.000 tanques y cañones autopropul- sados de la fuerza móvil de Konev avanzaron en el corredor de Koltov. A pesar de los desespe- rados contraataques de las 8 y 1 Divisiones Panzer Alemanas para cerrarlo, la armada blindada atravesaron el diluvio de fuego exitosamente. El 18 de julio, elementos de vanguardia del 3 Ejército de Tanques de la Guardia enlazaron al noreste de L’vov con las brigadas avanzadas del Grupo de Caballería-Mecanizado de Sokolov, atrapando al XIII Cuerpo Alemán en la bolsa de Brody. Posteriormente, mientras las fuerzas de fusileros reducían la bolsa y el 60 Ejército, apo- yado por el 4 Cuerpo de Tanques de la Guardia del Teniente General P. P. Poluboiarov, resistía los intentos de relevo alemanes de las 1 y 8 Divisiones Panzer, el 3 Ejército de la Guardia y el 4 Ejército de Tanques intentaron envolver L’vov desde el norte y el sur. Un duro combate se des- encadenó en los accesos a la ciudad cuando el XXXVI Cuerpo de Ejército y el III Cuerpo Pan- zer Alemanes rechazaron los ataques de los ejércitos de tanques soviéticos.
Al final fue el rápido avance del 1 Ejército de Tanques de la Guardia y del Grupo de Caballería- Mecanizado de Sokolov hacia el río Vístula, en la profundidad de la retaguardia alemana, lo que trastocó la defensa alemana de L’vov. El 23 de julio, el ejército de Katukov se aproximó a Pe- remyshl, cortando las comunicaciones alemanas con L’vov, y Konev ordenóa Rybalko girar su
ejército hacia el oeste para unirse a Katukov, a horcajadas sobre las líneas de comunicación alemanas. El 7 de julio, cuando los elementos de vanguardia de la caballería y la fuerza de tan- ques de Sokolov estaban solamente a 20 kilómetros del Vístula, los alemanes abandonaron L’vov. Konev ordenó inmediatamente a Katukov y Rybalko que desviaran a sus ejércitos hacia el Vístula, mientras que los blindados alemanes luchaban por redesplegarse desde la región de L’vov para enfrentarse a la nueva amenaza. Mientras que el 4 Ejército de Tanques de Lelius- henko y el Grupo de Caballería-Mecanizado de Baranov rechazaban los contraataques alemanes desde el sur, los 1 y 3 Ejércitos de Tanques de la Guardia se abalanzaron por el norte hacia el río. El 29 y el 30 de julio, destacamentos avanzados del ejército de Katukov, junto con elemen- tos montados en vehículos del 13 Ejército del Teniente General N. P. Pukhov, tomaron una serie de pequeñas cabezas de puente a través del río Vístula al sur de Sandomierz. En días, a ellos se les unió el resto de sus ejércitos y el 3 Ejército de Tanques de la Guardia de Rybalko.
Un largo y arduo combate siguió por la posesión de la cabeza de puente. Durante alrededor de un mes, las reservas alemanas redesplegadas desde Hungría y unidades desde la región de L’vov, organizadas en los LIX, III y XXXXVIII Cuerpos Panzer, golpearon vanamente las po- siciones soviéticas en y alrededor de la cabeza de puente. Más al sur, el XXIV Cuerpo Panzer Alemán atacó el flanco sur soviético al este del Vístula. El duro combate solamente demostró el habitual adagio alemán de que una cabeza de puente soviética, una vez ocupada, no podía ser destruida.
El desafío a la habilidad del Mariscal de Campo Walter Model estaba solamente comenzando. No más pronto de que Minsk hubiese caído y el ataque soviético comenzara a lo largo del eje de L’vov que él tuvo que enfrentarse a una amenaza igualmente seria en el eje Kovel-Lublin. Allí, el 18 de julio, el ala izquierda del 1 Frente Bielorruso de Rokossovsky se unió a la batalla. Tras fintar el 9-10 de julio para atraer la atención alemana lejos de los preparativos ofensivos soviéti- cos en L’vov y después del éxito inicial de Konev en el sur, los ejércitos de Rokossovsky pasa- ron a la acción.
El 18 de julio, el 47 Ejército del Teniente General N. I. Gusev y el 8 Ejército de la Guardia del Coronel General V. I. Chuikov arremetieron contra las defensas alemanas, y el 21 de julio habí- an alcanzado el Río Bug Occidental. Al día siguiente, el 2 Ejército de Tanques del Teniente General S. I. Bogdanov comenzó su explotación hacia Lublin y el Vístula, mientras que el 11 Cuerpo de Tanques y el 2 Cuerpo de Caballería de la Guardia encabezaban el avance al noroeste hacia Siedlce para cortar la retirada de las fuerzas del Grupo de Ejércitos Centro que se defendí- an en torno a Brest y Bialystok.
Aunque Bogdanov fue herido el 23 de julio durante la lucha por Lublin y fue reemplazado por el Mayor General A. I. Radzievsky, el rápido avance continuó, llevando a los elementos de van- guardia del 8 Ejército de la Guardia y del 2 Ejército de Tanques a las riberas del Vístula en 25 de julio. Mientras que el ejército de Chuikov tomaba una cabeza de puente cerca de Magnuszew y el 69 Ejército del Teniente General V. Ia. Kolpakchi aseguraba otra cerca de Pulawy, el Stav-
ka ordenó a Radzievsky que girara a su ejército al norte hacia Varsovia para ayudar a cortar la
retirada del Grupo de Ejércitos Centro.
El 28 de julio, el ejército de Radzievsky, con tres cuerpos lado a lado, se enfrentó con la 73 Di- visión de Infantería y la División Panzer Herman Goering Alemanas a 40 kilómetros al sudeste de Varsovia. Siguió una carrera entre Radzievsky, que estaba tratando de tomar las rutas hacia Varsovia desde el este, y los alemanes, que estaban intentando mantener abiertas esas rutas y mantener la posesión de Varsovia. Las fuerzas soviéticas más cercanas dentro del rango de apo- yo de Radzievsky eran el 47 Ejército y el 11 Cuerpo de Tanques y el 2 Cuerpo de Caballería de la Guardia, entonces combatiendo por la posesión de Siedlce, 50 kilómetros hacia el este. El 29 de julio, Radzievsky envió a sus 8 Cuerpo de la Guardia y 3 Cuerpo de Tanques hacia el norte en un intento de girar al noreste de Varsovia y rodear el flanco derecho de los defensores ale- manes, mientras que su 16 Cuerpo de Tanques continuaba luchando en los accesos sudeste a los suburbios de la ciudad.
Aunque el 8 Cuerpo de Tanques de la Guardia del Teniente General A. F. Popov se abrió paso exitosamente hasta 20 kilómetros al este de la ciudad, el 3 Cuerpo de Tanques del Mayor Gene- ral N. D. Vedeneev se topó con una serie de sucesivos contraataques panzer orquestados por Model. Comenzando el 30 de julio, la División Hermann Goering y la 19 División Panzer ataca-
ron al sobreextendido y debilitado cuerpo de tanques al norte de Wolomin, a 15 kilómetros al noreste de Varsovia. Aunque el cuerpo soportó tres días de contraataques, el 2 y el 3 de agosto, la 4 División Panzer y la División Panzer SS Viking se unieron al combate. En tres días de in- tenso combate, el 3 Cuerpo de Tanques fue severamente vapuleado, y el 8 Cuerpo de Tanques de la Guardia fue también seriamente presionado. El 5 de agosto, las fuerzas del 47 Ejército habían llegado en el área, y el 2 Ejército de Tanques fue retirado para descanso y reequipamien- to. Los tres cuerpos de fusileros del 47 Ejército estaban alargados sobre un frente de alrededor de 80 kilómetros, desde el sur de Varsovia hasta Siedlce, y eran incapaces de reanudar el avance sobre Varsovia o hacia el río Narew. Las líneas de comunicaciones alemanas hacia el este del Grupo de Ejércitos Centro habían sido dañadas pero no cortadas.
El 1 de agosto, el Ejército Nacional Polaco del General Tadeusz Bor-Komorowski había lanza- do una insurrección en Varsovia. Aunque los insurgentes tomaron grandes áreas en el centro de Varsovia, fracasaron en asegurar los cuatro puentes sobre el Vístula y fueron incapaces de man- tener los suburbios orientales de la ciudad. Durante dos meses, el Ejército Nacional Polaco combatió y finalmente pereció en Varsovia pero recibió poca ayuda material de los soviéticos. En lugar de ello, el 1 Frente Bielorruso se centró en defender la cabeza de puente de Magnus- zew contra duros contraataques a mediados de agosto, y en avanzar a través del río Bug para tomar cruces sobre el río Narew. En cada caso, la intención era obtener puntos de partida para facilitar futuras operaciones en lugar de ayudar a los insurgentes polacos a corto plazo.
El 47 Ejército Soviético permaneció siendo la única gran fuerza delante de Varsovia hasta el 20 de agosto, cuando se le unió el 1 Ejército Polaco del Teniente General Z. M. Berling. Las fuer- zas soviéticas finalmente forzaron el río Bug el 3 de septiembre, se acercaron al río Narew el día siguiente, y se abrieron paso hacia una cabeza de puente a través del Narew el 6 de septiembre. El 13 de septiembre, elementos de vanguardia del 47 Ejército entraron en Praga, en los subur- bios orientales de Varsovia. Tres días después, elementos de dos divisiones polacas lanzaron un asalto a través del río pero hicieron poco progreso y fueron evacuados a través del Vístula el 23 de septiembre.
Los soviéticos han mantenido mucho tiempo su sinceridad de intentar ayudar a la insurrección polaca. Ciertamente, la resistencia alemana en la región era probablemente suficiente para dete- ner cualquier ataque soviético, al menos hasta mediados de septiembre. Por consiguiente, un avance soviético sobre Varsobia habría implicado una gran reorientación de esfuerzos militares desde Magnuszew en el sur –o, más realísticamente, desde el eje de los ríos Bug y Narew en el norte- para reunir fuerza suficiene para penetrar en Varsovia. Incluso si hubiesen alcanzado Varsovia, la ciudad habría sido un lugar costoso de limpiar de alemanes y una posición inade- cuada desde la cual lanzar una nueva ofensiva.
Con respecto a las razones militares del fracaso del Ejército Rojo para tomar Varsovia, era in- dudablemente cierto que, por razones políticas, Stalin no tenía prisa en ayudar a Bor-
Komorowski. Los insurgentes polacos debían lealtar al gobierno exiliado en Londres respaldado por los británicos y los norteamericanos, y era políticamente conveniente tener a los alemanes y polacos matándose unos a otros. Los limitados esfuerzos soviético-polacos para alcanzar Varso- via el 10 de septiembre y de nuevo el 16-17 de septiemnre solamente animaron a los rebeldes a combatir. Hasta mediados de septiembre, Stalin rehusó dar permiso a la Fuerza Aérea del Ejér- cito de los Estados Unidos para utilizar aeródromos soviéticos en sus planeados esfuerzos para lanzar suministros en paracaídas a los insurgentes. En el momento en que la primera de tales misiones fue efectuada, el área de Varsovia que permanecía en manos polacas era demasiado pequeña para lanzamientos en paracaídas. Tras dos meses de heroica resistencia, los polacos capitularon el 2 de octubre. Pasarían tres meses más antes de que los soviéticos acumularan suficiente fuerza para irrumpir desde sus cabezas de puente en el Vístula.
CONCLUSIONES.
La Operación Bagration, junto con las operaciones L’vov-Sandomierz y Lublin-Brest, había propulsado al Ejército Rojo a través del río Neman hasta la frontera de Prusia Oriental y a través de los ríos Vístula y Narew en el norte y centro de Polonia. Excepto por los contraataques ale- manes en Varsovia y en Lituania, fue la sobreextensión logística, más que la fuerza alemana, la que había detenido la explotación. La destrucción de más de 30 divisiones alemanas y la carni-
cería efectuada en el conjunto de las divisiones supervivientes, acompañada por un avance me- canizado soviético a una distancia superior a los 300 kilómetros, habían diezmado al Grupo de Ejércitos Centro, el grupo de ejércitos alemán más potente, severamente debilitado al Grupo de Ejércitos Sur de Ucrania, y llevado al Ejército Rojo a las fronteras del Reich.
Las pérdidas humanas alemanas durante los dos meses fueron asombrosas. El Grupo de Ejérci- tos Centro perdió casi 450.000 hombre y sus efectivos descendió de 888.000 a 445.000, a pesar de los refuerzos desde los flancos. Otros 100.000 cayeron en otras partes. Hitler, sin embargo, estaba envalentonado, ya que el frente estaba ahora recortado. El 7 de julio, ordenó la formación de 15 nuevas divisiones de panzergranaderos y 10 brigadas panzer. Formadas en torno al perso- nal de las divisiones diezmadas, las nuevas fuerzas rebañaron todos los refuerzos destinados para el Frente del Este para julio y agosto de 1944 y absorbió 45.000 tropas sacadas de los hos- pitales. Pero, a pesar de la necesidad de los alemanes de dirigir nuevas divisiones y equipamien- to hacia el este, a lo largo de junio y julio la Wehrmacht fue todavía capaz de contener la cabeza de puente aliada en Normandía.
El éxito estratégico de Bagration no llegó sin coste para los soviéticos. De los 2.331.000 tropas comprometidas en las operaciones Bielorrusa y Lublin-Brest, 178.507 fueron muertos o desapa- recidos y 587.308 heridos. Además, 2.957 tanques y cañones autopropulsados, así como tam- bién 2.447 cañones y morteros fueron perdidos en combate o por razones logísticas. Las bajas soviéticas en la operación L’vov-Sandomierz totalizaron 65.001 muertos o desaparecidos y 224.295 heridos, y significó la pérdida de otros 1.269 tanques y cañones autopropulsados y 1.832 cañones y morteros.
A pesar de estas bajas, los efectivos humanos soviéticos en el Frente del Este continuaron cre- ciendo desde 6.394.500 hombres (con otros 727.000 en hospitales) el 12 de marzo de 1944 a casi 6.500.000 hombres a finales de otoño, con unos efectivos globales alemanes moviéndose entre los 2.460.000 (más 550.000 de sus aliados) el 1 de junio, a 1.996.000 (más 774.000 alia- dos) el 1 de agosto); 2.042.000 (más 271.000 aliados) el 1 de septiembre; y 2.030.000 (190.000 aliados) el 1 de noviembre. Aún más revelador, los efectivos blindados soviéticos ascendieron desde 7.753 tanques y cañones autopropulsados el 1 de junio de 1944 a 8.300 el 1 de enero de 1945, mientras que los efectivos blindados alemanes crecieron desde 2.608 el 1 de junio a 3.658 el 1 de agosto, y a 3.700 el 1 de noviembre. Desde el 1 de junio de 1944 al 1 de enero de 1945, los efectivos de artillería soviéticos aumentaron desde alrededor de 100.000 cañones y morteros a 114.600, mientras que los efectivos de artillería alemanes pasaron de 7.080 el 1 de junio a 5.703 el 1 de agosto, y descendieron hasta 5.700 el 1 de noviembre. Mientras el programa ale- mán de movilización de Albert Speer mantenía el ritmo en equipamiento, la industria soviética más que superaba el esfuerzo. Y Speer no pudo generar los recursos que Alemania necesitaba más –efectivos militares entrenados y preparados. A mediados de agosto, mientras los victorio- sos soviéticos descansaban y se reequipaban a lo largo del río Vístula, el Stavka desvió su aten- ción para lograr éxitos ofensivos igualmente espectaculares en los flancos norte y sur.