1 . E L D I Á L O G O C O N LAS I G L E S I A S L U T E R A N A S Y R E F O R M A D A S
En esta ficha presen- tamos algunos de los documentos más im- portantes que han sur- gido como resultado de los diálogos bilate- rales sostenidos por la Iglesia Católica con las Iglesias surgidas de la Reforma. Por razones de extensión,~*ño in- cluimos el rico diálogo de la Iglesia Católica con tradiciones como el Metodismo, el Pen- tecostalismo, los Dis- cípulos de Cristo, etc.
A. El diálogo c o n la Federación Luterana M u n d i a l
El Diálogo internacional entre la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Católica comienza en 1967. La primera ronda de conversaciones se concluyó en 1972 con la publica- ción del documento El Evangelio y la Iglesia 0972), conocido también como Relación de Malta, considerada como la relación programática del diálogo teológico católico-luterano.
La segunda etapa se inicia en 1973, con la creación de la Comisión Mixta Católico- Romana - Evangélico-Luterana, que elaboró seis documentos: La Cena del Señor [1978), en el que se redactó un testimonio común sobre cuestiones fundamentales; Caminos hacia la
comunión [1980); Todos bajo el mismo techo [1980), con motivo del quinto centenario de la
Declaración de Augsburgo; El ministerio espiritual en la Iglesia [1981) que muestra las conver- gencias en la comprensión del sacerdocio común, del ministerio espiritual, de la ordenación y de la sucesión apostólica; Martín Lutero, testigo de Jesucristo [1983), declaración conmemo- rativa del D aniversario de la muerte de Martín Lutero; Ante la unidad. Modelos, formas, eta-
pas [1984), documento que trata de la naturaleza teológica de la unidad eclesial, orientándo-
se hacia una comunión estructurada de Iglesias.
La tercera etapa de la Comisión comienza su andadura en 1986, concentrándose en el tema de la justificación. Sin duda alguna la Declaración Conjunta sobre la Justificación [1999) constituye el mayor logro de esta tercera fase, no tanto por la novedad de su contenido -que en gran medida recoge lo contenido en otros tres documentos anteriores- como por ser la primera vez, que la Iglesia Católico-romana y la Federación Luterana Mundial suscriben un acuerdo ecuménico de forma oficial y vinculante. El documento reconoce que las respectivas condenas doctrinales relativas a la justificación ya no afectan a la doctrina de las dos Iglesias.
B. El diálogo c o n la A l i a n z a R e f o r m a d a M u n d i a l
El diálogo se inicia con los encuentros celebrados en Ginebra [1968) y Vegalenzang [1969), detectando tres áreas que deberían tratarse: la cristología, la eclesiología y la actitud cristiana ante el mundo.
Una primera serie de conversaciones bilaterales se desarrolla entre 1970 y 1977. Bajo el tema general "La presencia de Cristo en la Iglesia y en el mundo", se celebran cinco conver- saciones oficiales: La relación de Cristo con la Iglesia (Roma, 1970); La autoridad doctrinal en la
Iglesia [Cartigny, 1971); La presencia de Cristo en el mundo [Biévres, 1972); La eucaristía
fWoudschoten-Zeist, 1974); El ministerio [Roma, 1975). La publicación del Informe Final titula- do La presencia de Cristo en la Iglesia y en el mundo [1977) pone fin a esta primera fase de diálogo Católico-Reformado.
La segunda fase se desarrolla entre 1983 y 1989, bajo el lema "Hacia una comprensión común de la Iglesia". El Informe Final, titulado igualmente Hacia una comprensión común de la
Iglesia [1990) refleja una situación más madura de diálogo entre ambos cuerpos eclesiales.
En 1998 se inicia una tercera ronda de conversaciones sobre "La Iglesia como comunidad y el testimonio común del Reino de Dios".
2 . E L D I Á L O G O C O N E L A N G L I C A N I S M O
A. El A R C I C I
Los diálogos oficiales entre la Iglesia Católica y la Comunión Anglicana se inician a raíz de la visita de M. Ramsey, arzobispo de Cantorbery a Roma en 1966. De común acuerdo deci- den establecer una comisión mixta con el objetivo de preparar los diálogos. El fruto de esta Comisión se recoge en el documento conocido como Relación de Malta 0968), que señala las cuestiones teológicas que deberían ser abordadas en diálogos futuros: la cuestión de la inter- comunión y los asuntos sobre la Iglesia y el ministerio relacionados con ellas, y la cuestión de la autoridad. Recomienda también el estudio conjunto de la Teología Moral.
Con ese fin se crea en 1970 la Comisión Mixta Internacional Anglicana-Católico Romana [conocida como ARCIC por la designación de sus siglas en inglés). En su primera etapa (ARCIC I), el trabajo de la Comisión se centró en tres cuestiones -la doctrina acerca de la eucaristía, el ministerio y la ordenación y la naturaleza y ejercicio de la autoridad en la Iglesia-. Se publicaron los siguientes documentos: Declaración Conjunta sobre la doctrina acerca de la
eucaristía o Declaración de Windsor (1971); el documento Ministerio y Ordenación. Declaración conjunta sobre la doctrina acerca del ministerio o Declaración de Canterbury (1973); y los dos
documentos dedicados al tema de la autoridad en la Iglesia: Autoridad en la Iglesia I o
Declaración de Venecia (1976) y Autoridad en la Iglesia II (1981). Esta primera etapa del ARCIC
se cierra en 1981 con la publicación de la Relación Final.
Otra Comisión recibió el encargo de estudiar la cuestión de los matrimonios mixtos. Sus resultados se recogieron en el documento El matrimonio anglicano-católico. Relación de la
Comisión Internacional Anglicano-Católica para la Teología del Matrimonio y su aplicación a los Matrimonios Mixtos (1975).
B. El A R C I C II
Una nueva comisión (ARCIC II) se pone en marcha en 1982, con el cometido de continuar la labor realizada por el ARCIC I, examinando las diferencias doctrinales que continuaban existiendo, y estudiando lo que impedía el reconocimiento recíproco de los ministerios. Los temas de estudio propuestos son: la reconciliación de los ministerios, la salvación y la justifi- cación. Los documentos publicados en esta segunda etapa son: La salvación y la Iglesia (1986) destinado a analizar el papel de la Iglesia en la salvación; La Iglesia como comunión (1990);
La vida en Cristo: cuestiones morales, comunión e Iglesia (1993); y El don de la autoridad (1998),
que muestra un avance sustancial en la cuestión del primado romano.
El gran avance alcanzado en los diálogos doctrinales entre la Iglesia Católica y el Anglicanismo se ha visto sin embargo oscurecido pro las controvertías suscitadas en torno a la decisión de la Comunión Anglicana de admitir la ordenación de mujeres.